Cada kilo amenaza al planeta

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La obesidad daña al medio ambiente, y esto no sólo ocurre porque se le agregan varios millones de toneladas a la carga que soporta la Tierra, sino porque también se consume más.

Analicemos algunos datos:

– ¿Cantidad de habitantes o biomasa?

En conclusiones publicadas en la revista BMC Public Health, expertos de la Escuela de Londres para la Higiene y Medicina Tropical (Reino Unido) explican que un cuerpo con mayor masa corporal requiere más energía para moverse e incluso para mantenerse funcionando cuando no realiza actividad física.

Para realizar su investigación usaron datos recopilados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Calcularon que actualmente hay en el mundo 7,000 millones de personas que pesan 287 millones de toneladas. De ese total, 15 millones se deben al sobrepeso y 3.5 a la obesidad.

El promedio general de peso por persona es de 62 kilos, sin embargo, esta cifra es particularmente alta, por ejemplo, en Estados Unidos, pues ahí alcanza los 80.7 kilos. Esto significa que a causa de la obesidad esta región tiene seis por ciento de la población mundial, pero treinta y cuatro por ciento de la biomasa. Lo mismo ocurre en México.

“Todos aceptan que el crecimiento de la población amenaza la sostenibilidad del medio ambiente a nivel global. Nuestro estudio muestra que la gordura de la población también es una amenaza importante. A menos que encaremos tanto el problema de la cantidad de habitantes como la gordura, nuestras posibilidades son escasas”, afirma Ian Roberts, especialista en epidemiología y salud pública a cargo de la investigación.

“Nuestros resultados subrayan la importancia de analizar la biomasa en lugar de la cantidad de personas en la población a la hora de considerar el impacto ecológico de las especies, especialmente los humanos”, agrega.

– Se consumen más alimentos

Es obvio que si comemos más, exigimos una mayor producción de alimentos… y resulta que esta industria es una de las mayores fuentes de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global y de desencadenar las predicciones apocalípticas del fin del mundo, según un informe publicado en International Journal of Epidemiology.

Este estudio asegura que “cada persona obesa es responsable, en promedio, de casi una tonelada más de emisiones de dióxido de carbono por año que una persona delgada, lo que significa agregar 1,000 millones de toneladas del gas por año en una población de 1,000 millones de personas con sobrepeso”.Fat on stomach

– Del sedentarismo y sus consecuencias

Quienes pasan más horas sin actividad física recurren a artefactos eléctricos para entretenerse: televisión, juegos virtuales, computadoras; además de un uso excesivo de microondas, tostadores, wafleras, hornos eléctricos, cafeteras, y todo aquello que amenice los hábitos sedentarios.

– Mayor uso de combustibles

Al no caminar ni usar bicicletas ni cualquier otro vehículo que represente esfuerzo físico, se recurre más al transporte colectivo, taxis o carros, con tal de no tener que moverse mucho. Y en los países donde hay más “gorditos”, se prefiere la amplitud y comodidad de los carros 4×4, que consumen más combustible.

Si de verdad tenemos un poco de conciencia ecologista y nos sentimos comprometidos con el medio ambiente, agreguemos esta otra razón a la larga lista de motivaciones para quitarnos unos kilos de encima.

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