Cuidado de los Labios

Por el Dr. Vicente Torres Lozada Especialista en Dermatología del Hospital Juárez de México.

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Constituyen parte fundamental de la belleza y estética facial, especialmente femenina, sin embargo, al ser estructuras altamente expuestas a medios físicos, químicos y ambientales, también pueden ser dañadas de manera importante.

La patología de los labios es relativamente común, habiendo desórdenes infecciosos como las boqueras, mejor conocida como queilitis angular por deficiencia nutricional, proliferación bacteriana o cándida, brotes virales como el herpes simple o fogazos, e incluso es un área en donde se observa daño solar importante que puede originar cánceres, como el carcinoma epidermoide, que también aparece en fumadores crónicos en particular de pipa.

Infecciones, el medio ambiente y malos hábitos pueden afectar a los labios.
Infecciones, el medio ambiente y malos hábitos pueden afectar a los labios.

Aun pese a todo lo anteriormente comentado, no es tan usual que la gente acuda con dudas sobre la prevención de patologías o el manejo de desórdenes que ameritarían la intervención de un profesional de la salud (prevención de exposición solar y resequedad, entre otras).

Los labios están expuestos por un lado a la saliva, aire y sol, lo cual puede hacer que se resequen y fisuren, e incluso hasta sangrar. Esto sucede más en los meses de invierno cuando hay frío y viento, lo que se agrava si hay costumbre de chuparlos, ya que la saliva contiene enzimas digestivas que pueden romper la barrera epicutánea que los recubre.

Esta área de la anatomía, saturada de terminaciones nerviosas, se caracteriza por tener una piel muy delgada que permite visualizar los vasos sanguíneos, por lo tanto, los labios tienden a ser de color rojo y no cuentan con glándulas sebáceas ni melanina, por lo que no tienen una gran lubricación natural, ni una gran protección solar.

Dos fenómenos que se observan con relativa frecuencia son que la grasa de los alimentos provoca comedones en el borde labial por no asear o limpiar los labios después de comer alimentos grasosos, por lo que es conveniente asearlos con agua y jabón si se ingirió algo muy grasoso. El otro, es la pigmentación peribucal secundaria a fricción por limpiado de la boca persistente con servilletas (o algún otro hábito compulsivo que causa fricción), en particular en personas con piel de color oscura, lo cual debe avisarse a los pacientes, ya que en ocasiones se friccionan más pensando que dicha pigmentación es suciedad acumulada.

Existe en el mercado una variedad importante de bálsamos para labios de venta libre o dentro de las líneas dermocosméticas más conocidas. La mayoría tiene capacidad emoliente y un factor de protección solar 15, algunos pueden utilizarse solos, o ya sea debajo o encima del lápiz labial habitual; dentro de la amplia gama hay aquellos que contienen aloe vera y vitamina E, aceite de macadamia, caléndula o manteca de karité (que es lo más comun), cera de abeja, ácido hialurónico, cera de rosa, extractos de granada, miel de la provenza, aceite de almendras, aceite de oliva, aceite de girasol, aceite de jojoba y germen de trigo, e incluso petrolato, cold cream y pantenol.

Hay diversidad en cuanto a formulaciones, y la frecuencia de aplicación debe ser mayor en comparación con las cremas corporales, particularmente en aquellos pacientes en tratamiento con isotretinoína por vía oral, para quienes se recomienda su uso cada hora.

Lo recomendable es que contengan filtro solar, buena emoliencia, así como buen olor y sabor. El lápiz labial o colorete debe ser seleccionado entre marcas de calidad y por sí mismo, debido a sus componentes, puede tener cualidad de pantalla solar, sin embargo, hay algunos que contienen filtros solares en su fórmula. Es importante que los dermatólogos conozcan la gama de opciones en el mercado y tengan opciones para sugerir a nuestros pacientes.

Para mantener unos labios saludables  es recomendable Protegerlos del frío, viento y sol intenso, además de una adecuada hidratación

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