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¿QUÉ ES EL HILO DENTAL?

El hilo o seda dental es un elemento fundamental para la correcta limpieza, cuidado y mantenimiento de la salud y el bienestar de nuestros dientes, encías y boca en general. Debido a su importancia y a las múltiples ventajas que nos brinda su frecuente uso no debería faltar en ningún hogar. Se trata de un filamento continuo, confeccionado generalmente de nylon, plástico, teflón o polietileno, que suele ser impregnado de ciertas sustancias que potencializan sus efectos benéficos, como por ejemplo: cera, flúor, antimicrobianos, saborizantes, etc. El hilo dental sirve principalmente para limpiar las zonas a las que no podemos acceder con el cepillado dental. Sucede que el grosor de las cerdas de dichos cepillos o escobillas dentales tiene una magnitud mayor al espacio que existe entre diente y diente y a su vez, dicho grosor supera también al espacio que hay entre cada diente y la encía que lo recubre; así que por más minuciosos que seamos cuando realizamos el cepillado es imposible que logremos acceder a dichas zonas donde también se desarrollan continuamente microorganismos y donde se quedan los restos de los alimentos que consumimos. Es decir, la higiene bucal realizada solamente con cepillo dental es insuficiente e imperfecta, pues logra acceder solamente a una porción (60 %) de lo que deberíamos higienizar, y si pretendemos lograr una limpieza total y cuidado de nuestra boca, accediendo al 40 % de espacio restante, es imprescindible su empleo.
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¿CÓMO SE FABRICAN LOS CEPILLOS DENTALES?

Cuando vamos a un supermercado, distribuidor o botica y compramos un cepillo dental, probablemente no nos preguntemos cómo es confeccionado o fabricado este aditamento tan importante para el cuidado oral. Sin duda es interesante verificar cómo se elaboran, pues detrás de dicha pieza de uso cotidiano, existe una interesante ingeniería y un original proceso productivo.

Si analizamos el cepillo dental como un elemento productivo debemos señalar que estamos frente a un producto simple y esencial. Como es de uso común se puede decir que se trata de un elemento prácticamente universal, que es fabricado en serie para luego comercializarlo empleando una cadena de intermediarios hasta que llega a nuestras manos.

Las fábricas inician su proceso productivo, básicamente a partir de las siguientes materias primas:

• Nylon, para las cerdas
• Plástico – resinas plásticas (acetato celulosa, polipropileno, resina de estireno butadieno acrilonitrilo y resina de estireno acrilonitrilo), para el mango
• Plástico, cartón y tinta, para el empaque

A pesar de que el proceso de producción de cepillos dentales puede variar entre los diferentes fabricantes, explicaremos los pasos básicos que se realizan comúnmente en una fábrica de cepillos dentales. Se inicia el proceso productivo a partir de bobinas (carretes) de nylon trenzado, que son cortadas a la longitud requerida. Actualmente, como la mayoría de cepillos de dientes combinan varios tipos, colores y tamaños de cerdas en la misma cabeza activa del cepillo, se suelen utilizar diferentes carretes de nylon. En paralelo, una aspiradora lleva las bolitas de plástico hacia una máquina automática que mezcla las resinas plásticas y las calienta, hasta conseguir una masa de plástico. Ésta luego es transformada en los cepillos dentales, para lo que se moldea en una máquina de moldeado por inyección. Para ello, la planta de producción cuenta con diferentes moldes confeccionados de acero inoxidable, según los modelos y tamaños de cepillos dentales a confeccionar. Por lo general, son placas múltiples, por lo que se fabrican varios mangos por vez, decenas de miles por día. Dichos mangos son confeccionados con orificios en la sección de la cabeza, en donde se insertarán posteriormente las cerdas. Además, se suele repetir el proceso sobre el cepillo recién confeccionado, para insertarle las sustancias plásticas que conforman la empuñadura, que facilita la toma del cepillo y permite que éste sea antideslizante cuando lo tomamos con la mano para lavarnos los dientes. A continuación, el resultante del proceso anterior pasa por una máquina de estampado, para agregarles el logotipo del nombre y de la marca del cepillo dental. Posteriormente, las cerdas previamente cortadas, calibradas y seleccionadas son insertadas en los orificios de la cabeza de los cepillos ya moldeados y estampados. Para dicho fin, se requiere de una máquina de insertado automático. Se colocan una veintena de fibras de nylon en cada orificio, lo que totaliza más de mil cerdas por cepillo que son ancladas utilizando presión y un alambre interior que asegura su correcta retención. Luego, se realiza el moldeado y del recorte de las cerdas, para lograr el acabado perfecto. Según el propósito del cepillo, se igualan todas las cerdas a la misma altura, o se deja diferencias de altura entre ellas. El recorte se realiza empleando una máquina recortadora que presenta cuchillas organizadas según el acabado que se desee. Posteriormente, el extremo libre de las cerdas es lijado y pulido, utilizando discos con material abrasivo. Para concluir, se realiza el control de calidad seleccionando aleatoriamente algunos cepillos y sometiéndolos con otra máquina, a fuerzas de tracción que comprueban que las cerdas estén debidamente insertadas. Antes de salir al mercado, los cepillos confeccionados son empacados en estuches de plástico o cartón, utilizando otra máquina robótica. De dicha manera, se confeccionan los cepillos dentales. Tenga presente que una planta mediana de producción de cepillos de dientes puede producir un promedio de 200,000 cepillos dentales por mes. Cabe destacar que estamos frente a un proceso completamente automatizado, en el cual la mano humana raramente toca un cepillo dental. Por ello, no debemos preocuparnos por la higiene de los mismos y podemos utilizarlos con total confianza y tranquilidad.

Debemos recordar que los cepillos dentales deben ser cambiados por lo menos cada 4 meses o cuando las cerdas se encuentren dobladas hacia abajo, puesto que de seguirlos usando se ocasionaría daño quizás irreversible al tejido gingival. Aunque en el mercado existen de diferentes formas y grosores, los más utilizados son aquellos que tienen cerdas planas y suaves y cuya función será, además de limpiar los dientes, proporcionar masaje a las encías para que éstas conserven su salud, coloración y nivel de inserción.
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¿QUIÉN INVENTÓ EL CEPILLO DE DIENTES?

Los historiadores concuerdan que fue patentado un 26 de junio de 1498 por el emperador de China conocido como Emperador Hongzhi, quien nació el 30 de julio de 1470 y murió el 8 de junio de 1505, siendo el noveno emperador de la dinastía Ming, esto a pesar de que la invención del cepillo se supone es mucho más antigua. Ejerció su reinado entre 1487 y 1505, época conocida como “La edad de Plata Hongzhi”. Su nombre al nacer era Zhu Youcheng, fue hijo del emperador Chenghua. Reconocido por su sabiduría, por la defensa de la paz, fue el único emperador monógamo de China debido al significado de su nombre: “Gran gobernante”. Además, fue el inventor del cepillo de dientes moderno y su gran aporte al mundo de la salud bucal. El cepillo de dientes patentado por Hongzhi es sumamente parecido al que utilizamos en la actualidad y fue confeccionado con pelos de jabalí insertados en mangos de hueso o bambú. Dicho aditamento fue llevado a Inglaterra en 1780 por William Addis y de ahí se expandió por toda Europa.
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CEPILLADO TRAS INGERIR VINO

Un reciente estudio alemán demuestra el daño que provoca el vino en el esmalte, y propone esperar unas horas para limpiar los dientes.

Esperar un tiempo antes del cepillado dental le da al esmalte un margen razonable para que se recupere de la erosión y el ataque ácido que ocasiona la ingesta de vino. Y el blanco, es más agresivo que el tinto porque su acción es más prolongada en el tiempo. Investigadores de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz, en Alemania, han llegado a esta tajante conclusión en un reciente estudio publicado en la revista científica Nutrition Research.

El estudio se llevó a cabo entre 25 voluntarios con edades comprendidas entre los 40 y 65 años, a quienes se les tomó muestra del esmalte dental licuándolo en vino por 24 horas. Al día siguiente, los expertos evaluaron las concentraciones de calcio en distintos estratos del esmalte y constataron una significativa pérdida de calcio.

Así pues, la directora de la investigación, Brita Willershausen, ha hecho pública la conclusión de que el cepillado dental con uso de hilo incluido, tan necesario en la mayoría de los casos para una correcta higiene bucal tras las comidas, en el caso de la ingesta de vino no está aconsejado. Al menos, no de manera inmediata, sino varias horas después. “La acidez del vino daña el esmalte, el cual necesita un tiempo para recuperarse y no deteriorarse aún más al ser arrastrado con el cepillado. Además, hemos podido demostrar que el vino blanco tiene una elevación de acidez más pronunciada que el tinto”.

Aparte de esperar un tiempo prudencial para cepillarse los dientes, existe un “truco” que ha demostrado su eficacia científicamente: acompañar la ingesta de vino con la de queso, puesto que el calcio que éste contiene, combinado con la saliva, neutraliza en gran medida los efectos devastadores del vino.
http://www.infomed.es/portal/noticias/cepillado-tras-ingerir-vino

GEL REGENERADOR DE TEJIDO DENTAL PODRÍA REEMPLAZAR
LAS OBTURACIONES EN LOS DIENTES

¿Podría este nuevo gel ser el más grande hito de la odontología desde la introducción del flúor?

Un nuevo gel pronto podría eliminar las dolorosas obturaciones dentales en sitios donde previamente había caries.

Esta tecnología no previene las caries; sana el diente mediante su regeneración.

Aunque estas son buenas noticias para el diente, la investigación puede ser aplicada también para sanar hueso y otros tejidos del cuerpo.

Este gel contiene un péptido conocido como MSH, u hormona estimulante de melanocito (melanocyte-stimulating hormone). Experimentos realizados con anteriordad, reportados en “Proceedings of the National Academy of Sciences” mostró que la MSH promueve la formación de hueso.

En las pruebas realizadas en el Institut National de la Sante et de la Recherche Medicale de Francia, se aplicó ya sea un film o un gel que contenía la MSH a dientes repletos de cavidades en ratones. Cerca de un mes más tarde las cavidades habían desaparecido.

Los científicos que condujeron el experimento dicen que este método de tratamiento es efectivo para un número relativamente bajo de casos. La mayoría de las cavidades van a requerir los procedimientos convencionales de obturación.

Obviamente se trata de un estudio experimental que podría resolver numerosos problemas a los dentistas, en el tratamiento de la caries dental.

Sin embargo, falta investigar respecto a cómo deben realizarse las cavidades para alojarlo y si ocasiona o no un daño al tejido pulpar.
http://www.seeker.com/tooth-regeneration-gel-could-replace-painful-fillings-1765071229.html#news.discovery.com

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