La ránula en la cavidad bucal

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Ránula es un término empleado para designar una lesión de tipo mucocele que se forma unilateralmente en el piso de la boca, se asocia con el conducto de Wharton de la glándula submandibular y al de Bartolini de la glándula sublingual. Deriva de la palabra latina para designar a una rana, lo cual se hace en referencia a su vientre. Según Dechaume es un tumor de glándulas salivales accesorias, que aparece como seudoquiste, resultante de la acumulación de saliva en el tejido conjuntivo con motivo de la degeneración del tejido salival.

Etiología

Los traumatismos y la obstrucción de cualquiera de los 20 conductos de la glándula sublingual o del conducto de Wharton de la glándula submandibular provocan esta alteración. La obstrucción puede presentarse debido a la presencia de un sialolito (cálculo), formado por la precipitación de sales de calcio de la saliva  alrededor de la mucina que se acumula en cualquier punto del conducto salival. El traumatismo puede producirse de manera accidental o debido a un acto quirúrgico.

Aspectos clínicos

Es unilateral, ovoide, situado entre la lengua y la mandíbula, pudiendo alcanzar un gran volumen, es transparente y violáceo. Según Santana Garay, es de consistencia blanda y puede alcanzar de 2 a 5 cm de diámetro; a la palpación muestra su contenido líquido sin gran presión; puede ser ocasionalmente bilateral; es asintomático, pero cuando alcanza un tamaño considerable puede interferir con el habla y la alimentación. Al romperse, deja escapar un líquido seromucoso, pierde su volumen y pasado un tiempo vuelve a a formarse nuevamente. Las lesiones más profundas tienen un color normal y un matiz azul si se mezcla con eritrocitos o poseen un color rojizo confundiéndose con un hemangioma cavernoso.

Tienden a ser más grandes que los mucoceles de otros lugares de la boca, incluso pueden llenar el piso de la boca y elevar la lengua. Este crecimiento, mayor que el de los mucoceles, se debe a que están cubiertos por una mucosa más gruesa y porque es menos probable que ocurra un trauma que ocasione su ruptura.

Es más frecuente en niños y adultos jóvenes, aunque no existe evidencia significativa en cuanto a edad, sexo y raza. Sin embargo, algunos otros autores mencionan que es más común en mujeres (con una proporción de 1.2: 1) y que se encuentran más frecuentemente afectando el lado izquierdo (con una proporción de 1:0.62).
Se considera que esta patología es la más común de las glándulas sublinguales. Éstas yacen en la parte superior del músculo milohioideo y están separadas de la cavidad bucal por una delgada capa de mucosa del piso bucal.

Diagnóstico

Básicamente es clínico y no es necesario realizar ningún estudio de imagen. Ciertas formas pueden atravesar el músculo milohioideo y llegar a ser palpables en la región suprahioidea. Constituye un tipo quístico raro, por lo general congénito, que se encuentra tapizado por un epitelio cúbico o cilíndrico, que parece tener su origen en restos embrionarios o en la parte más profunda de la glándula sublingual, por lo que el diagnóstico es muy difícil.

Características histopatológicas

El examen microscópico demuestra que está formada por una fina pared de tejido conjuntivo fibroso comprimido, con algunos elementos de tejido de granulación; cuando se forma a expensas de un conducto dilatado, pueden observarse restos de éste en un tapizado epitelial. Se diferencia del angioma por ser más firme; los quistes dermoides tienen una consistencia pastosa y son frecuentes en la línea media. Los lipomas son más firmes, mientras que los quistes del conducto submandibular generalmente provocan tumefacción de la glándula, se desarrollan más rápido que la ránula y provocan dolor y tumefacción.

Tratamiento

Es de tipo quirúrgico y a pesar que se han publicado diferentes técnicas, la exéresis de la ránula se hace muy difícil tomando en cuenta las delgadas paredes que posee; no es justificable eliminar una mayor cantidad de tejido vecino, y la experiencia histórica indica que el mejor método es la marsupialización.

Kruger realiza la sutura del suelo de la boca al epitelio quístico antes de la escición del techo de la ránula y enuncia que es posible remover una pequeña porción de la pared superior, aspirar el contenido, contornear la cavidad y llenarla con gasa estéril (otros autores recomendaban sacar el líquido con una jeringa y con otra llenar la cavidad con alginato); igualmente, algunas ránulas pueden tener origen más profundo, por lo que llega a ser necesario remover la glándula sublingual asociada.

Zhao reporta la recurrencia de la lesión, déficit sensorial de la lengua, daños al conducto de Wharton, así como hematomas, infecciones y dehiscencias de la herida quirúrgica como posibles complicaciones posoperatorias.

El índice de recurrencia de las ránulas no está relacionado con los patrones de tumefacción ni de acceso quirúrgico, pero, sí está íntimamente relacionado con los procedimientos quirúrgicos.

Se recomienda tomar en cuenta el trayecto anatómico del conducto de Wharton cuando se realice el tratamiento quirúrgico.

Actualmente se utiliza el láser de CO2 para efectuar la marsupialización.

Referencias bibliográficas

  1. bvs.sld.cu/revistas/rhab/articulo_rev14/ranula.pdf
  2. Arenas MJA, Juárez GRJ, Lagunes LMA. Fenómeno de extravasación de glándulas salivales: a propósito de tres casos. Oral año 12 núm 38.2011. 758-762.
  3. Zhao YF, JiaY, Chen XM, Zhang WF. Clinical review of 580 ranulas. Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod. 2004 Sep; 98(3):281-7.

 

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