¿Son útiles los emolientes en la prevención de infecciones en RN prematuros?

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La revisión, recientemente publicada, busca determinar el beneficio profiláctico de cremas, ungüentos o aceites vegetales para la prevención de estas posibles manifestaciones propias de los nacidos antes de término.

La aparición de infecciones invasivas puede ser una de las consecuencias de la inmadurez física y funcional de la barrera epidérmica en los recién nacidos (RN) prematuros. Por lo anterior es que se llevó a cabo una revisión (iniciada en 1998) que buscaba evaluar la utilidad de los emolientes de aplicación tópica como método de contribución a la fortaleza y función de barrera cutánea, y por lo tanto, de apoyo en la prevención de este tipo de infecciones.

De acuerdo con el artículo titulado “Topical emollient for preventing infection in preterm infants” (Cleminson J., McGuire W. Cochrane Database Syst Rev. 2016), se identificaron estudios mediante búsqueda hasta agosto de 2015 en las bases de datos MEDLINE, EMBASE, CINAHL y LILACS, en la Biblioteca Cochrane (Nº 7, 2015) y en ponencias presentadas en encuentros científicos de la especialidad. También fueron examinadas las listas de referencias bibliográficas de los artículos que se recuperaron.

Los datos que se tomaron en cuenta fueron la incidencia de infecciones invasivas, la morbimortalidad y las características del desarrollo de los niños.

La selección de estudios se basó en la inclusión de aquellos realizados de manera aleatorizada o cuasi-aleatorizada sobre los efectos de la aplicación profiláctica de emolientes (en forma de crema, ungüento o aceites vegetales) a niños considerados prematuros.

La principal medida de evolución fue la aparición de infección invasiva a partir de las 48 horas desde el nacimiento prematuro, la cual debía ser confirmada mediante análisis de sangre, orina o líquido cefalorraquídeo, por análisis histológicos de biopsias o por la identificación de bacterias u hongos.

Como medidas secundarias se registraron: las muertes antes de recibir el alta médica, los niveles de crecimiento y desarrollo neurológico de los niños a los 12 meses de vida, y la presencia de displasia broncopulmonar, retinopatía del prematuro o enterocolitis necrosante.

Se identificaron 21 estudios con un total de 18 investigaciones (3,089 participantes). El riesgo de sesgos variaba en función de la precisión de cada estudio para determinar la metodología de asignación y el enmascaramiento de investigadores y padres, con deficiencias que afectaban prácticamente a todos los trabajos.

Los principales hallazgos fueron:

• El aspecto en el que se reflejan diferencias a favor de los masajes con aceites vegetales es en la ganancia de peso de los niños (diferencia favorable de 2.55 g por kilo de peso y por día, IC 1.76-3.34), en su crecimiento lineal (1.22 mm por semana, IC 1.01-1.44) y en su crecimiento cefálico (0.45 mm por semana, IC 0.19-0.70).

• Ocho estudios (n=2,086) que evaluaban específicamente los efectos de la aplicación tópica de ungüentos o cremas a recién nacidos. La mayoría de los sujetos eran niños muy prematuros, que recibían atención en instituciones de salud de países de elevados niveles de ingresos. Los niños residentes en sus domicilios eran una minoría. El metaanálisis no muestra diferencia apreciable en la incidencia de infección invasiva: el RR normal alcanza  1.13, con IC de 95 % entre 0.97 y 1.31. Tampoco es significativa la diferencia en términos de mortalidad: RR normal de 0.87, IC entre 0.75 y 1.03. En ambas evaluaciones, la calidad de la evidencia era baja.

• Once ensayos (n=1,184) consideraban los efectos de los aceites vegetales. No había datos sobre niños residentes en sus domicilios: todos los tratados se encontraban internados en instituciones. En nueve trabajos se recogía información de países con población de ingresos medios o bajos. El metaanálisis, que reúne información considerablemente heterogénea, no muestra diferencias en cuanto a la incidencia de infecciones invasivas (RR normal de 0.87, con IC entre 0.51 y 1.01; evidencia de baja calidad), ni tampoco respecto a la mortalidad (RR normal de 0.94, con IC entre 0.81 y 1.08; evidencia de mediana calidad).

La conclusión que se arroja es que los datos sobre aplicación tópica de cremas, ungüentos o aceites vegetales emolientes a niños prematuros, con la finalidad de preservar la solidez de la piel y su función de barrera contra las infecciones invasivas, muestran resultados escasamente satisfactorios. Sólo en niños que habían recibido masajes con aceites vegetales se observa un mejor desarrollo hasta el año de vida de aspectos tales como el crecimiento lineal y cefálico, así como la ganancia de peso.

Aunque se requiere mayor investigación, los resultados de este procedimiento fueron poco satisfactorios

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