Fibroblastos y rejuvenecimiento facial

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Gracias a los avances tecnológicos actualmente es posible almacenar nuestros fibroblastos, utilizándolos hasta 20 años después con fines estéticos mediante procedimientos indoloros que devuelven la apariencia estética a la piel.

Anteriormente, someterse a un procedimiento de rejuvenecimiento facial era complejo y, dependiendo de las características del paciente, podía incluir incisiones o procedimientos quirúrgicos de gran magnitud. En otros casos, se ofrece el uso de cremas, las cuales no siempre dan los resultados esperados. Afortunadamente, con la finalidad de evitar tiempo de recuperación prolongado y afectación en la calidad de vida, nuevos tratamientos han sido implementados, actúan de manera natural, ofrecen excelentes resultados y son ampliamente seguros, como lo es el uso de los fibroblastos para la regeneración celular.

De acuerdo con el Dr. Bernardo Goldzweig, especialista en medicina estética, “los fibroblastos son la célula de la belleza, están encargados de producir: colágeno para dar relleno y soporte a la piel; elastina, que brinda precisamente elasticidad, y el ácido hialurónico, el relleno del cutis. El problema es que con el paso de los años, los fibroblastos dejan de trabajar igual que cuando se es joven, y dejan de producir estos componentes tan importantes para la piel, lo que se traduce en arrugas y flacidez”. Por lo anterior, y dado que estas células son un poderoso aliado para el mantenimiento de la belleza cutánea, se ha ideado la manera de incrementar su número. El procedimiento consiste en extraer una pequeña muestra de piel de la parte de atrás de la oreja –se elige esta área porque es la zona que recibe menos radiación y que está menos expuesta al medio ambiente–. Además de esto, se requieren algunas muestras de sangre del paciente, que serán utilizadas al momento del cultivo.

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La muestra de piel extraída se coloca en un tubo de solución salina para ser enviada al laboratorio (es importante que éste cuente con certificación de la Secretaría de Salud), ya ahí, los fibroblastos se cultivan en condiciones adecuadas para su reproducción (demora aproximadamente cinco semanas generar 10 millones de células de este tipo). Posteriormente se ponen en jeringas especiales con las cuales se realizará el tratamiento, y se devuelven al consultorio del especialista, para finalmente ser aplicadas en el rostro, cuello o manos del paciente.

Un punto que vale la pena destacar es que los fibroblastos pueden congelarse durante tiempo indefinido en un laboratorio, así que es posible que un individuo que hoy tiene 25 años, almacene sus propias células, que podrán ser inyectadas dentro de diez o quince años, es decir, estará utilizando fibroblastos diez o quince años más jóvenes, lo que por obvias razones confieren beneficios a la calidad de la piel.

Durante las primeras tres semanas posteriores al procedimiento las células implantadas empiezan a formar elastina y colágeno, pero es hasta los tres meses que los resultados comienzan a ser visibles, observando el beneficio definitivo al sexto mes, cuando los cambios serán significativos al hacerse notorio el rejuvenecimiento natural de la piel. Este tratamiento tiene una duración estimada de cuatro años, es decir, ocho veces más que otros métodos, pues en éste se actúa directamente a nivel celular.

El Dr. Goldzweig afirma que “dado que éste es un procedimiento natural, porque se usan células de la misma persona, no hay contraindicaciones graves; algunos  efectos secundarios que pudieran aparecer son pequeños moretones, un poco de comezón o hinchazón en las áreas donde se inyectó, y sólo en el 1 % de los casos se han presentado dolores de cabeza, acné o herpes labial, pero a todos, al cabo de unos días, les han desaparecido las molestias. Lo que sí es recomendable, después de la aplicación, es que el paciente no haga esfuerzo físico; al día siguiente puede retomar sus actividades normales”.

Algunos componentes estructurales de la piel disminuyen con el tiempo, es entonces cuando la aplicación de este novedoso procedimiento ofrece los máximos beneficios.
Algunos componentes estructurales de la piel disminuyen con el tiempo, es entonces cuando la aplicación de este novedoso procedimiento ofrece los máximos beneficios.

El procedimiento puede aplicarse a cualquier persona, aunque en pacientes con enfermedades de la piel o embarazadas es recomendable abstenerse.

Por todo lo anterior, es que se puede concluir que el uso de fibroblastos en procedimientos estéticos de rejuvenecimiento de la piel es uno de los tratamientos más innovadores, seguros y con mejores resultados que se practican en la medicina estética, además de ser una excelente alternativa para todos los que desean destacar la lozanía cutánea de un modo que no altere sus actividades cotidianas y sin las molestias de otro tipo de intervenciones.

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