Quiste de la erupción

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Los dientes de los seres humanos se desarrollan dentro de los maxilares y la mandíbula; no afectan, positiva o negativamente, la cavidad bucal hasta que ha madurado la porción coronaria. Simultáneamente a la odontogénesis se van desplazando los gérmenes dentarios dentro de las arcadas, hasta que emergen hacia la cavidad bucal y establecen su función. De esta manera, se le considera a la erupción dentaria como un proceso fisiológico natural que usualmente ocurre sin problemas, involucrando al tejido gingival, así como a los demás tejidos bucales y mecanismos fisiológicos. Es un proceso largo que ocurre durante los primeros años de vida y está íntimamente relacionado con el crecimiento y desarrollo del resto de las estructuras craneofaciales. Como regla general, se denomina erupción dentaria al momento en que el diente rompe la mucosa gingival, para hacer su aparición en la cavidad bucal del niño. Sin embargo, este concepto persiste a lo largo de toda la vida del individuo, comprendiendo diferentes fases que van desde su desarrollo embriológico, movimientos de desplazamiento y acomodo en las arcadas, diferenciándose claramente varias fases: a) preeruptiva, b) eruptiva prefuncional y c) eruptiva funcional. Para ello se forma un camino que requiere, en el caso de los dientes permanentes, la reabsorción de las raíces de los temporales y la remoción de los tejidos blandos, incluyendo la penetración epitelial.

Actualmente, se desconocen las causas más íntimas por las que un diente hace erupción. Por ello se han propuesto diversas teorías, dentro de las que destacan: a) crecimiento de la raíz, b) ligamento en hamaca (aquel que pasa de un lado a otro por debajo de la raíz y empuja al diente hacia la boca), c) proliferación celular apical, d) teoría vascular, e) remodelado óseo y f) maduración de las fibras del ligamento periodontal con el consiguiente acortamiento del mismo.

La erupción de los primeros dientes en los niños a lo largo de la historia se ha asociado con numerosos síntomas: fiebre, diarrea, convulsiones e incluso algunos autores han reportado casos fatales. Todos estos disturbios son los responsables de que muchos padres acudan a consulta odontológica llevando a  sus bebés ya que provocan malestar general y dolor en ellos. Los padres siempre preguntan la relación que existe entre dichos síntomas y la erupción dental temporal.

Las alteraciones de la erupción suelen ser banales y de fácil solución o bien severas que requerirán de tratamiento multidisciplinario.

La relación entre la erupción dentaria y las manifestaciones orgánicas o sistémicas en niños es controversial entre los odontólogos, ya que no queda claro si éstos son causados por la erupción de los dientes primarios o si se trata simplemente de manifestaciones que coinciden con la erupción misma.

Un quiste de erupción se considera como un análogo en el tejido blando del quiste dentígero. Éste se desarrolla como resultado de la separación del folículo dental que se ubica alrededor de la corona de un diente en erupción que en ese momento se encuentra dentro de los tejidos blandos que cubren el hueso alveolar. Se ha descrito un ejemplo de los quistes de erupción en desarrollo en un niño medicado con ciclosporina. Presumiblemente el quiste se desarrolló debido a la deposición de colágeno en el tejido conectivo gingival, lo cual originó un techo pericoronario más grueso y menos penetrable. A este tipo de quistes también se les conoce como hematoma de erupción.

Características clínicas

Aparece como una inflamación suave y a menudo translúcida de la mucosa gingival que recubre la corona de un diente deciduo o permanente en erupción. La mayoría de los casos se presentan en niños menores de 10 años de edad. Aunque puede ocurrir con cualquier diente en erupción, la lesión es más comúnmente asociada con los incisivos centrales inferiores deciduos, primeros molares permanentes y los incisivos superiores deciduos. El traumatismo superficial puede provocar una considerable cantidad de sangre en el líquido quístico, produciendo un color azul o púrpura marrón. Por ello reciben el nombre de hematomas de erupción.

Características histopatológicas

El quiste de erupción intacto rara vez es enviado al laboratorio de histopatología. En la mayoría de los casos se extirpa el lecho del quiste para facilitar la erupción dental. En los casos en que se han observado al microscopio, se muestra la superficie del epitelio oral sobre la cara superior. La lámina propia subyacente muestra un infiltrado con variables células inflamatorias. La porción profunda de la muestra (que viene representando el techo del quiste) muestra una fina capa de epitelio escamoso no queratinizado.

Tiempo de erupción

Para cada grupo de dientes, deciduos o permanentes, existe una edad cronológica en la cual se considera deben hacer erupción en la cavidad bucal. Cuando esto no sucede se hace necesario investigar que está pasando, es decir elaborar una adecuada historia clínica y familiar. Puede ser que el germen del diente no exista o bien que alguna barrera obstaculice su erupción.

Tratamiento

Deben tratarse quirúrgicamente. En el caso de los quistes de erupción se debe elegir el método de Partsch I, también denominado marsupialización, descompresión, método conservador o quistostomía. El cual consiste en la apertura del quiste mediante la eliminación de su techo y comunicación hacia la cavidad bucal.

Referencias bibliográficas

  1. http://www.actaodontologica.com/ediciones/2007/3/quiste_dentigero.asp
  2. http://ocw.uv.es/ciencias-de-la-salud/cirugia-bucal/34715mats37.pdf
  3. https://es.scribd.com/doc/291355613/Quiste-Odon-y-No-Odont
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