García Lorca a ocho décadas

344

Por Antonio Ituarte

Se cumplen 80 años de la triste muerte de uno de los grandes poetas de España y el mundo: Federico García Lorca, cuyo asesinato nunca esclarecido se mantiene, de este modo, en la más absoluta impunidad. Artistas de toda clase y condición se siguen rindiendo frente al universo simbólico lorquiano, y sus obras son leídas y representadas a diario en todo el mundo. Ejemplo de ello es Romancero Gitano, incluido en la lista de los 100 mejores libros del siglo XX, según la encuesta del diario francés Le Monde.

Federico García Lorca.
Federico García Lorca.

Mucho se ha especulado sobre cómo fue que lo ejecutaron. En efecto, en tiempos en los que el fascismo veía todo con sospecha, el escritor no iba a sobrevivir en medio de hostilidades contra aquellos que se opusieran al horror cotidiano que se desplegaba por España. Según su biógrafo, el historiador irlandés Ian Gibson, García Lorca fue detenido y fusilado por fuerzas franquistas que lo acusaban de ser espía de la Unión Soviética, de estar en contacto con los comunistas de ese país por radio, de haber sido secretario del político socialista Fernando de los Ríos y de ser homosexual.

Y este aniversario no será uno más, porque se cumplirán los 80 años necesarios, según la legislación de España, para que los derechos de autor correspondientes a su obra pasen al dominio público. Hace pocos días, el archivo de García Lorca fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo cual impide su venta al extranjero, y entre el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte español y la Fundación García Lorca ha estallado una guerra.

Los descendientes del artista y las autoridades se enfrentan en torno a la decisión de qué destino tendrá el legado del poeta de Fuente Vaqueros que, según anuncios anteriores, iba a ser puesto en valor en un centro construido exclusivamente con esa finalidad, en Granada (donde nació y fue detenido antes de su asesinato), pero aún continúa archivado en Madrid.

 

Detrás de Bodas de sangre La honra, la traición, el amor y la muerte

42570635_xxl Así como ocurrió con A sangre fría, de Truman Capote, el titular de una nota (“Las veleidades de una mujer provocan el desarrollo de una sangrienta tragedia en la que cuesta la vida a un hombre”) publicada el día 25 de julio de 1925 en El Diario de Málaga, dio como resultado una de las obras cumbre del teatro español del siglo XX: Bodas de sangre.

Recreación de lo acontecido una calurosa tarde de verano en el Cortijo del Fraile, la obra de teatro narra la fuga de Francisca Cañadas con el hombre que amaba en vísperas de su boda con otro hombre.

Paca estaba enamorada de su primo hermano Francisco Montes, un amor imposible, ya que la familia de Paca había organizado un matrimonio de conveniencia con el cuñado de su hermana, Casimiro.

A eso de las diez y media de la noche del día 23, pocas horas antes de la celebración de la boda, Casimiro se sintió mal y se fue a dormir, entonces los amantes aprovecharon ese momento para huir. El trágico desenlace se produjo a unos ocho kilómetros: Montes cayó muerto a tiros, mientras que a Francisca intentaron estrangularla, pudiendo salvarse al simular que estaba muerta. Desde aquel día, se decidió que Francisca había cometido una ofensa irreparable a toda la población.

La tragedia, inmortalizada por Federico García Lorca, se estrenó en Madrid el 8 de marzo de 1933.

Compartir