Linfadenopatía cervical y su relación con las enfermedades dentales

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Las infecciones dentales y periodontales son las causas más frecuentes de linfadenopatía cervical. Sin embargo, existen otras causas posibles entre las que se hallan enfermedades que amenazan la vida del paciente, como las metástasis y los linfomas. Es uno de los signos más frecuentes en la infección por el VIH. La linfadenopatía cervical sin una causa local obvia es, por lo tanto, un signo de alerta que no debe pasarse por alto.

Diagnóstico

La causa más frecuente de linfadenopatía cervical persistente es una enfermedad vírica reciente. Varios signos clínicos proporcionan guías importantes sobre su origen:

  • Edad del paciente.
  • Linfadenopatía localizada o generalizada.
  • Caracteres clínicos de los ganglios.
  • Duración de la hinchazón.
  • Signos o síntomas asociados.

El estudio para la justificación de linfadenopatías cervicales no es tan obvio; la primera línea de investigación siempre debe ser la punción aspiración con aguja fina (PAAF). Esto proporciona un diagnóstico preciso de la mayoría de los linfomas, metástasis y diversas infecciones, incluyendo la tuberculosis. Las muestras inadecuadas o un diagnóstico fallido pueden dar lugar a que sea necesaria una nueva aspiración.

En los casos difíciles o cuando la PAAF falla, la biopsia proporciona el diagnóstico más fiable.

Linfadenopatía tuberculosa cervical

La infección tuberculosa de los ganglios linfáticos cervicales es una infección primaria que supone menos del 10 % de las tuberculosis en el Reino Unido. Mycobacterium tuberculosis (humano) supone más del 90 % de los aislados. Los pacientes son en su mayoría adultos, principalmente inmigrantes de origen asiático o afrocaribeño. Las micobacterias no tuberculosas (atípicas) entre ellas M. Avium intracellulare o M. Scrofulaceum, son actualmente las principales causas de linfadenitis micobacteriana cervical en los niños inmunocomprometidos.

El diagnóstico depende de la presencia de granulomas en los cuales deben encontrarse micobacterias que se pintan con la tinción de Ziehl-Neelsen o mediante inmunofluorescencia empleando auramina-rodamina. Sin embargo, la infección por micobacterias no tuberculosas, incluso en los niños inmunocompetentes, es probable que dé lugar al aumento de granulomas mal definidos o irregulares, sin empalizada, o a definir de forma no adecuada los agregados de histiocitos epitelioides. Puede encontrarse caseificación, y también áreas de necrosis con numerosos neutrófilos. La tinción de Ziehl-Neelsen también es negativa.

Son necesarios los cultivos micobacterianos o la detección de ADN micobacteriano. La prueba de la tuberculina en la piel debe ser positiva, a no ser que el paciente se encuentre gravemente inmunodeprimido. La imagen clínica es variable y el diagnóstico suele hacerse únicamente mediante punción aspiración con aguja fina o por escisión de un ganglio. El corte está contraindicado si se trata de un absceso tuberculoso (frío) y con forma sinusal; los ganglios afectados deben extirparse intactos. Hay que administrar un ciclo de isoniazida.

Sífilis

Los ganglios linfáticos cervicales se encuentran inflamados, blandos y elásticos cuando el chancro primario se halla situado en la boca o los labios. Dichos ganglios están involucrados en la linfadenopatía diseminada de la segunda etapa.

En la primera etapa, el diagnóstico se realiza al encontrar Treponema pallidum en un frotis directo de la lesión oral. Más tarde, el diagnóstico depende de los hallazgos serológicos. Respecto al tratamiento se debe administrar uno de tipo antibiótico, habitualmente con penicilina.

Enfermedad por arañazo de gato

Esta infección es frecuente en Estados Unidos y, aunque poco común, está aumentando su frecuencia en el Reino Unido. Sus signos típicos son:

  • Afecta frecuentemente a niños.
  • Suele existir historia de arañazo por un gato u otro animal.
  • Formación de pápulas, que pueden supurar, en el lugar de la inoculación.
  • Fiebre leve, malestar y linfadenitis regional 1-3 semanas después de la exposición.
  • Ganglios linfáticos más blandos y con supuración.
  • Se puede asociar conjuntivitis. La encefalitis es una complicación infrecuente.

Se produce destrucción de la estructura del nódulo linfático, necrosis e infiltración linfocítica, formación de granulomas linfocíticos y supuración central. Este aspecto puede confundirse con una micosis sistémica. Sin embargo, se puede demostrar al organismo causal, Bartonella henselae.

El diagnóstico depende de que haya existido un arañazo, particularmente de un gato, de los signos clínicos y de la exclusión de otras causas de linfadenopatías. Los hallazgos histológicos son confirmatorios si se identifica B. henselae.

La respuesta a los antibacterianos es variable. Se recomienda el uso de trimetoprima-sulfametoxazol, pero algunos casos se resuelven espontáneamente.

Enfermedad de Lyme

Es producida por una espiroqueta, Borrelia burgdorferi, que se transmite por insectos, particularmente por la garrapata del ciervo. La enfermedad es endémica en muchas partes del mundo, pero es mucho más frecuente en Estados Unidos que en el Reino Unido. Sus signos característicos son:

  • Erupción que se extiende desde el lugar de la picadura del insecto.
  • Ganglios linfáticos regionales inflamados.
  • Fiebre y, a menudo, otros síntomas sistémicos.
  • Artritis (efecto crónico principal), particularmente en las rodillas y rara vez en las articulaciones temporomandibulares.
  • Complicaciones neurológicas (en alrededor del 15 % de los pacientes), incluyendo parálisis facial u otras lesiones nerviosas craneales.

El diagnóstico se realiza mediante historia clínica y exploración. Se confirma serológicamente o, en ocasiones, mediante la tinción con plata de la espiroqueta presente en una biopsia de la piel. Es sensible a la penicilina y a la tetraciclina, las cuales deben administrarse tan pronto como sea posible. Sin embargo, los dolores articulares pueden ser recurrentes y, con posterioridad podrá desarrollarse artritis destructiva.

Mononucleosis infecciosa

El virus de Epstein-Barr es la causa principal de este padecimiento linfoproliferativo autolimitado con activación policlonal de los linfocitos B. Sus principales signos son:

  • Se presenta especialmente en niños, en los que existe linfadenopatía generalizada, clásicamente con inflamación llamativa de los ganglios cervicales, dolor de garganta y fiebre.
  • En los adolescentes existe linfadenopatía, menos llamativa, malestar vago sin fiebre.
  • En el tipo de enfermedad anginosa se presenta dolor de garganta, exudado en las amígdalas, edema faríngeo y petequias en el paladar.

El diagnóstico se confirma mediante un análisis de sangre periférica que muestra linfocitos atípicos (tipo monocitos). Se considera confirmatoria una prueba de anticuerpos heterófilos (Paul-Bunnell) y, si es necesario, la demostración de un incremento de anticuerpos frente a VEB. Si estas pruebas son negativas en un caso por demás típico, debe considerarse la posibilidad de una infección por citomegalovirus o toxoplasmosis. La adquisición de la infección por el VIH con frecuencia suele dar lugar a una enfermedad muy parecida a la mononucleosis infecciosa.

No existe tratamiento específico, pero la infección suele ser controlada.

Debe evitarse la administración de ampicilina o amoxicilina, ya que tienden a causar una erupción macular irritativa no relacionada con la alergia a la penicilina.

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida

La linfadenopatía es una de las manifestaciones más frecuentes de la infección por el VIH. En un momento cercano a la infección puede presentarse una enfermedad glandular transitoria con fiebre. Posteriormente, puede existir linfadenopatía extendida y persistente (síndrome de linfadenopatía generalizada, SLG), que probablemente progrese a SIDA en más del 50 % de los casos, en menos de 4 años. La linfadenopatía en el SIDA también puede deberse a linfomas.

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