Jabones antibacteriales, ¿son recomendables?

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Más de 200 profesionales de la salud y científicos han publicado en la revista Environmental Health Perspective una declaración titulada “The Florence Statement on Triclosan and Triclocarban” (Halden RU, et al. 2017;125[6]:064501), que tiene como finalidad alertar sobre el uso de jabones y otros productos antibacterianos ya que apenas ofrecen beneficios adicionales para la salud y, en cambio, pueden resultar perjudiciales para el medio ambiente.

“La gente piensa que brindan una mayor protección contra enfermedades, pero generalmente los jabones antibacterianos no funcionan mejor que el jabón y el agua”, ha reconocido Barbara Sattler, una de las participantes en este documento.

Como antecedente de lo mencionado, en septiembre de 2016, la FDA identificó 19 productos químicos antibacterianos que no muestran evidencia consistente a largo plazo en cuanto a seguridad y disminución en el riesgo de la propagación de enfermedades, entre los cuales se mencionó al triclosán y triclocarban.

Estos productos podrían resultar especialmente perjudiciales en mujeres embarazadas o lactantes

Tras este hallazgo, ahora un grupo de 200 científicos ha determinado que la decisión de la FDA no ha ido lo suficientemente lejos como para proteger a los consumidores y al medio ambiente, y recuerdan que muchos de estos productos incluyen diferentes aditivos que pueden ser tóxicos.

“Las personas pueden pensar que los antibacterianos añadidos permiten reducir las infecciones, pero en la mayoría de los productos no hay evidencia de que lo hagan”, según Ted Schettler, director de la revista que publicó el consenso y quien en 2016 ya elaboró un primer informe sobre su uso en hospitales. El experto lamenta que a estos productos se les atribuyan numerosos beneficios, que se supone son útiles desde para fabricar determinados productos hasta para proteger repisas, interruptores o manijas de las puertas.

“Los ingredientes antibacterianos son útiles en ciertos productos, como las pinturas, pero creemos que las afirmaciones sobre los beneficios para la salud son en gran medida inválidas”, ha apuntado el presidente del Healthy Building Network, Bill Walsh, que teme que estos productos aumenten sus ventas en los próximos años.

“Debemos desarrollar mejores alternativas y evitar exposiciones innecesarias a productos químicos”, ha sentenciado Rolf Halden, profesor de Ingeniería de la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos).

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