La medicina en grecia antigua. Dioses y héroes

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Mónica Araujo

LA MEDICINA OCCIDENTAL SURGIÓ CON LA CIVILIZACIÓN HELÉNICA HACE APROXIMADAMENTE UNOS 5,000 AÑOS, CUANDO LAS ISLAS GRIEGAS SE FUERON POBLANDO LENTAMENTE CON MIGRACIONES QUE PROVENÍAN DEL ORIENTE MEDIO. CON ELLAS TAMBIÉN LLEGARON MUCHAS INFLUENCIAS ORIENTALES QUE SE FUNDIERON CON LA CULTURA GRIEGA.

 

En los albores de la civilización occidental La civilización minoica

Uno de los grandes precedentes de la cultura que nos ocupa es la civilización minoica, desarrollada hacia el año 2,000 a.C., localizada en la isla de Creta.

Las expediciones arqueológicas realizadas han señalado la presencia de figurillas femeninas vestidas a la usanza cretense –esto es, con los pechos descubiertos– sosteniendo en cada una de sus manos una serpiente. Tales representaciones estuvieron asociadas muy probablemente con el culto a la diosa de la tierra, incluyendo aspectos de fertilidad, renovación y abundancia. La serpiente, por su parte, y por mucho tiempo, ha sido símbolo del arte de curar. Dichas figurillas conforman las primeras representaciones de este singular animal.

En la isla de Creta también se encuentra el célebre Palacio de Cnosos, descubierto por el arqueólogo británico Arthur Evans a principios del siglo XX. Por los estudios realizados en esta enigmática edificación, se sabe que contaba en sus instalaciones con abasto de agua corriente, drenaje y baños, evidencias materiales que nos hablan sobre prácticas relacionadas con la higiene y la salud.

Con el paso del tiempo la medicina helénica se desarrolló a la par de la filosofía y propició que su práctica adquiriera un cierto carácter crítico y científico, por tal razón, la curación era vista desde sus orígenes con un principio dual, como una ciencia y un arte. Esto condujo a que la medicina no fuera una actividad reservada exclusivamente a los sacerdotes, como ocurriría en otras civilizaciones, sino también practicada por personas especializadas en ella; médicos que reemplazaron paulatinamente las creencias mágicas por la investigación científica.

La fuente literaria más antigua sobre medicina en el mundo occidental fue el trabajo del propio poeta Homero.

 

foto-9-La Medicina en Grecia

En su Ilíada, relato épico que narra la guerra de Troya, se hace mención de 147 heridas, 106 infectadas por las lanzas, fatales en 80 %. Homero no reporta muertes por otro tipo de motivos, por ejemplo, disentería o cualquier otra enfermedad, se sobreentiende que su relato resalta sólo el aspecto heroico de los personajes. Este interés por las heridas hace pensar a algunos especialistas que el propio Homero pudo incluso haber sido un cirujano de guerra.

En este poema, la medicina no es vista como algo totalmente mágico, sin embargo, aparecen dioses que intervienen en los acontecimientos: es el caso de Apolo, quien “siembra” la semilla de la infección y también actúa como sanador cuando se le dirigen plegarias adecuadas.

Uno de los personajes más importantes de La Ilíada es Menelao. Herido por una flecha, lo atiende un noble cirujano llamado Macaón, por orden de Agamenón, el rey micénico. El poema narra como Macaón sacó la flecha, detuvo la hemorragia y vertió encima drogas calmantes. Sus conocimientos médicos los había aprendido de su padre, el mismísimo Esculapio.

En la época de Homero, la medicina era empírica y practicada por gente “común”, a pesar de lo cual el médico era una figura social muy respetada por el hecho de salvar vidas. En caso de haber guerras, se le admiraba por saber remover de forma inigualable las flechas y sanar heridas con ayuda de ungüentos.

En La Odisea, otra gran obra de Homero, hay menos referencias a aspectos médicos; sin embargo, se hace mención de un fármaco conocido como nepente, el cual se mezclaba con vino o agua y se dice que “quitaba todo dolor y disgusto y da olvido a todas las tristezas”. Era, según este relato, muy utilizado por Helena, hija de Zeus, quien aprendió su uso en el antiguo Egipto.

Pasemos ahora a conocer a tres personajes griegos que se vinculan con la salud y la medicina.

El primero de ellos es Quirón, el centauro que, de acuerdo con la leyenda, era uno de tantos habitantes del inframundo o el Averno. Lejos de tener este personaje algún atributo maligno, se convirtió en el famoso tutor de algunos héroes, como el propio Aquiles. Poseía grandes conocimientos médicos y además se distinguía por su enseñanza en el arte de la curación.

foto-5-Este centauro era famoso por sus conocimientos y tan apreciado que, cuando murió, a diferencia de otros centauros, ocupó un lugar en el cielo bajo la constelación de Sagitario, también conocida como la constelación del “arquero de las estrellas de verano”.

Nuestro segundo personaje es Apolo, hijo de Zeus, un dios de primer orden que fue asociado con el sol, la razón, la verdad, la luz, la belleza y la armonía. A pesar de estar vinculado a aspectos positivos de la vida humana, también era temido por tener dominio sobre las enfermedades y las plagas; por lo tanto podía conducir a la muerte si él así lo disponía. Aunque también podía conceder la curación y la vida si se le realizaban las plegarias adecuadas.

El tercer personaje es Asklepio (o Esculapio) , considerado en Grecia como el dios de la Medicina. Su arte de curar, según los relatos, lo había aprendido de Quirón, el centauro.

El culto a Asklepio fue muy extendido en la Grecia Antigua. Se inició probablemente entre tribus semíticas que poblaron Asia Menor, como un culto primitivo a una divinidad subterránea que adoptó la figura de una serpiente. Con el paso del tiempo y por extensión, se convirtió en el símbolo sagrado de la sanación. La serpiente es un animal que indudablemente está asociada a la tierra, pues ésta es su hábitat natural: repta, vive y anida en ella. Por lo mismo se le vincula con características “terrenas” como son la fecundidad y la regeneración. Además, los ciclos de muda de piel de la serpiente también la hacen representar la renovación y la salud.

No se puede asegurar si Esculapio realmente vivió ni que fuera un médico deificado como el caso de Imhotep en Egipto (que pudo tener existencia humana hacia el año 1250 a.C.). Algunas fuentes sostienen que fue hijo de Coronis y el rey Elatos de Tesalia. Otros relatos señalan que nació de la unión de Arsinoe y Apolo.

 

Delos, la isla más pequeña de las Cícladas. Es considerada la Patria de Apolo, dios de la salud, a quien se consagra el Oráculo de Delfos. era considerada por lo tanto un lugar sagrado

 

De cualquier manera, Asklepio se distinguió como un gran médico. Tenía características de iatros (médico), orthios (derecho o estricto) y soler (salvador). Tan poderoso que pudo competir hasta con la propia muerte. De acuerdo con la leyenda curó a tantos enfermos que Hades, dios del inframundo, lugar adonde van los muertos, preocupado por la notable reducción de almas que llegaban al Averno, apeló a Zeus. Éste castigó a Asklepio enviándole un rayo homicida. Después fue llevado al monte Olimpo y regresó a la tierra como un héroe. Finalmente Zeus se reconcilió con Asklepio y lo colocó en el cielo bajo la forma de un astro llamado Ofio o Serpentario.

Artiros de Lesbos, un poeta griego que vivió hacia el año 770 a.C., fue el primero en hacer la distinción entre el cirujano y el médico al describir los poderes sobrenaturales de Esculapio y sus hijos. Señaló que Esculapio había dotado a cada uno de sus hijos con un talento diferente. Dando a Macaón buenas manos para sacar flechas, realizar operaciones y sanar llagas y heridas (es decir, un cirujano en toda la extensión de la palabra). “Y dando a Podalirio la comprensión de lo divino, que es invisible y trae la salud cuando la magia ya no puede…” (Es decir, el médico en forma genérica). Probable mente el primer santuario a Esculapio coincide con el tiempo que vivió el poeta Artiros.

 

Asklepio fue padre de una larga familia:

-Panacea: quien tuvo la cura para todo, símbolo del tratamiento. -Higea o Higia: que dominó la salud pública y alimentó las serpientes del templo de su padre. Es símbolo de la prevención.                 -Telesforo: siempre representado con un niño, es quien cuida la convalecencia.                                                                                  -Podalirio: cirujano de guerra y psiquiatra que diagnostica enfermedades mentales. (Por ejemplo, el caso del héroe Ajax). -Macaón: el famoso cirujano que estuvo en la expedición a Troya y que muere en combate.                                                                       -Epíone: calmaba el dolor.

 

El culto primitivo al dios de la medicina aparece en Epidauro, región localizada en el noroeste del Peloponeso, propagándose posteriormente por toda Grecia. Al dios Asklepio se le ha representado tradicionalmente sentado en un trono con un báculo en la mano derecha y apoyando la otra en la cabeza de la serpiente. Se le inmolaban gallos y gallinas.

Asklepio era conocido en la Antigua Roma como Esculapio. En su honor se edificó un templo en la isla tiberina, Roma. En este templo se le representaba sentado, con una vara en una de sus manos, la otra apoyada sobre la cabeza de una serpiente, y un perro echado a sus pies.

Asklepios fue un dios muy popular en la antigüedad. Hoy han sido identificados alrededor de 300 sitios relacionados con su culto tan solo en territorio griego.

 

En la cabecera del lecho de una mujer enferma aparecen Asklepio, que le impone sus manos, y su hija Higiea. La escena corresponde a un relieve votivo procedente del santuario de este dios en El Pireo, fechado hacia 400 a.C.

 

Los templos dedicados a Asklepio fueron construidos en lugares especialmente seleccionados por su belleza natural, se encontraban en medio de bosques y muchos contaron con manantiales (quizá con propiedades minerales). Estos recintos fueron escenarios inigualables para la curación de males. El más famoso es el templo de Epidauro, pero tenemos otros en Cos, Atenas, Pérgamo y Cirene.

45996194_xxlDe acuerdo con las fuentes históricas, se tenía en cada templo una estatua de Asklepio. En los terrenos adyacentes había espacios para alojar a los enfermos que visitaban el lugar para su curación. Por unos días, tanto los enfermos como sus acompañantes asistían a ritos y eventos que se realizaban en las distintos espacios de asklepion como teatros, gimnasios y baños.

El tratamiento inicial consistía en realizar baños ceremoniales de purificación y también ayuno. Los pacientes una vez purificados y preparados con ropa de dormir y bajo los efectos de algún tipo de droga, se acercaban al altar para realizar una ceremonia propiciatoria. El enfermo era admitido entonces en la parte más íntima del templo: el ábaton en donde los enfermos tenían que pasar la noche.

Después venía la parte central del tratamiento: tan pronto como se dormían los pacientes, los sacerdotes empezaban su trabajo, entraban y salían del recinto, pasaban entre las camas siguiendo el curso de las “serpientes” sagradas, las cuales lamían las llagas o heridas de los pacientes.

En este lugar se desarrollaba la parte mágica. Se sabe que los pacientes tenían que permanecer más de una noche durmiendo en el ábaton, a los pies de la estatua, esperando la curación, siempre por medio del sueño terapéutico.

Durante el sueño del doliente, tras ingerir cierta droga en medio del sopor, se les aparecía el dios Asklepio. En otros casos, el durmiente sólo escuchaba la voz de esta divinidad.

Cada paciente tenía que dar a conocer lo que había soñado y un sacerdote le explicaba el significado del sueño y le prescribía un tratamiento adecuado.

La cura a menudo era eficaz pero cuando no mejoraba el paciente, los sacerdotes señalaban que “no habían hecho exactamente lo que ellos indicaron, o simplemente faltó fe en el tratamiento”.

El hombre enfermo antes de dejar el santuario ofrecía una tableta votiva labrada con su nombre, aflicción y tratamiento recomendado. Las tablillas eran colgadas en las paredes del templo. Son muy interesantes para conocer los padecimientos de aquella época, como cáncer de pecho, flebitis, etc. Aún hoy se siguen dejando exvotos en los templos. En un pueblito cerca de Delfos los enfermos siguen durmiendo en la Iglesia, una reminiscencia del antiguo culto griego a Asklepio.

Se conservan hasta hoy algunos relatos muy interesantes de padecimientos, labrados en tablillas o exvotos, por ejemplo el caso de “Un hombre con un solo ojo que recobró la vista en ambos”. El dios hizo una preparación y con ella rellenó la cavidad ocular del ojo que faltaba. O bien, el de un niño que recuperó el habla. Otra tablilla representa un sacerdote con una máscara, que presencia una operación de abdomen hecha por el propio dios…Un hombre no podía tener descendencia, fue al santuario y una serpiente se introdujo en su estómago y lo curó. Después pudo tener cinco hijos.

Las influencias orientales en Grecia trajeron un marcado misticismo que se extendió rápidamente. A muchos dioses griegos los identificaron con aspectos de la salud o la curación, no solo a Apolo o a Asklepio, sino también a Artemisa, hermana melliza de Apolo que aliviaba enfermedades de las mujeres o divinidades del inframundo como Proserpina, capaz de prevenir enfermedades al ser diosa de la vida y la muerte.

Un aspecto interesante es que la serpiente aparece muchas veces como atributo de los dioses más importantes de la medicina en la Grecia antigua. No es casualidad entonces que el emblema médico siga manteniendo a este animal como principal símbolo de la salud.

 

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