Factores que influyen en la satisfacción del paciente dermatológico ambulatorio

Por la Dra. Minerva López Residente de Dermatología en el Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcalde".

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El mejor tratamiento se determina tomando en cuenta, en la medida de lo posible, las necesidades de cada paciente.

Aunque en muchos ámbitos del quehacer médico, el tiempo suele ser un gran enemigo (ya que se deben cumplir con cuotas de atención), vale la pena despertar un sentimiento de empatía hacia el paciente en todo momento.

El médico anteriormente era visto como un integrante de amplio prestigio y renombre dentro de la comunidad, quien, más allá de sólo remediar los malestares corporales, también tenía injerencia más o menos importante en la dinámica familiar; sin embargo, los tiempos han cambiando, haciendo de la práctica profesional una labor que en muchos casos pareciera estar a la defensiva, por causa de la prevención de errores que pueden costar más que una disculpa hacia el afectado. Todo lo anterior ha repercutido en la relación que se mantiene con el receptor de la actividad, es decir, el paciente; sin embargo, aun contra toda adversidad, quién no ha disfrutado de la frase alentadora: “sólo con verlo, me siento mejor”; esto debe marcar el camino, sobreponiendo el ímpetu del buen actuar a cualesquiera riesgos que consuetudinariamente amenazan con atacar.

Como parte del interés que despierta ofrecer un trato de calidez y cordialidad, es que hoy, en una época en la que la verdad tiene que estar sustentada con la implementación de protocolos y estudios científicos, no es inesperado que un tema como la satisfacción del paciente también pueda ser evaluada, dejándonos conclusiones que podrían ser incorporadas a la práctica. Ejemplo de lo anterior es un estudio titulado Factors influencing patient satisfaction: assessment in outpatients in Dermatology department (De Salins CA, et al. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2016 Mar 30), publicado recientemente, en el que se evalúan los factores que influyen en la satisfacción del paciente dermatológico en la consulta ambulatoria. Según se refiere, al final de la consulta se le pidió a 247 pacientes que completaran un cuestionario anónimo, mediante el cual los autores reportaron  que 77.1 % estaba generalmente satisfecho con su consulta (la edad media de la población era de 43.6 años, con 58.4 % de mujeres y 41.6 % de los hombres en la muestra).

La OMS define la adherencia terapéutica como el grado en que el comportamiento de una persona (tomar el medicamento, seguir un régimen alimentario y ejecutar cambios del modo de vida) corresponde a las recomendaciones acordadas con un prestador de asistencia sanitaria.
La OMS define la adherencia terapéutica como el grado en que el comportamiento de una persona (tomar el medicamento, seguir un régimen alimentario y ejecutar cambios del modo de vida) corresponde a las recomendaciones acordadas con un prestador de asistencia sanitaria.

La OMS define la adherencia terapéutica como el grado en que el comportamiento de una persona (tomar el medicamento, seguir un régimen alimentario y ejecutar cambios del modo de vida) corresponde a las recomendaciones acordadas con un prestador de asistencia sanitaria.

Vale la pena destacar que según la evaluación, los pacientes de mayor edad reportaron una considerable satisfacción, en particular los de más 50 años (P<0,01), además no hubo una asociación significativa entre la satisfacción por el servicio otorgado y el género del individuo, padecer una enfermedad crónica de la piel, o tomar un medicamento a largo plazo.

Entre los factores más importantes que influyeron en el agrado del usuario estuvieron:

• Que el médico evaluara el impacto de la enfermedad en su calidad de vida, es decir la preocupación del profesional de la salud al prestar atención a los síntomas del paciente y sus repercusiones en la vida cotidiana.

• La duración de la consulta.

• Llevar a cabo un examen completo de la piel.

• El uso del dermatoscopio.

Aspectos de alta importancia fueron las habilidades interpersonales del médico o su capacidad de comunicación con el enfermo.

La realización de una biopsia de piel y la comodidad de la sala de espera fueron factores adicionales que contribuyen a que los pacientes de 50 años o más queden satisfechos.

El tiempo de espera en sala fue importante, sin embargo, el tiempo para conseguir una cita curiosamente tuvo un menor impacto.

En el mundo actual tanto en la práctica médica institucional o privada, el valor de la satisfacción de la persona se ha elevado como parte de la competencia entre profesionales, por lo tanto, es de considerar que los médicos no bajen el tono de sus sensores de empatía, ni se queden varados en los registros electrónicos sin mirar al enfermo, y eviten al máximo una vida de rutina para evadir el burnout o síndrome de desgaste profesional que “nos pone en riesgo” de alejar la mirada de las necesidades de cada uno en particular.

Por ejemplo, los pacientes toman nota del hecho de que un médico no se lave las manos antes y después de revisarlo, por lo que es recomendable tener dispensadores de alcohol en gel colocados de manera accesible, además de las herramientas que permitan dar mayor atención y servicio  durante la consulta.

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Uno de los grandes objetivos para mejorar la satisfacción del paciente es que esto conduce a una mejor adherencia al tratamiento y en consecuencia a mejores resultados clínicos en el manejo de las enfermedades de la piel, lo que se traducirá en buenas recomendaciones y un mayor número de nuevos usuarios.

El estudio muestra en particular dos temas de fundamental importancia para una consulta que deje satisfechos a los enfermos ambulatorios de dermatología, el primero, las habilidades interpersonales de los dermatólogos para comunicarse y en segundo lugar, la atención al impacto en la calidad de vida que causa la enfermedad, es decir, practicar una medicina “más humana”.

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