Bob Dylan a los 75

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Por Bruno Faradine

EL EPISODIO MÁS EXTRAÑO EN LA VIDA DE BOB DYLAN FUE SU ACCIDENTE EN MOTOCICLETA. DICEN QUE SUCEDIÓ EL 29 DE JULIO DE 1966, CUANDO CHOCÓ SU TRIUMPH TIGER 100 CERCA DE SU HOGAR EN WOODSTOCK, NUEVA YORK. NUNCA FUE INTERNADO NI EXISTE NINGÚN DOSSIER MÉDICO AL RESPECTO. ESTUVO RECLUIDO CASI UN AÑO. SEGÚN EL PROPIO DYLAN, SE LESIONÓ VARIAS VÉRTEBRAS CERVICALES. MÁS TARDE HIZO UNA QUE OTRA APARICIÓN Y CUANDO LE PREGUNTARON QUÉ LE HABÍA PASADO, DECLARÓ QUE SÓLO HABÍA TENIDO UN ACCIDENTE, PERO QUE YA ESTABA BIEN. NADA MÁS. AGREGÓ UN TANTO MISTERIOSAMENTE QUE EL CHOQUE LO SACÓ DE LA RAT RACE. ACASO REFIRIÉNDOSE A LAS PRESIONES QUE PREVIAMENTE TUVO CON RESPECTO AL RUMBO DE SU CARRERA.

Dylan tardó ocho años en volver a salir de gira y se convirtió en esquivo personaje que se oculta de la prensa. Evitó –y evita– en la mayoría de los casos dar declaraciones.

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Este accidente significó un punto de quiebre en la vida del compositor, que debutó profesionalmente en 1960, cuando dejó la Universidad de Minnesota y se mudó a Nueva York intentando conocer a Woody Guthrie, el cantante folk que tanto admiraba y que en ese entonces estaba internado en el hospital de Greystone Park debido a que padecía la enfermedad de Huntington. Para Dylan, Guthrie era “la auténtica voz del espíritu americano” y por lo mismo quería ser su discípulo.

Trabajando en varios clubs del Greenwich Village durante 1961, Dylan fue labrando su nombre como notable cantante folk. En este estilo llamó la atención del productor John H. Hammond, quien lo llevó a Columbia Records, ahí firmó un contrato para un primer disco, Bob Dylan (1962), que tuvo escaso éxito pero que lo estableció como intérprete de folk, blues y gospel.

En Columbia quedaron insatisfechos con el resultado y a un paso de rescindirle el contrato, el mismísimo Johnny Cash intercedió por él de manera inesperada. Dylan no desaprovechó la oportunidad y su siguiente disco fue un éxito: The Freewheelin’ Bob Dylan (1963), con el que creció enormemente como compositor y en el que aparecen dos de sus mejores composiciones: “Blowin’ in the Wind” y “A Hard Rain’s a-Gonna Fall”.

Bob Dylan tocando con The Band en el Royal Albert Hall.
Bob Dylan tocando con The Band en el Royal Albert Hall.

Para ese 1963, legalmente ya se llamaba Bob Dylan. Tuvo una participación importante en la marcha por los derechos civiles que encabezó Martin Luther King el 28 de agosto. También solidificó su presencia musical con un par de discos más polémicos y más arraigados en aspectos sociales de su país en esos años: The times they Are a-Changin’ (1963) y Another side of Bob Dylan (1964).

 

Pasó a ser una estrella del rock con el disco bringing it all back home, después de ser un conocido cantautor folk

 

Su compromiso político, su indignación ante lo que sucedía en Estados Unidos, sacudido por la muerte de JFK, los derechos civiles de los afroamericanos, la violencia que se respiraba en una Guerra Fría no tan fría, y el inicio de Vietnam, comenzaron a presionar su creatividad. Identificado hasta entonces como cantautor folk, pasó a ser una estrella del rock con el giro que le dio a su carrera en Bringing It All Back Home (1964), donde incluía el hit “Subterranean Homesick Blues”. Esta canción, por su estructura lírica de versificación libre, fue para muchos un antecedente directo del hip-hop. El álbum también incluía “Mr. Tambourine Man”, pieza emblemática de su repertorio que se volvió otro hit cuando The Byrds, grupo que fue durante mucho tiempo considerado como “los heraldos de Dylan”, hizo una versión eléctrica que sonó con fuerza en ambos lados del Atlántico.

26_DGEsmaller1AOtro grupo lo acompañó en la transformación de su sonido, The Band, que para 1965 ya actuaba regularmente en sus conciertos porque Dylan cambió del folk al rock y su sonido acústico a eléctrico. Este paso le costó mucho y lo dio en una circunstancia adversa: en el Newport Folk Festival inesperadamente tomó una guitarra eléctrica para interpretar algunas piezas. Los gritos de “¡traidor!” no se hicieron esperar. Fueron seguidos por abucheos y el abandono del escenario una vez que tocó tres piezas. Ese 1965 estuvo marcado por este falso fracaso que vivió en compañía de dos músicos egresados de la tradición del blues, el guitarrista Mike Bloomfield y el tecladista Al Kooper. La aparición tuvo un comentario ácido en la edición de la revista Sing Out! de septiembre 1965. Ahí el cantante de folk Ewan MacColl menospreció al público de Dylan como “de adolescentes indignados”, sin “crítica de ningún tipo” y alimentados por la “papilla de la música pop”, o sea, Dylan, que por supuesto era una “tontería de ínfima categoría”.

Dylan no se intimidó frente al rechazo por parte del establishment folk que lo había arropado en sus inicios y ahora lo repudiaba por pasarse al rock. En 1965 dio a conocer la canción que con el tiempo pasó a ser reconocida como la mejor de todos los tiempos y que de inmediato se convirtió en la número dos de la lista Billboard Hot 100: “Like a Rolling Stone”, que incluyó en su seminal álbum Highway 61 Revisited (1965).

En 1966 Dylan hizo su primer álbum doble, Blonde on Blonde, que el productor Bob Johnston pidió que se grabara en Nashville con músicos de estudio y algunos habituales de la banda de Dylan, como Kooper y los nuevos de The Band, encabezados por Robbie Robertson y Levon Helm. El éxito que significó este álbum, no impidió que hubiera un desagradable incidente en el Royal Albert Hall de Londres el 17 de mayo: un miembro del público, enfadado por el sonido eléctrico de Dylan le grito “¡Judas!”, a lo que Dylan respondió tocando lo más alto que pudo “Like a Rolling Stone”. Eléctricamente, claro.

Fue abucheado en el Festival cuando tomó una guitarra eléctrica y desertó después de TRES piezas

 

En esta gira internacional fue obvio el agotamiento de Dylan en muchas de las funciones que dio. Se corrieron infinidad de rumores sobre su abuso de drogas, aparente consecuencia de un tour intermitente que prácticamente duró cinco años. Muchos dicen que, en este sentido, el extraño accidente que sufrió poco después, sin explicación plausible, fue más que benéfico para su carrera, a un paso del colapso.

La duda, sin embargo, permanece: ¿el accidente fue real o inventado?

Robert Allen Zimmerman
Robert Allen Zimmerman

Bob Dylan nació en el seno de una familia judía en Duluth, Minnesota, el 24 de mayo de 1941 como Robert Allen Zimmerman. Sus abuelos paternos eran de Ucrania y los maternos de Lituania. De niño dedicó mucho tiempo a escuchar la radio, y así se interesó por el blues y el country. Aunque también por el naciente rock’n’roll. En su escuela preparatoria intentó formar un par de bandas que no duraron mucho: The Shadow Blasters y The Golden Chords. En la segunda hacía covers de Little Richard y Elvis.

En la Universidad de Minnesota se alejó del rock’n’roll y profundizó en su interés por el folk al descubrir ahí canciones más profundas, llenas de tristeza, fe y otros temas que encontraba interesantes por la forma en que se expresaban musicalmente, lo que sin duda fue fundamental en su formación.

Su novia de entonces, Echo Helstrom, le recomendó cambiar de nombre a Bob Dillon, en supuesto homenaje al personaje Matt Dillon de la entonces popular serie de televisión Gunsmoke / La ley del revólver, protagonizada por James Arness y, que estuvo al aire entre 1955 y 1975. Cuando llegó a Nueva York en 1961, Bob Dillon se transformó en Bob Dylan porque le había impresionado mucho la poesía de Dylan Thomas (1914-1953), precoz, trágico y notable poeta, cuyas últimas palabras fueron “he bebido 18 vasos de whisky, creo que es todo un récord”. El exceso de alcohol –no era la primera vez que consumía una cantidad tan grande–, le provocó la muerte tras salir de la White Horse Tavern de Nueva York.

 

Después de su accidente, la vida del músico no fue igual. Desde entonces se transforma con cada disco que edita y mantiene una envidiable vigencia, generando sinnúmero de opiniones cada que sale a la plaza pública.

Para su cumpleaños 75, Dylan llega como el número dos entre los cien mejores artistas de todos los tiempos y está entre las personalidades más influyentes en el terreno musical. Pero lo que hizo entre 1964 y 1966 sigue siendo insuperable, semilla de un nuevo estilo dentro del rock. Sobre esto, refiriéndose a los discos Bringing It All Back Home, Highway 61 Revisited y Blonde on Blonde, el especialista Mike Marquesse escribió: “Dylan creó una obra que sigue siendo única. Sobre las bases del folk, el blues, el country, el rhythm & blues, el rock’n’roll, el gospel, el toque británico, la poesía simbolista, modernista y beat, el surrealismo y el dadaísmo, y el caló y el comentario social, forjó coherentes y originales, voz y visión artística”.

La calidad de sus letras ha llevado a varias instituciones académicas a nominarlo para el Premio Nobel de Literatura: se le considera un trovador al estilo de aquellos que pertenecían a las cortes europeas que proliferaron entre los siglos XII y XIV; compositores, pues, que ya fuera personalmente o por medio de juglares o ministriles recorrían las calles entonando estrofas que hablaban en un elevado sentido de la vida, el amor y la sociedad.

Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en mayo de 2012 de manos del presidente Barack Obama.
Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en mayo de 2012 de manos del presidente Barack Obama.

Aunque no ha ganado el Nobel, en 2007 recibió el premio Príncipe de Asturias de las Artes. Los candidatos incluían al compositor Andrew Lloyd Weber, los arquitectos Frank O. Gehry y Rafael Moneo, y la pianista portuguesa María Joao Pires. El jurado optó por Dylan debido a que es un “mito viviente” y por ser “el faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo”. Destacaron que para sus composiciones recurre a “la austeridad en las formas y la profundidad de los mensajes”. También recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en mayo de 2012 de manos del presidente Barack Obama.

Así que a sus 75 años, Dylan está más vivo que nunca gracias a esa trayectoria que abarca 57 años de logros. Testigo ejemplar de la segunda mitad del siglo XX, es su compositor más consistente y atento.

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