David Bowie va al cine

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José Felipe Coria
David Bowie va al cine

A la muerte del icónico David Bowie (1947-2016) se destacaron sus éxitos musicales. También se mencionó, aunque no mucho, su labor en el cine. En el que participó en todo tipo de films, llegando a sumar 40; sus canciones pueden escucharse en más de 450 cintas.

La relación de Bowie con el cine fue fructífera desde su participación sin crédito en The virgin soldiers (1969, John Dexter): con 21 años de edad fue uno de los aspirantes a ganarse el amor de la hija del sargento que lideraba un regimiento británico en el Singapur de los 1950. Unos años después estuvo en un film notable, El hombre que cayó a la tierra (1976. Nicolas Roeg), mezcla de ciencia ficción y melodrama, sobre un extraterrestre que desea regresar a su planeta. Un protagónico ejemplar y desconcertante.

Igual de complejo fue su papel como Paul Ambrosius von Przygodski en Sólo un gigolo (1978, David Hemmings), hombre sin oficio ni beneficio que, después de la Primera Guerra Mundial, se vuelve escort de mujeres solitarias. Compartió créditos con leyendas del cine como Marlene Dietrich, María Schell, Kim Novak y Sydne Rome.

Empezando los 1980 obtuvo el estelar en dos films destacados, dejando de lado su imagen de rock star y mostrando a un actor que maduraba: la compleja historia de vampiros El ansia (1983, Tony Scottt), con Susan Sarandon y Catherine Deneuve; y el film bélico sobre un campo de prisioneros japonés Furyo / Feliz Navidad sr. Lawrence (1983, Nagisa Ôshima), al lado del actor inglés Tom Conti y del compositor japonés también convertido en estrella de cine Ryuichi Sakamoto.

Estos films llevaron a que el director John Landis lo invitara a Fuga al amanecer (1985), donde los personajes interpretados por Jeff Goldblum y Michelle Pfeiffer, a consecuencia del insomnio del primero, se topaban en una noche eterna con una serie de personajes curiosos entre los que destacaban Bowie y el director de cine David Cronenberg.

Un año más tarde estuvo en el extravagante musical Absolute Beginners (1986, Julien Temple) que desafortunadamente tuvo una distribución mundial limitada. Con el tiempo fue revalorada en especial por la actuación de Bowie y la atmósfera londinense de los 1950. Concluyó la década actuando en dos cintas diametralmente opuestas: la desatada fantasía infantil Laberinto (1986, Jim Henson) y la polémica, y en su momento prohibida, La última tentación de Cristo (1988, Martin Scorsese), donde interpretó a Poncio Pilatos.

Entrando los 1990 actuó en la comedia policiaca The Linguini Incident (1991, Richard Shepard) y en el oscuro policial Twin Peaks: el fuego camina conmigo (1992, David Lynch). Después hizo sólo breves papeles considerados más por su presencia. Destacando sus retratos como Andy Warhol en Basquiat (1996, Julian Schnabel), y como Nikola Tesla en El gran truco (2006, Christopher Nolan). Interpretándose a sí mismo, fue notable como jurado de moda en el film Zoolander (2001, Ben Stiller), pero sobre todo en El ansia (1999-2000), serie de televisión de horror creada por Jeff Fazio y producida por Tony y Ridley Scott donde presentó inquietantes historias llenas de violencia.

Al igual que en su discografía, siempre en evolución, los papeles que hizo Bowie en el cine revelan un espíritu que nunca se interesó por lo convencional, sino por aquello que le significara un reto, así fuera mínimo. Un reto que le produjera el placer de ser su alter ego: ese camaleón inquieto, inasible y provocador.

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Frases del cine

Tantas películas malas que me han ofrecido…. papeles de vestidas furiosas; travestis o marcianos“: David Bowie en 1983.

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