Historia sobre el cuidado de la piel

Por Cinthya Mendoza Romero

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Los cuidados enfocados en la belleza de la piel, así como los cosméticos han tenido gran importancia a través del tiempo, han ido evolucionando y poco a poco han dado un giro enorme de transformación hasta lo que conocemos actualmente.

Eliminar las manchas de la piel, mantener su tersura o luchar contra las arrugas son costumbres que ya en el antiguo Egipto tenían demasiada importancia; las mujeres elaboraban sus propias recetas, basadas en elementos de la naturaleza, para poder despedirse de los indeseados efectos del paso del tiempo en su rostro. Los ingredientes más utilizados eran el alabastro y la miel, por sus características nutritivas y exfoliantes. Los rituales de belleza para la piel existen desde tiempos inmemoriales. Son famosos también los baños de leche, al igual que los baños calientes y fríos antes de los masajes faciales y corporales con aceite de esencias aromáticas.

Estos baños de belleza se comenzaron a usar también como terapia de salud gracias a los romanos. Al igual que las egipcias, las mujeres del Imperio Romano también disfrutaban de masajes en el rostro para que, posteriormente, los cosmetae (especialistas en cosméticos) las maquillaran. Elaboraban sus cremas caseras, se maquillaban, peinaban y depilaban. Mientras tanto, después de un buen baño, la mujer griega se embadurnaba con bálsamos y aceites mezclados con aguas perfumadas. 

Comenzaron a utilizarse las bondades del baño terapéutico, las recetas secretas y, más tarde, ya en el siglo II, la famosa crema para la cara. El conocido médico griego Galeno creó su fórmula, que incluía, entre otros elementos, aceite, cera blanca y agua. Más tarde, en la Edad Media, comenzaron a usarse los primeros jabones, los cuales eran hechos con una base de aceites animales, fundamentalmente.

Hasta las sofisticadas cremas que hoy en día conocemos, la de Galeno ha experimentado una larga evolución. Fue en el siglo XIX cuando empezó a comercializarse este producto tan demandado en la actualidad.
Después del largo recorrido histórico del cuidado de la piel, hoy combinamos el ritual del baño con el cuidado de la piel y muchas de las cremas más utilizadas incluyen algunos de los ingredientes que ya se empleaban en civilizaciones antiguas.

Cuidar la piel potencia sus funciones: facilita que nos proteja del medio ambiente, ayuda a la regulación de la temperatura corporal y al balance de líquidos y electrolitos, además proporciona receptores para experimentar sensaciones a través del tacto.

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