Por el Dr. Francisco Pérez Atamoros Especialista en Dermatología, Cosmética y Láser. Presidente De La Sociedad Mexicana De Dermatología Cosmética y Láser. amdac@sar.net

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Las características de esta estructura revisten fundamental importancia, desde el ámbito funcional hasta un aspecto de confort en el individuo, que puede sentirse bien con la forma de la misma, o molestia en aquel que llega a la retracción social por creer que la gente lo juzga al no ceñirse a los ideales de belleza estética.

La rinoplastía se define grosso modo como el cambio en la forma de la nariz de una persona, lo que gracias a su localización y características puede impactar de manera trascendental la apariencia, función y hasta el desenvolvimiento de un individuo frente a la sociedad.

Esta estructura está conformada por muchos huesos pequeños, los cuales se pueden deformar con gran facilidad, como suele suceder ante eventos como la caída de una bicicleta, algún accidente deportivo o automovilístico.

Una razón de alteración también está determinada por la herencia o genética, lo que origina peculiaridades compartidas en grupos de personas, como es el caso de los franceses, o las que se caracterizan por ser anchas en cierto tipo de razas, o las que usualmente suelen ser “respingadas” como en el caso de los nórdicos.

Hace varios años se tenían pocas opciones para intervenir en el mejoramiento estético de la nariz, y un cambio importante solo podía hacerse mediante cirugías, que además del costo, también presentaban importantes alteraciones en calidad de vida del paciente; sin embargo, actualmente existen varios procedimientos no quirúrgicos aplicados por la dermatología estética para poder mejorar sin mayores complicaciones el aspecto de la nariz.

Muchos pacientes se deciden por la rinoplastía no sólo para cambiar la nariz, sino también para modificar la apariencia de la cara en general.

Un aspecto que reviste mucha importancia, es que la aplicación de estos nuevos procedimientos, entre los que destacan el uso de la toxina botulínica y los rellenos con ácido hialurónico (AH), deben ser implementados por profesionales altamente capacitados, en posibilidad de ofrecer el máximo beneficio al paciente y la mayor seguridad posible.

Algunas de las zonas donde se puede aplicar el ácido hialurónico son el dorso nasal y la punta de la nariz, lo que permite cambiar y corregir de manera sutil las imperfecciones más comunes, tales como curvaturas cóncavas y convexas del perfil de la nariz, o la punta caída. También se puede alcanzar una proyección o levantamiento de la punta de la nariz, inyectando en otras zonas anatómicas específicas.

En algunos casos, es posible hacer la aplicación combinando las inyecciones de AH con toxina botulínica. Este tratamiento puede proporcionar mejoras estéticas sin el riesgo y el coste de la cirugía.

Los resultados pueden durar meses o años, retrasando o incluso, en algunos casos, eliminando la necesidad de la rinoplastía quirúrgica. Además existen otras alternativas como los hilos o suturas, los cuales se deben aplicar con cuidado, pues hay muchas arterias y vasos sanguíneos importantes en esa zona.

En general, el procedimiento se realiza en 30-45 minutos, utilizando anestesia local, que se coloca en la zona a tratar por medio de una sustancia con lidocaína. Una vez que se ha reducido la sensibilidad de la piel, se aplican las inyecciones, que van acompañadas de un ligero masaje en el área.

Los pacientes que son candidatos a realizarla son todos aquellos que hayan sufrido una desviación o lesión en la nariz, o que no les agrade como se observa actualmente.

El tratamiento es ideal para pacientes que prefieren una opción no quirúrgica, con resultados casi inmediatos y sin tener que alterar sus actividades diarias. Cuando las imperfecciones de la nariz son leves, la rinoplastía no quirúrgica puede mejorar la apariencia de manera simple, rápida e indolora.

Riesgos y efectos secundarios del tratamiento

Si se realiza por manos expertas y con una evaluación minuciosa previa, los riesgos y efectos secundarios  son mínimos, ya que no es una intervención invasiva. Sin embargo algunas complicaciones podrían ser:

• Moretones

• Inflamación o hinchazón. La nariz  permanecerá inflamada por unas horas e inclusive días, pasado ese periodo, las partes de la nariz se irán acomodando conforme a la nueva estructura nasal.

El tratado quirúrgico más antiguo que versa sobre la rinoplastía, describe el diagnóstico y tratamiento de, al menos, 48 casos. Entre ellos, tres casos implicaban el manejo de diferentes tipos de fracturas nasales: la manipulación nasal simple y la colocación de férulas externas, como las realizadas a partir de trozos de madera unidos con lino y los taponamientos hechos de hilo, algodón o lino empaquetado. Por tanto, se puede comprobar que en las primeras civilizaciones ya era conocida y estaba documentada la importancia de los principios básicos de estabilización nasal tras la reducción, así como la cobertura interna mediante taponamientos.
El tratado quirúrgico más antiguo que versa sobre la rinoplastía, describe el diagnóstico y tratamiento de, al menos, 48 casos. Entre ellos, tres casos implicaban el manejo de diferentes tipos de fracturas nasales: la manipulación nasal simple y la colocación de férulas externas, como las realizadas a partir de trozos de madera unidos con lino y los taponamientos hechos de hilo, algodón o lino empaquetado. Por tanto, se puede comprobar que en las primeras civilizaciones ya era conocida y estaba documentada la importancia de los principios básicos de estabilización nasal tras la reducción, así como la cobertura interna mediante taponamientos.

A manera de conclusión es útil remarcar la importancia de la capacidad del médico, así como la calidad del equipo y materiales que se utilizan. Además, no se debe olvidar que el dictar al paciente de manera cordial, comprensible y clara los cuidados necesarios que debe tener. Por ejemplo,  si es necesario acudir a una nueva sesión, ya que si se utiliza la toxina botulínica, se debe de “retocar” cada cuatro meses, el ácido hialurónico cada año, los hilos rusos cada 2 años (ahora hay unos hilos que se absorben en el cuerpo sin dañar). Todo esto permite que el paciente desarrolle un sentimiento de seguridad y apoyo que sin lugar a duda es el mejor aliado terapéutico que podemos fomentar.

Platicar con el paciente sobre los resultados reales que se esperan obtener es fundamental para prevenir la insatisfacción

 

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