Mucoceles bucales

1891

POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

La patología bucal es múltiple y variada; en ocasiones resulta difícil establecer un diagnóstico y plan de tratamiento adecuados. El odontólogo de práctica general debe estar familiarizado con las enfermedades más frecuentes de tejidos dentarios óseos y de tejidos blandos de la boca. Se considera que un mucocele es un quiste de retención de las partes suaves de la boca donde se ubican glándulas salivales menores. Es de retención mucoso y no se observa en los estudios radiográficos, como suele con los quistes que se ubican dentro del hueso. La única excepción la constituye este tipo, que se forma en el seno maxilar (mucocele) y solamente puede ser reconocido mediante una imagen radiológica.

La patología bucal representa un enfoque al diagnóstico y a la comprensión por la cual el odontólogo general debe conocer qué medios pueden emplearse en cada situación una vez descubierta la anomalía: en este caso cuando nos referimos a un quiste de partes blandas como lo constituye el mucocele, contrariamente a lo que ocurre con los quistes óseos que fundamentalmente pueden ser diagnosticados radiográficamente por las alteraciones producidas en los huesos. La única excepción la forma el quiste de retención mucoso que se forma en el seno maxilar (mucocele), el cual únicamente puede ser reconocido con la imagen radiológica. Debemos entender que un quiste es un espacio o cavidad rodeada por una membrana de origen mesodérmico bien definida  con una capa intermedia y otra interna de origen ectodérmico, generalmente formada por epitelio de origen malphigiano poliestratificado o ciliado, a excepción de los mucoceles y ránulas, en los que generalmente se observa una capa externa conjuntiva; sin ninguna abertura, que contiene en su interior un material líquido o semilíquido de etiología desconocida, aceptándose que proviene de los restos ectodérmicos (vaina de Hertwig), o de inclusiones en los puntos de unión primarios de los procesos formativos de las estructuras maxilofaciales.

En los quistes que aparecen en las zonas típicas del piso bucal, lengua, labios, cuello y región de las glándulas salivales se constituye una tumoración lenta, indolora y redondeada de las partes blandas.

Aquellos que se sitúan en la porción submucosa de la boca se ven a través de la mucosa con una coloración azulada o rojo azulada (quistes mucosos) e inclusive amarillenta (quistes dermoides).

En cuanto a su crecimiento, debemos recordar que es muy lento, debido a la presión osmótica del líquido o semilíquido de su contenido, mismo que puede aumentar por ósmosis a través de la capa conjuntivo-epitelial o por licuefacción de las células que se desprenden de la capa interna del quiste.

Yamasoba y colaboradores reportaron un estudio de 700 pacientes con mucocele en el labio inferior y los agruparon de acuerdo con las características que presentaban los pacientes, datos clínicos y estudios histológicos. Estos casos representan aproximadamente 75 % de los sucesos orales vistos en el departamento de otorrinolaringología de la facultad de medicina de la Universidad de Tokio, Japón y en el hospital general de Takeda entre los años de 1985 y 1988. Los pacientes fueron divididos casi igualmente entre hombres y mujeres con rangos de edad compartidos de 2 a 65 años y alta incidencia de lesiones ocurridas durante la segunda década. La duración de las heridas varía gradualmente de unos pocos días a tres años sin ninguna correlación en tamaño. Los sitios más afectados fueron contrarios al incisivo lateral superior, con la incidencia dividida entre el lado derecho y el izquierdo. De 70 biopsias, 68 fueron quistes de extravasación mucosa y 2 de retención mucoso. La excisión quirúrgica fue el tratamiento de elección con una recurrencia de sólo dos casos.

Para otros autores el mucocele es una tumefacción de tejido conjuntivo con colección de mucina (moco) que aparece frecuentemente en la cara interna del labio inferior, de aspecto translúcido, confluente, puede manifestarse en cualquier parte de la boca incluyendo la base de la lengua y se presenta en niños, así como en adolescentes, originándose en las glándulas salivales menores. Para muchos investigadores su localización más frecuente es en el labio inferior en aproximadamente 96 %. Puede presentarse como una lesión superficial de color azulado, sésil e indolora que se percibe a la palpación como fluctuante; otras veces está situada inmediatamente por debajo del epitelio semejando una vesícula que puede romperse con cualquier traumatismo. No tiene predilección por sexo o raza pero generalmente los más afectados son los niños y adultos jóvenes. Su tamaño varía de escasos milímetros a centímetros o centímetro y medio de diámetro. Histopatológicamente se aceptan dos variantes: el mucocele de extravasación y el fenómeno de retención. El primer tipo representa la forma más frecuente y la mayoría de los casos aparecen entre los 10 y 30 años de edad; siendo los traumatismos como mordedura del labio inferior o microtraumas por aparatos de ortodoncia el agente etiológico que más los origina. Este fenómeno se explica por un trauma que afecta al conducto excretor de la glándula y tiene como consecuencia la ruptura del mismo con salida de moco hacia el interior del tejido.

Cuando la obstrucción del conducto excretor es parcial el moco fluye lentamente originando una dilatación del conducto y el epitelio que lo tapiza prolifera originándose de esta forma un quiste de retención mucosa limitada por una línea de epitelio, siendo este último difícil de observar.

Desde el punto de vista histológico el mucocele consiste en un depósito de moco que se localiza a menudo en el tejido conjuntivo y la submucosa rodeado por una pared formada de tejido de granulación, la luz de la cavidad quística está llena de un infiltrado de eosinófilos con un abundante número de macrófagos. Las glándulas salivales menores adyacentes presentan a menudo alteraciones inflamatorias con signos de obstrucción. Los restos de epitelio en la pared son raros de observar y esto sólo se aprecia en los quistes de retención. Algunos autores mediante estudios de inmunohistoquímica del contenido de enzimas proteolíticas  (colagenasas y activadores del plasminógeno), en el fluido extravasado del mucocele, comparándolo con el contenido de la saliva del conducto de Warthon, llegaron a la conclusión de que las enzimas proteolíticas juegan un papel importante en la patogénesis de la lesión.

Etiología

El mucocele o quiste de retención puede caracterizarse por una acumulación de moco extravasado dentro de una glándula y generalmente esta lesión se produce por retención del flujo salival, tal vez se deba al corte traumático del conducto salival ya sea por morderse el labio o al pincharlo con los fórceps, utilizados para realizar una extracción dental, por lo cual el moco se extravasa en el tejido vecino y desarrolla una reacción inflamatoria periférica ligera, aunque no existe una evidencia firme que apoye esta teoría.

En un estudio realizado por Arendorf y colaboradores, se determinó que el origen del quiste perioral de extravasación mucoso (mucocele) ha sido asociado con lesión del aparato glandular del labio y carrillo. En dicho estudio se decidió comparar dos grupos de sujetos, el primero tenía una historia conocida de violencia y vivencias antisociales y el otro no. Fueron examinados 474 jóvenes de reformatorios institucionales y 532 seleccionados al azar de escuelas estatales, 48.9 % de los jóvenes del reformatorio y 2.8 % de los estudiantes (P menos de 0,0001) tenían cicatrices bucales. Los mucoceles fueron observados en 8.2 % de los jóvenes del reformatorio y 0.8 % en aquellos de escuelas estatales. Los datos anteriores han representado la prevalencia más alta de los reportados hasta ahora en hombres. El 60 % de los casos podrían relacionarse con la aparición de los mismos por lesión y existe una significativa relación entre la aparición de los mucoceles y la presencia de cicatrices bucales. El estudio más determinante es la relación entre la lesión bucal y el origen del mucocele.

Características clínicas

Los quistes de la mucosa de la boca se forman generalmente en las glándulas mucosas o en sus conductos. La retención mucosa se considera quiste porque, a diferencia de la extravasación de mucina rodeada por tejido de granulación, está cubierto por epitelio. El término “mucocele” se utiliza en forma genérica antes de establecer el diagnóstico histopatológico para referirse tanto al quiste por retención mucosa como al fenómeno de extravasación.

Son relativamente frecuentes, pero hay que tomar en cuenta algo importante: que el mucocele por retención es menos frecuente que el de extravasación. Probablemente las lesiones mecánicas o inflamatorias de pequeñas glándulas mucosas o salivales son la causa primordial. La localización más común es en el labio inferior aunque también se pueden encontrar en el paladar, carrillos, lengua (afectando a las glándulas de Blandin-Nuhn) y en el piso de la boca.

Los mucoceles de la mucosa aparecen como tumoraciones que van del tamaño de lentejas hasta el de un guisante, es decir se presentan como abultamientos únicos o múltiples con aspecto característico como lo son grisáceas y hasta casi transparentes. La lesión puede estar situada profundamente en el tejido, o ser muy superficial y dependiendo de su localización presentarán un aspecto variable. La lesión superficial aparece como una vesícula circunscrita de varios milímetros hasta centímetros o más de diámetro (el tamaño de la misma se modifica de forma periódica), con un tinte translúcido de color azulado. La lesión más profunda se manifiesta como un abultamiento que debido al grosor del tejido que lo cubre, su color y aspecto de su superficie son iguales a los de la mucosa normal.

Por mordedura o lesión traumática al introducir alimentos, pueden reventarse dichos quistes, dejando salir una sustancia líquida mucosa e indolora, por lo cual en algunos casos estas lesiones pueden desaparecer después de un trauma. Sin embargo, casi siempre vuelven a recurrir, se presentan después de los 50 años en la misma proporción en hombres y mujeres y al examen clínico se manifestará una tumoración asintomática sin antecedentes de traumatismo.

Características histopatológicas

El examen microscópico muestra un quiste fibroso revestido por células epiteliales del conducto, la gran mayoría de las cuales son oncocitos, que forman una doble capa seudoestratificada de células cuboidales o columnares. También es factible encontrar células mucosas entre los oncocitos eosinófilos. No obstante, como casi todos los mucoceles son del tipo de extravasación, formados por una cavidad circunscrita en el tejido conjuntivo y la submucosa que produce una elevación apreciable de la mucosa con adelgazamiento del epitelio. La cavidad en sí no está revestida por epitelio y por lo tanto no es un quiste verdadero.

El mucocele por retención se caracteriza por una cubierta derivada del epitelio de los conductos y también puede observarse un cálculo salival o sialolito, constituido por capas acelulares concéntricas.

Tratamiento

Por lo general se realiza con anestesia local, en el consultorio dental y se efectúa la enucleación del mucocele. Es necesario recalcar que se debe retirar toda la glándula afectada ya que de lo contrario la lesión recidivará. Al paciente se le indica que no se muerda o chupe la zona intervenida y a la semana se retirarán los puntos de sutura. Cabe mencionar que la NOM exige que dicha lesión se envíe a estudio histopatológico.

Referencias bibliográficas

  1. http://www.actaodontologica.com/ediciones/2002/2/mucoceles_localizaciones_inusuales.asp
  2. http://www.medigraphic.com/pdfs/anaradmex/arm-2005/arm051i.pdf
  3. Velazquez RV, Cuzcano DM. Mucocele en labio inferior. Odontol. Sanmarquina 2011; 14(2): 29-31

 

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