Liquen plano oral

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Enfermedad crónica inflamatoria que afecta piel y mucosas, especialmente a la mucosa oral que se encuentra exclusivamente en la especie humana. De acuerdo con Borello, en su libro Las lesiones blancas de la mucosa bucal, el rasgo más destacado de este padecimiento es su pleomorfismo tanto en su localización dérmica como en la mucosa. Interesa por igual a dermatólogos y estomatólogos, ya que las lesiones orales son muy frecuentes. Según Shklar, si se sigue su evolución por tiempo suficiente acaban apareciendo las dos localizaciones. Además es relativamente frecuente que las heridas bucales precedan a las cutáneas, o bien que sea la oral la única localización. Incluso son más frecuentes de lo que las estadísticas muestran las de tipo oral, pues, en su forma asintomática, el liquen plano oral pasa generalmente inadvertido, mientras que esto no sucede con la presentación dérmica ya que las lesiones son evidentes. Etimológicamente la palabra liquen significa hoja o rama y se refiere a la forma y disposición que las heridas adoptan en la piel, al igual que en las mucosas.

Epidemiología

Representa poco más del 1 % de todos los problemas dermatológicos y 5 % de los estomatológicos. Existen autores que citan unas cifras de hasta 2 % de incidencia en la población general. La sección para el estudio de las membranas mucosas del primer “Oral Medicine Word Wokshop” en 1988, lo considera como la enfermedad no infecciosa más frecuente de la mucosa oral.

Es una afección de la edad adulta, principalmente de la etapa media de la vida: 30-50 años; siendo rara en jóvenes y adolescentes, y excepcional en niños, así como en bebés.

No tiene predilección racial, pero sí por el sexo femenino en opinión de la mayoría de los autores. Bagan en su libro Patología de la mucosa oral proporciona una cifra entre 63 y 67 % a favor de las mujeres.

Se dice que suele aparecer en individuos llenos de responsabilidades, que viven y trabajan en un ambiente de mucha tensión y estrés. En general estos pacientes se preocupan mucho por su estado de salud.

En una prueba epidemiológica o hecho en los Estados Unidos sobre lesiones blancas de la cavidad oral en personas de aproximadamente 35 años de edad (primer estudio de este tipo que se efectúa), observaron que la prevalencia del liquen plano era de 1,2/1000, mientras que la leucoplasia alcanzaba unas cifras de 28,9/1000.

Frecuencia de presentación oral y dérmica

Respecto a la frecuencia con la que se observa la presentación oral del liquen, hay algunas discrepancias entre los distintos autores sobre todo si son dermatólogos o especialistas en patología oral.

Grinspan afirma que el liquen de la mucosa bucal acompaña, precede o subsigue a las lesiones cutáneas o es localización exclusiva de la enfermedad e incluso, de acuerdo con su experiencia, el liquen exclusivamente oral es más frecuente que el cutáneo puro.

Shklar y McCarthy efectuaron un estudio en 100 casos de liquen bucal, en el que observaron que más del 50 % tenían lesiones en la piel, mientras que Laufer y Kuffer opinan que siempre se verán lesiones orales en 50 % de los casos de liquen cutáneo, siendo menos frecuente observar afectación de la piel en los casos de liquen plano oral. Andreasen, por su parte, registra un porcentaje del 44 % de pacientes con liquen bucal vinculado con liquen plano dérmico.

Altman y Perry encontraron que algunos pacientes con liquen plano inicial sólo tenían lesiones mucosas (27 %) y que 39 % de éstas comprendían piel y mucosas de manera simultánea. Por lo tanto habían heridas bucales en más del 65 % de los enfermos con liquen plano inicial; en líquenes con más tiempo de evolución, esta cifra llegaba al 70 %.

Únicamente tres de los 50 pacientes reportados por Cooke presentaban lesiones en la piel y Borello señaló que a pesar de que en 1906 Dubreuilh había afirmado que la forma aislada de liquen es más común en las mucosas que en la piel y que numerosas comunicaciones posteriores confirmaron la frecuentísima incidencia de la enfermedad en las mucosas, particularmente la bucal. Se ha seguido repitiendo que el liquen “es una enfermedad de la piel que en un cierto porcentaje de casos afecta a las mucosas”. En opinión de Borello, la realidad es otra ya que, según sus observaciones en los servicios de Dermatología o de Patología Estomatológica, se puede comprobar que la gran mayoría de enfermos empieza por tener lesiones bucales y en algún momento de la evolución crónica posterior pueden manifestar o no dermatológicas.

Según García Pérez, la localización mucosa del liquen, especialmente la bucal, es muy frecuente, pudiendo estimarse que 70 % de los casos de liquen cutáneo la presentan asociada. Dicho autor en contraposición a otros, tiene la impresión de que la localización mucosa es algo posterior, en el tiempo de aparición, a la instauración del brote cutáneo. También afirma que la ubicación exclusivamente oral del liquen es muy frecuente y aunque no puede establecer un porcentaje exacto, considera que las cifras dadas por Andreasen
(44 %) y Dechaume (92 %) son excesivamente altas.

Localización de las lesiones orales

Se presentan casi siempre de manera bilateral y simétrica, siendo la mucosa yugal el área de presentación más frecuente, sobre todo en su tercio posterior, a diferencia de la leucoplasia que se presenta más cerca de la zona de las comisuras.

El 80 % de los líquenes se encuentran en la mencionada zona; sigue en orden de frecuencia lengua y labios, paladar, encía y piso bucal.

En un estudio reportado por Cooke se menciona que 47 de sus pacientes tenían afectación de la mucosa yugal, 18 de la lengua, 8 del paladar duro, 6 del paladar blando, 5 de la encía y 2 del piso bucal.

En la serie de Shklar y McCarthy, 80 de los 100 pacientes estudiados mostraban lesiones en las mejillas, 65 en la lengua, 20 en los labios y menos de 10 en encías, piso bucal y paladar.

Descripción de las lesiones

La típica herida de liquen bucal se describe clásicamente dentro de las lesiones blancas de la mucosa oral y se compone de unas líneas blanquecinas, blanco-opalinas y a veces gris perla, ligeramente elevadas, llamadas estrías de Wickham, que dibujan en conjunto una red o retículo dendritiforme que la imaginación de los autores ha comparado a hojas de helecho, encaje, fligrana, mosaico, etcétera: es el liquen reticular.

No produce sintomatología subjetiva y muchas veces el odontólogo es el primero en descubrir las lesiones durante un examen de rutina, aunque en algunas ocasiones el paciente refiere una sensación de rugosidad o irregularidad, e incluso una irritación de la zona afectada.

El liquen plano es una enfermedad que presenta un gran pleomorfismo y puede adoptar muchas formas clínicas. Clásicamente todo liquen plano que no tenía la forma típica, descrita anteriormente, se denominaba liquen atípico que según algunos autores es más común que el reticular. Generalmente en un mismo paciente pueden observarse formas típicas y atípicas de manera simultánea. En el caso de las manifestaciones atípicas, el buscar cuidadosamente las estrías de Wickham facilita en gran medida el diagnóstico.

Tratamiento

Sólo existe de tipo sintomático: glucocorticoides, acetónido de triamcinolona, valerato de betametasona, prednisona, fluocinolona, derivados de la vitamina A, griseofulvina, azatioprina, interferón, criocirugía, láser de CO2, tratamiento quirúrgico convencional, uso de prótesis fijas y no removibles. Debemos aclarar que este tipo de lesiones son resistentes al tratamiento y tienen tendencia a recidivar.

Referencias bibliográficas

  1. Bascones-Ilundain C, González-Moles MA, Carrillo de Albornoz A, Bascones-Martínez A. Liquen plano oral (I). Aspectos clínicos, etiopatogénicos y epidemiológicos. Av. Odontoestomatol 2006;22-1: 11-19
  2. http://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/prevencion-salud/liquen-plano-oral.html
  3. https://www.clinicadam.com/salud/5/000867.html
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