Hiposalivación, causas y signos clínicos

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POR EL C.D. C.M.F. JOEL OMAR REYES VELÁZQUEZ

Puede definirse como la disminución de la producción de saliva, lo que ocasiona una sensación subjetiva de sequedad bucal y todo esto debido a alteraciones en el funcionamiento de las glándulas salivales; esto conduce a una boca seca. Es multifactorial y en diversas ocasiones los médicos no le prestan la atención debida.

Se sabe que la saliva no sólo es un líquido que se encuentra dentro de la boca, sino que tiene y desempeña muchas funciones importantes: lubrica la boca y la faringe superior, controla la flora bucal y ayuda a la digestión inicial de los alimentos por medio de sus enzimas (amilasa y proteasas); ayuda al habla al evitar que la lengua se pegue al paladar, también a la deglución y a la sensación del gusto; protege también a los dientes ya que neutraliza los ácidos generados por la fermentación de los carbohidratos y por su alta concentración de calcio y fosfatos lo que repercute en la remineralización dentaria. Asimismo la saliva forma parte del sistema mucoso inmunitario, debido a sus atributos antibacterianos, antivirales y antifúngicas. Se le otorgan propiedades lubricantes, reparativas, de autoclisis, y una capacidad buffer. Con todo esto se mantiene la integridad de los tejidos duros y blandos de la cavidad oral.

De todas las disfunciones salivales, ésta es la más común. En ocasiones disminuye la secreción salival a niveles que dañan y alteran la salud y calidad de vida del paciente. Fue descrita por vez primera por Bartley en el año 1868, quien desde ese tiempo estableció la gran relación que existía entre la sintomatología presentada por los enfermos que la padecían y su repercusión en la calidad de vida de los mismos.

Funciones de la saliva

Revisaremos algunas de las más importantes:

• Línea de defensa contra ataques mecánicos, químicos e infecciosos por medio de la protección del ambiente bucal, metabolismo de bacterias y hongos.

• Actividad antimicrobiana local por enzimas como la inmunoglobulina A, lisosomas, lactoperoxidasas e histatinas.

• Sirve como vehículo para los nutrientes y enzimas digestivas, ayuda en la preparación del bolo alimenticio.

Protección física de los dientes contra aquellas sustancias dañinas por medio de la cubierta de glicoproteínas que recubren la superficie dental.

• Protección integral del diente, participan en su constante remineralización, ya que es un reservorio de calcio, fosfato y formador de la película de glicoproteínas que recubren la superficie dental.

• Lubricación oral.

• Mantiene neutro el pH de la boca a través de sistemas buffer de bicarbonato y fosfato.

• Tanto la masticación, deglución y habla son facilitadas por permitir el fácil deslizamiento de la lengua entre los tejidos adyacentes.

Flujo salival

En condiciones normales se segregan de 1 a 1, 5 litros al día a un ritmo de 0,4 ml/min en reposo y 2ml/min en estimulación. Según Watanabe, las glándulas salivales en reposo tienen una producción de aproximadamente 0,3 ml/min, pero aumenta más o menos 3ml/min cuando se estimula la salivación, igualmente afirma que en individuos sanos la producción diaria se estima entre 500 y 600 ml. Se acepta que de una producción salival diaria de 500 ml, aproximadamente 200 son secretados durante el proceso de deglución e ingestión de alimentos y los 300 restantes sirven para hidratar la mucosa bucal.

Etiología

El origen de este padecimiento es multifactorial, puede ser el resultado de alguna alteración localizada sobre las glándulas salivales, o bien de algún desequilibrio o alteración de índole sistémica. De tal manera que entre las posibles causas encontramos algunas enfermedades crónicas como la diabetes mellitus no controlada, tuberculosis crónica, cirrosis biliar primaria, sarcoidosis, anemia hemolítica, linfomas malignos e infección por el virus de la inmunodeficiencia humana; igualmente puede ser producto del síndrome de Sjögren o el lupus eritematoso sistémico, así como el hecho de que los pacientes oncológicos se sometan a procedimientos de quimioterapia y radioterapia en áreas de cabeza y cuello.

Diagnóstico clínico

Para efectuar la evaluación clínica del funcionamiento de las glándulas salivales existen numerosos procedimientos y métodos que permiten obtener un diagnóstico efectivo, precoz y de alta eficacia. Primero se debe elaborar una historia clínica orientada al aislamiento de posibles enfermedades subyacentes a este síntoma, así como también la ingesta de determinados fármacos con capacidad de inducir cuadros de hiposalivación. Es necesario preguntarle al paciente la cantidad de agua que ingiere y si presenta algunas dificultades para deglutir o sensación de quemazón en la mucosa bucal. La inspección del interior de la boca es imprescindible ya que podremos observar si está suficientemente hidratada o no y si sale una conveniente cantidad de saliva al manipular la zona glandular.

Además de ello existen técnicas cuantitativas para conocer la cantidad de saliva que produce el paciente y pruebas cualitativas para saber su composición.

• Mediciones cuantitativas del flujo salival. La principal es la sialometría, la cual determina flujo salival y grado de xerostomía. Se realiza en las diferentes glándulas salivales, o bien determinando en conjunto todo el volumen salival producido por ellas. Existen varias de estas técnicas, mismas que sólo mencionaremos: 1) Determinación parcial del volumen salival glandular, 2) Medición salival mixta en reposo (comprende varias técnicas: drenaje y expectoración salival, test de succión, de peso de algodón, del terrón de azúcar, test de Schimmer oral, de Saxon), 3) Medición de saliva estimulada.

• Mediciones cualitativas del flujo salival. Tienen su fundamento en la sialoquímica; es decir, el estudio de los diferentes componentes de la saliva. Se valoran las concentraciones de Na+, Cl-, amilasa y bicarbonato. También se determina el pH oral.

Otro tipo de exámenes

Sialografía, Gammagrafía con Tc99 o escintigrafía y biopsia glandular.

Tratamiento

Es muy importante controlar las enfermedades sistémicas, si es que el paciente es portador de ellas (Síndrome de Sjögren, radioterapia en cánceres de cabeza y cuello). Igualmente si el individuo consume fármacos xerostomizantes, deberán suprimirse o reducirse. Los problemas psicológicos que acompañan a esta entidad patológica, como la ansiedad crónica y el estrés excesivo deben tratarse.

Las personas que presentan hiposalivación es obvio que tendrán la boca seca y siempre deberá considerarse si se trata de un problema reversible o irreversible.

Debemos evaluar si la actividad glandular todavía puede ser estimulada de forma mecánica, química o gustativa. Esto se logrará a través del uso de sialogogos, los cuales pueden ser de dos tipos: sistémicos (sustancias farmacológicas) y agentes tópicos (estimulantes gestatorios). Por otra parte se encuentran los elementos humectantes o sustitutos salivales, que mediante fórmulas que contienen betaína, xilitol, alantoína, aloe vera y fluorurosódico ayudarán a humectarla mucosa bucal usándolos diariamente.

El xilitol presenta efectos beneficiosos a nivel oral ya que es bacteriostático y humectante, a la vez que potencia el efecto anticaries y remineralizante del fluoruro sódico. La betaína, alantoína y aloe vera tienen acciones antiirritantes, regeneradoras y cicatrizantes de los tejidos, por lo que previenen fisuras en la lengua, labios y paladar, mejorando la sintomatología de los enfermos.

Existen otras formulaciones que incluyen ácido málico que estimula la secreción salival sin efectos erosivos sobre el esmalte dental.

Igualmente es fundamental la higiene bucodental con cepillo de cerdas suaves, pastas dentales y colutorios específicos sin alcohol.

Es importante entender que el paciente que padece de hiposalivación siempre tendrá la boca seca, parcial o totalmente. Esto le generará graves consecuencias a la salud de su mucosa y de los tejidos duros de los dientes, por ejemplo se incrementa el número de lesiones cariosas, sobre todo en surcos y fisuras de las caras oclusales, cuellos de las caras vestibulares y espacios interproximales. Asimismo, a nivel de la mucosa, toda ella se encuentra enrojecida, reseca, ardorosa y en muchas ocasiones la cara interna de los labios, mejillas y la superficie dorsal de la lengua se pegan literalmente hablando a las otras superficies de la boca, lo que genera incomodidad en el paciente y a veces desgarres del epitelio mucoso.

No debemos olvidar que al existir poca cantidad de saliva, además de la boca seca, todas las poblaciones de microorganismos que se encuentran adheridas a las estructuras de la cavidad bucal, proliferan y comienzan a provocar destrucción de los tejidos.

Es importante también tomar en cuenta si el paciente consume medicamentos sistémicos.

Referencias bibliográficas

  1. http://www.medigraphic.com/pdfs/periodontologia/mp-2012/mp121h.pdf
  2. http://www.dentaid.com/es/xerostomia
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