El odontólogo y la alergia al látex

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

El látex o caucho natural es un producto de origen vegetal procesado que se obtiene a partir del jugo lechoso del árbol Hervea brasilensis, originario de Brasil. La primera descripción bibliográfica de alergia al látex se remonta a 1927, en Alemania. El primer estudio científico del caucho se debe al científico francés Charles Marie de la Condamine después de efectuar un viaje a Ecuador en 1735. La mención principal conocida sobre un elemento similar al caucho se remonta a 1521 y fue realizada por Prieto Martínez d´Angeria en su obra Décadas de orbe novo. Cristóbal Colón describió este material y el propio Moctezuma enseñó a Cortés el arte de confeccionar las pelotas de goma utilizadas en sus juegos.

La historia de la explotación comercial de la goma nació en 1839, cuando Charles Goodyear descubrió el fenómeno de la vulcanización al añadir azufre a la goma natural y calentarla. John Dunlop inventó la rueda con cámara de goma en 1888 y la Goodyear Rubber Company fabricó el primer par de guantes de látex en 1890. En 1979 Nutter reportó por primera vez un caso de urticaria por contacto con látex. En 1986 Carrillo y colaboradores reportaron la situación de un profesional con dermatitis de contacto, rinitis y angioedema a causa del látex. En 1987 Axelsson y colaboradores reportaron urticaria, asma y anafilaxia por látex.

El árbol del hule también recibe otros nombres como Hevea, Pararubber, Cauchotero de Pará, Jebe, Siringa y árbol del caucho.

En su composición se encuentra la goma natural, que es el polímero del 1-cis-4 poliisopropeno y representa del 25 al 45 %; diversas proteínas representan del 1 al 1.8 % del total, así como lípidos, carbohidratos, sustancias inorgánicas y agua.

De los aproximadamente 240 polipéptidos presentes en el látex, alrededor de 60 son antigénicos y 13 de ellos han sido identificados, siendo el Hev b5 y el Hev b6 los alergenos más frecuentemente involucrados en la sensibilización de los trabajadores sanitarios, mientras que en los niños afectados por malformaciones congénitas los más comunes son el Hev b1 y el Hev b3. Estas diferencias de sensibilización se deben a la vía de contacto con el alérgeno, inhalatoria y de contacto con la piel en el caso de los trabajadores sanitarios y de contacto con las mucosas de los pacientes con espina bífida u otras malformaciones congénitas.

Hev b6 y Hev b11 parecen ser los responsables de la mayor parte de las reacciones cruzadas entre el látex, algunas plantas y alimentos. Son proteínas solubles que resisten la vulcanización, y en contacto con el sistema inmune promueven la estimulación apropiada para la síntesis de IgE específica y la aparición de reacciones de hipersensibilidad inmediata o tipo I.

Para aumentar su resistencia, elasticidad y durabilidad, se le añaden diferentes sustancias, entre las que destacan los aceleradores (grupos carbamato, tiuran, mercapto, guanidina, naftil y tiourea), y los antioxidantes (fenildiaminas) que son los agentes implicados con más frecuencia en la aparición de reacciones de hipersensibilidad retardada o tipo IV (dermatitis de contacto alérgica). También se agregan pigmentos, cera insoluble, aceites y material de relleno.

Epidemiología

Aunque la primer descripción de hipersensibilidad inmediata por látex se realiza en Alemania en 1927 y en años posteriores se publican varios casos de urticaria por contacto con látex, no es sino hasta la década de los 90 (coincidiendo con un incremento considerable de la prevalencia de la hipersensibilidad a éste y de reacciones anafilácticas intraoperatorias o durante exploraciones radiológicas), que se empieza a considerar como un problema importante y a tomar medidas para paliarlo. En España, el primer suceso de alergia inmediata al látex, publicado por Carrillo y colaboradores en 1986, es el de una doctora que presentó rinitis y urticaria-angioedema a los pocos minutos de utilizar guantes quirúrgicos, por lo que después del estudio alergológico sugirieron que el alérgeno podía ser una proteína presente en el látex natural.

El aumento de la prevalencia de esta alergia se ha atribuido a:

  • Uso masivo de guantes a partir de la publicación de las Precauciones Universales y del uso del preservativo para la prevención de la trasmisión del VIH y de otras enfermedades infecciosas.
  • Aumento de la demanda de guantes que supuso un incremento de fabricantes, mayoritariamente en Asia y menos en Europa y Norteamérica, que los produjeron de menor calidad y probablemente más alergénicos.
  • Un mejor conocimiento y diagnóstico del padecimiento.

En épocas recientes, algunos autores como Garabrant y colaboradores cuestionaron esta hipótesis; ellos piensan que los antecedentes personales de atopia desempeñan un papel fundamental.

Los trabajadores sanitarios constituyen uno de los principales grupos de riesgo para el desarrollo de alergia a este elemento. La prevalencia de sensibilización al látex natural entre los trabajadores sanitarios varía entre 7 y 17 % frente al 1 % estimado para la población en general, y la incidencia anual de sensibilización varía entre 1 y 2.5 %. Este amplio rango de prevalencia encontrado puede deberse a diversos factores:

  • Diferencias de la población estudiada (personal síntomático o asintomático; categoría profesional y lugar de trabajo).
  • Los métodos utilizados para determinar la sensibilización.
  • Al país donde se realizó el estudio.

El principal factor de riesgo en la producción de sensibilización o la inducción de reacción alérgica en el personal sanitario, es la exposición continua a materiales compuestos de látex en el ámbito laboral. Cuando el sistema inmune se sensibiliza ya no existe un nivel de exposición seguro y los trabajadores están en riesgo de sufrir reacciones alérgicas graves.

Existen dos tipos de manifestaciones alérgicas al látex:

Las tardías o reacciones tipo IV que aparecen dentro de las primeras 24-96 horas después del contacto con él.

Las inmediatas o tipo I, mediadas por la IgE que se presentan en aquellas personas que ya se han sensibilizado previamente y con la reexposición pueden presentarse síntomas como prurito, enrojecimiento, urticaria, edema, rinoconjuntivitis, sibilancias e incluso un shock anafiláctico.

Algunos autores establecen un tercer tipo de reacción que no es considerada alérgica y generalmente se presenta como una dermatitis por contacto tipo irritante en presencia de los aditivos que contienen los guantes, especialmente en aquellas personas que transpiran abundantemente.

Tratamiento

  • Reconocimiento de los pacientes sensibilizados.
  • Identificación de los artículos de látex utilizados en la consulta.
  • Creación de un ambiente libre de látex en la consulta dental.
  • Provisión de medicamentos y de equipo de emergencia libre de látex necesarios para el tratamiento de una reacción alérgica.
  • Tratamiento de los pacientes alérgicos al látex y de una reacción alérgica.

Recordemos que el dentista utiliza para cualquier procedimiento guantes hechos de este material, inclusive para una simple revisión dental. Si se detecta una reacción alérgica al uso de éstos, podemos utilizar elaborados con otros materiales: neopreno, estirenobutadieno, polivinilo, etcétera. Lo mismo sucede con el empleo del dique de goma.

Referencias bibliográficas

  1. http://www.medigraphic.com/pdfs/alergia/al-2004/al042b.pdf
  2. http://www.sgaic.org/ucb/LATEX%20pdf.pdf
  3. https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/latexallergy.html

 

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