Historia de la odontología. Día del dentista

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Como cada año, en nuestro país se ha hecho tradición festejar el nueve de febrero al Cirujano Dentista. Esto en el ámbito civil, porque en el militar se celebra durante el mismo mes, pero en diferente día. Existen festejos para el día de la secretaria, de los abuelitos, de la madre, del padre, del maestro, el día del sida, etcétera. Hace muchos años durante toda una semana se festejaba la semana del estudiante. Actualmente no se si se siga haciendo. Pues bien, el dentista también debe ser incluido para otorgarle un día en el que se hacen homenajes y reconocimientos. Ya sea por parte de las asociaciones dentales locales, del D.F. o de la A.D.M. pero no pasa desapercibido. Todo mundo es feliz.

Estas celebraciones no deberían ser solamente un día, sino todos los días del año. El dentista forma parte del acontecer diario, de la vida misma del ser humano. No importa en qué país se encuentre el individuo, siempre existirá la figura profesional de un odontólogo, quien resolverá sus problemas bucodentales, desde los más simples hasta los más complicados. No existe cultura en el planeta que no conozca a uno. Y esto debido a que todos los individuos tienen o tuvieron alguna vez en su vida todos sus dientes.

El dentista forma parte de la sociedad médica en general. El mismo valor que se le da a un oftalmólogo, gastroenterólogo, cirujano general, ortopedista, debe dársele a un profesional de la salud bucal. Claro está, existen de diversas especialidades y porqué no decirlo de diferentes clases.

¿Qué hace la diferencia entre los dentistas? Varias cosas, principalmente su don de gentes, su humanismo, preparación y el lugar que ocupan dentro de la sociedad misma. Sin embargo, cuando egresamos de las facultades y escuelas de odontología, todos somos iguales, sólo que algunos optan por quedarse estancados, utilizando siempre la misma información que obtuvieron en las aulas. Otros optamos por seguirnos superando, asistiendo a congresos, impartiendo clases, conferencias, escribiendo artículos; es decir cumpliendo con lo que marca la NOM respecto a que el dentista deberá siempre seguirse actualizando. ¿Para qué? Para poder proporcionarle al ser más importante que tenemos a nivel profesional, que es el paciente, el mejor servicio y atención. Y obviamente para evitarse problemas de demandas, entre otros.

La tecnología día a día se transforma y va cambiando a pasos agigantados. El dentista no puede ni debe quedarse al margen o rezagado de dichos avances. ¿Cómo lo va a lograr? Al continuar superándose, sin importar su edad. Sería vergonzoso que un dentista de 50 ó 60 años o mayor no esté actualizado. Es verdad, no nacimos ni crecimos con internet como los niños y jóvenes actuales, pero con dedicación y paciencia podemos acceder a éste y otros servicios de información digital para tener a la mano información de vanguardia. El paciente nos lo va a agradecer. Además no olvidemos que ellos mismos acceden a la información por internet y sería penoso que al llegar a la consulta dental nos preguntara por algún material innovador y no supiéramos qué contestarle.

El rayo láser, también es usado en odontología. Artículos al respecto existen varios. En las licenciaturas diversas, en ocasiones tocan el tema y a veces no. Otro avance lo constituyen los implantes osteointegrados. ¿Qué decirle a un paciente que llega al consultorio solicitando se le coloquen implantes dentales para resolver su problema de falta de dientes? Muchos compañeros improvisan y mandan traer a otro compañero para que los coloque. No, la cosa no es tan sencilla. Es necesario tomar un curso formal de implantología. Se deben conocer todas las probables complicaciones que pueden presentarse y cómo resolverlas de la mejor manera. Es un trabajo bien pagado pero necesitamos prepararnos más. Por eso es cierto aquello que dicen los maestros “cuando egresen comenzará su verdadero aprendizaje. Se darán cuenta que no saben nada”. Para ellos fue igual, les dijeron lo mismo, sólo que no lo echaron en saco roto.

El dentista en nuestro país ha alcanzado buen nivel educativo, la mayoría está bien preparado. Conservemos ese lugar que hemos conseguido dentro de la sociedad mexicana.

Que estas reflexiones sirvan para que todo el gremio odontológico tenga un feliz día, semana, mes y año del dentista. Que si no reciben felicitaciones, ustedes mismos se feliciten por ser cada día mejores profesionistas. El cascarón es el consultorio y puede ser muy lujoso, pero carente de calidad profesional. La verdadera razón de este artículo es al mismo tiempo transmitirles un saludo y los mejores deseos por parte de Grupo Percano, su personal directivo y la Revista Odontólogo Moderno, para que continúen cosechando éxitos profesionales a manos llenas y sigan educándose para que México tenga mejores dentistas en beneficio de su población. No todo se lo dejemos a Santa Apolonia. ÉXITO Y FELICIDADES.

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