Nuevas guías de manejo del acné por parte de la AAD

Por el Dr. Vicente Torres Lozada Jefe del Depto. de Dermatología del Hospital Juárez de México.

300
Acne pimples on the face of a young man

Aunque destacan aspectos importantes en el tratamiento del padecimiento, aún no se respaldan conductas que de acuerdo con la práctica cotidiana, se ha visto, benefician al paciente.

Un concepto ya conocido previamente en la terapia del acné es que al haber componentes individuales como la hiperqueratinización (que da origen al comedón), la proliferación del Propionibacterium acnes, la inflamación y la sobreproducción de sebo, deben indicarse terapias combinadas que impacten simultáneamente en los diferentes factores etiopatogénicos, lo que sin duda constituye la mejor estrategia para combatir la enfermedad, siendo un concepto que promueven nuevamente las guías actuales de la Academia Americana de Dermatología (AAD) para el manejo del acné.

1.Folículo piloso sano, con secreción normal de sebo y poro abierto. 2. Exceso de sebo que obstruye el poro. 3. Proliferación bacteriana (P. acnes) e inflamación.
1. Folículo piloso sano, con secreción normal de sebo y poro abierto.
2. Exceso de sebo que obstruye el poro.
3. Proliferación bacteriana (P. acnes) e inflamación.

Es cierto que como nunca antes los dermatólogos contamos con una gran variedad de tratamientos eficaces para incidir sobre este padecimiento, además de que está confirmado clínicamente que la combinación de dos o más fármacos es la mejor opción para la mayoría de los pacientes.

Las terapias recomendadas en estas guías abarcan tanto los medicamentos tópicos como los sistémicos, incluyendo antibióticos y antimicrobianos como el peróxido de benzoilo, los retinoides tópicos, la isotretinoína sistémica y los anticonceptivos orales; todos estos fármacos son ejes fundamentales del tratamiento.

El acné afecta aproximadamente a 50 millones de estadounidenses y a millones de mexicanos, por lo que contar con guías integrales de manejo es fundamental.

Una recomendación básica es que los antibióticos orales sólo se deben utilizar para tratar el acné de moderado a severo (no en acné leve), y una vez terminado su ciclo, cuando la inflamación ha sido suprimida, continuar con terapia tópica sin antibióticos para evitar así la resistencia bacteriana al máximo.

El abordaje terapéutico en mujeres considera el uso de anticonceptivos o drogas antiandrogénicas como la espironoloactona. En teoría, la isotretinoína debe indicarse únicamente a pacientes cuyo acné severo no haya respondido de forma adecuada a otras terapias, debido a riesgos de embriopatía y a algunos otros efectos intestinales o conductuales no bien fundamentados.
El abordaje terapéutico en mujeres considera el uso de anticonceptivos o drogas antiandrogénicas como la espironoloactona.
En teoría, la isotretinoína debe indicarse únicamente a pacientes cuyo acné severo no haya respondido de forma adecuada a otras terapias, debido a riesgos de embriopatía y a algunos otros efectos intestinales o conductuales no bien fundamentados.

Otra tendencia es que los medicamentos locales, como son los retinoides y el peróxido de benzoilo (PB), se utilicen conjuntamente en fórmulas fijas, al igual que el PB con clindamicina. Por otra parte, el acné en las mujeres puede abordarse con anticonceptivos (aun cuando no tengan desórdenes endocrinos), más la combinación con otros tratamientos.

La isotretinoína oral debe utilizarse en pacientes con acné severo que no responden a otras terapias, ya que, por ejemplo, el medicamento conlleva un alto riesgo de defectos embriológicos en los fetos, por lo que todas las mujeres bajo este régimen deben ser alertadas acerca de la prevención del embarazo mientras se esté utilizando, además de que algunas investigaciones han sugerido una relación entre la isotretinoína oral y la enfermedad inflamatoria intestinal o la depresión psicológica, y aunque la evidencia no es contundente se debe tener cuidado y observación necesarias para evitar potenciales riesgos ante la implementación del tratamiento.

Las guías también establecen que actualmente no existe evidencia suficiente en la literatura que recomiende algunos procedimientos “de consultorio”, como el láser, la luz pulsada y los peelings químicos, así como la utilización de terapias alternativas (aceite de árbol de té, entre otros), o la inclusión en el esquema terapéutico de cambios en la dieta, por lo cual estos paradigmas, según las guías, siguen siendo controvertidos. Sin duda, es deseable que los estudios que se encuentran en curso demuestren fehacientemente, con un alto peso de evidencia, la utilidad de estos procedimientos, al igual que el beneficio de las restricciones alimentarias para el manejo del acné.

Por otra parte, estas guías son relativamente poco aplicables al ambiente latinoamericano en aspectos como el uso de la isotretinoína, ya que en estos países se indica la droga a pacientes con diferentes grados de severidad y a dosis menores, sin tener un panorama claro acerca del control prenatal de las mujeres que lo toman, ni de los esquemas en que se indica junto con otros agentes tópicos o sistémicos, situación que debiera regularse y estudiarse, para evitar los riesgos de teratogénesis.

La repercusión en la calidad de vida debe ser un punto considerado durante el manejo integral

Compartir