El crecimiento y desarrollo de la cara y la zona maxilofacial

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Para todos los especialistas de la odontología, pero sobre todo para el cirujano maxilofacial y el ortodoncista resulta muy importante conocer el crecimiento del cráneo y del esqueleto facial. El completo desarrollo del cráneo representa la suma de sus partes por separado, en el cual el incremento es altamente diferenciado y ocurre en diferentes rangos y direcciones. Basta recordar que el ser humano al nacer no posee ni el tamaño ni las dimensiones del cráneo de un joven o un adulto. El desarrollo dental normal y el de las anomalías estarán influenciados por los tejidos circundantes, y por tanto de los cambios del crecimiento y la función que ocurren en estos tejidos u órganos.

Etapas del crecimiento y desarrollo general

Infancia: Primera (desde el nacimiento hasta los tres años), Segunda (entre los 3 y 6 años) y Tercera (entre los 6 a 11 años en la mujer y 6 a 12 ó 13 en el hombre).
Adolescencia: Prepúber (entre 11 y 13 en la mujer y 12 y 14 en el hombre), Pubertad (entre 13 y 15 en la mujer y 14 y 16 en el hombre), Pospúber (entre 15 y 18 en la mujer y 16 y 20 en el hombre).
Nubilidad: De 18 ó 20 años hasta los 25.
Edad adulta: De 25 a 60 años.
Senilidad: De los 60 años en adelante.

Cada una de estas etapas está caracterizada por aspectos especiales de crecimiento y desarrollo, pero no hay límites precisos entre ellas. Aunque el crecimiento durante la fase prenatal es de vital importancia para la futura salud del niño, nuestros verdaderos datos cuantitativos de este periodo son incompletos.

Crecimiento durante la infancia

Primera infancia: comprende desde el nacimiento hasta los tres años y en ella se observan cambios como:

1. Erupción de dientes temporales y terminación de la erupción temporal.
2. Crecimiento de la talla en más de 40 % (en el primer año se produce el mayor de todo el crecimiento del niño).
3. Incremento de la estatura desde 50 cm hasta 1m.
4. Aumento de peso de 3 a 12 kg.

Segunda infancia: abarca desde los 3 hasta los 6 años.

1. Coincide con la aparición del primer molar permanente (6 años) con lo que se inicia la dentición mixta.
2. El aumento de estatura y peso es menor que en la primera, ésta es de 25-30 cm  y 6 ó 7 kg respectivamente.
3. Incremento de crecimiento en anchura.
4. Evolución dentaria aparentemente estacionaria.
5. El volumen de la cabeza es muy grande en relación con toda la talla total.

Tercera infancia: abarca desde los 6 y hasta los 11 años en la mujer y los 12 ó 13 en el hombre.

1. Se sustituye la dentición temporal por la permanente.
2. El crecimiento de la cabeza se hace más lento.
3. Aumento longitudinal del esqueleto en relación con el esqueleto transversal.

Crecimiento durante la adolescencia

Prepúber: dura dos años y aparece primero en las niñas, es una época de importantes cambios en el organismo. Abarca desde los 11 a los 13 en la mujer y de 12 a 14 en el hombre.

1. Aumento del crecimiento en extremidades inferiores.
2. Incremento de la talla aproximadamente 7 cm por año.
3. El peso no sigue el mismo ritmo por lo que se acentúan la desproporción entre brazos y piernas que aparecen muy largas en relación con el tronco corto.

Pubertad: comprende de los 13 a los 15 años en las mujeres y de los 14 a los 16 en los hombres.

1. Aparecen las primeras manifestaciones sexuales y los caracteres sexuales secundarios (menarquia y primera eyaculación).
2. Desde el punto de vista dentario es de relativa calma aunque algunos casos pueden comenzar a experimentar la erupción de los terceros molares.

Pospúber: el individuo completa su transformación y va adquiriendo forma y proporciones definitivas. Abarca de los 15 a los 18 años en las mujeres y de los 16 a los 20 en el hombre.

La adolescencia es la época más importantes del crecimiento y desarrollo, puesto que se producen las mayores crisis evolutivas de algunos órganos (como los sexuales) y se terminan la de los otros.

Corresponde al establecimiento de la dentición permanente, así como un cambio de importancia en el crecimiento de los maxilares; el conocido como estirones de la pubertad que deben tenerse presentes como factores coadyuvantes en el tratamiento ortodóncico y además por la frecuencia de la desproporción del volumen de los dientes con el hueso de soporte.

Crecimiento durante la nubilidad

Es la etapa que sigue a la pubertad y dura hasta los 25 años. El crecimiento es relativo y el individuo alcanza la estatura y proporciones definitivas. El único cambio dentario puede ser la erupción de los terceros molares y el crecimiento de los maxilares es muy reducido.

Edad adulta

Periodo de equilibrio funcional, el crecimiento está terminado y el individuo alcanza su mayor fuerza física, intelectual y genital.

Durante todas las etapas el individuo sufre cambios en sus proporciones físicas corporales tales como la de la cabeza en relación con la talla total y de la cara en comparación con el volumen total de la cabeza.

Variables que afectan el crecimiento físico

La variación puede verse en la velocidad, regulación o carácter del crecimiento, al igual que en el tamaño logrado o final. De acuerdo con Moyers, éstas son:

1. Herencia. Los estudios genéticos del crecimiento físico utilizan datos de mellizos homocigóticos, se suponen monocigóticos y dicigóticos debidas al ambiente. Hay control genético del tamaño de las partes, en gran medida de la velocidad del aumento y del comienzo de los sucesos del desarrollo, menarquia, calcificación dentaria o erupción de los dientes.

2. Nutrición. La malnutrición durante la niñez retarda el incremento y el brote adolescente del crecimiento. El crecimiento compensador aparece cuando un régimen nutricional favorable es proporcionado lo suficientemente temprano; no siempre restaura al individuo el tamaño que hubiera tenido sin la malnutrición, sobre todo cuando se ha experimentado una de tipo grave y prolongada. Ésta puede afectar la dimensión de las partes, proporciones corporales, químicas del cuerpo y la calidad al igual que la textura de ciertos tejidos por ejemplo huesos así como dientes.

3. Enfermedad. La de tipo sistémico tiene efecto sobre el crecimiento del niño, pero la plasticidad del organismo humano durante el crecimiento es tan grande que el clínico debe diferenciar entre las afecciones menores y mayores. Los padecimientos menores de la niñez no suelen tener mucho efecto sobre el crecimiento físico. Por otra parte, enfermedades serias prolongadas y debilitantes tienen un efecto sobre el crecimiento. El pediatra no se preocupa solamente de aquellas que pueden matar al niño o mutilarlo, sino también de las que afecten el proceso.

4. Raza. Para los antropólogos físicos que estudian los efectos raciales del crecimiento, es un problema la definición de las razas al igual que la separación de los factores socioeconómicos de los raciales con el control preciso de todas las variables aparte de la raza, puede demostrarse que existen distintas diferencias raciales de alguna significación de peso al nacer, altura y peso, velocidad de crecimiento y comienzo de los diversos indicadores nutricionales a saber: menarquia, osificación de huesos, calcificación y erupción de los dientes.

5. Clima. Hay una tendencia general por quienes viven en zonas frías a tener una mayor proporción de tejidos adiposos y mucho se ha dicho sobre las variaciones esqueléticas asociadas con el clima, así como la mayor velocidad de crecimiento del niño y el peso del recién nacido. Afecta poco la relación de crecimiento.

6. Físico adulto. Esto indica que hay una correlación entre físico adulto y los primeros sucesos de desarrollo, por ejemplo: las mujeres altas tienden a madurar más tarde y tener variaciones en la velocidad de crecimiento con los distintos somatotipos.

7. Factores socioeconómicos. Esta categoría incluye algunas superposiciones con factores ya mencionados, por ejemplo: la nutrición; sin embargo, hay diferencias descritas, niños que viven en condiciones sociales favorables tienden a ser más grandes y mostrar diferentes tipos de crecimiento y diferentes relaciones altura-peso y variaciones en la regulación del crecimiento cuando se compara con niños con desventajas. Algunas de las causas son evidentes y otras de las aplicaciones son interesantes a medida que nuestra sociedad se hace más afluyente. ¿Cuánto más vamos a crecer y madurar más temprano? Es interesante anotar que muchas de las relaciones primitivas están asociadas con la clase socioeconómica  y no con el ingreso familiar (afectación en el crecimiento del niño).

8. Tamaño de la familia y orden de nacimiento. Hay diferencias de tamaño en los individuos, en su nivel de maduración en cuanto a logros en su inteligencia que puede ser correlacionados con el tamaño de la familia de la que proceden. Los primogénitos tienden a pesar menos al nacer y  finalmente alcanzan menos estatura y un coeficiente de inteligencia más elevado.

9. Ejercicios. No se ha efectuado un aporte consistente y sólido sobre los efectos benéficos del ejercicio en el crecimiento. Aunque puede ser útil para el desarrollo de habilidades motoras, aptitud y bienestar general. No se ha demostrado que en los niños que hacen ejercicios fuertes regularmente crezcan en forma más favorable.

10. Tendencias seglares. Puede demostrarse que existen cambios de tamaño y maduración con el tiempo y que no han sido bien explicados. Los jóvenes de 15 años son aproximadamente cinco pulgadas más altos en comparación con los de la misma edad de hace 50 años. La edad promedio para el comienzo de la menarquia ha ido disminuyendo marcadamente en todo el mundo. Ambos hechos son ciertos cuando la raza, nivel socioeconómico, nutrición, etcétera, han sido cuidadosamente controlados. Tales modificaciones son llamadas tendencias seglares en el crecimiento y aunque han sido estudiadas a fondo meticulosamente, todavía no se ha dado una experiencia verdadera  y satisfactoria para estas comprobaciones interesantes.

11. Trastornos psicológicos. Niños en situaciones de estrés presentan inhibición de la hormona de crecimiento y al ser liberado por el estrés, la hormona se suelta y el niño recupera su incremento. Existe escasa evidencia sobre esto.

Mecanismo de crecimiento óseo

Proceso acumulativo, reabsortivo y de depósito, acompañado de un  remodelado.

Movimientos de crecimiento

Conforme un hueso aumenta de volumen, al mismo tiempo se aleja de otros huesos en contacto con él. Estos movimientos están dados por la aposición de hueso nuevo sobre un lado de la cortical y reabsorción del lado opuesto.

Durante el agrandamiento de los huesos craneofaciales, se ven dos tipos de movimientos de crecimiento:

1. Corrimiento por arrastre cortical
2. Desplazamiento

Arrastre: Es el movimiento de crecimiento hacia la superficie depositaria (deriva) resultado de combinaciones de depósito de hueso nuevo en un lado de la lámina cortical y reabsorción del lado opuesto. Esto ocurre en toda la zona de crecimiento de un hueso y no está registrado a los centros de crecimiento principales, produce aumento generalizado, así como la reubicación de los puntos implicados. El arrastre ocurre simultáneamente con el desplazamiento, pero se distingue debido a que son modos diferentes de movimiento de todo el hueso como unidad.

Desplazamiento: Es el movimiento de todo el hueso como unidad. A medida que un hueso es separado de su unión con otros, el remodelado por crecimiento, mantiene simultáneamente las relaciones de los huesos entre sí, por ejemplo: el crecimiento del maxilar superior hacia delante y abajo.

Dirección del crecimiento

La superficie orientada hacia la dirección real del crecimiento recibe depósito nuevo de hueso, mientras que la que se aleja del curso es reabsorbido, por ejemplo: el borde anterior de la mandíbula es reabsortiva y el borde posterior es depositario.

Remodelado

Sirve para mantener las formas y proporciones de los huesos durante el periodo de crecimiento. En la medida que ocurren aposiciones óseas mediante el remodelado concomitante de las superficies opuestas, el hueso puede migrar en relación a una estructura fija. Como regla general, la superficie sobre la que ocurre el aumento es aposicional, mientras que la opuesta es reabsortiva. Estos dos procesos no necesitan producirse con la misma intensidad, la actividad aposicional normalmente excede la reabsorción durante el lapso de crecimiento, de forma que el hueso se hace más grueso. Un ejemplo de tal tendencia pasiva en la región facial es el paladar duro, el cual baja en relación con las estructuras que lo rodean debido a la reabsorción del piso nasal y la aposición concomitante del techo del paladar.

No debemos pasar por algo lo que opina Mayoral, de que cuando un individuo nace su cabeza corresponde a un cuarto de la talla y en el adulto a siete y media partes de la misma. Que la cara crece hasta la pubertad hasta doce veces.

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