Da Vinci, apoyo tecnológico de alta precisión

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Por el Dr. Gustavo Hernández Palacios.
Médico Cirujano Militar, Especialista en Urología.
Integrante del Grupo de Cirujanos Certificados en Cirugía Robótica da Vinci en México. Capacitado en el Instituto Mutualista Montsouris en París, Francia.

En el año 1999 se comenzó a comercializar “da Vinci”, equipo de asistencia robótica a la cirugía mínimamente invasiva, por parte de la empresa Intuitive Surgical. Hoy es la compañía líder en este rubro y su tecnología permite extender los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva.

El sistema está constituido por 3 componentes principales:

• Consola Quirúrgica

• Torre de Visión

• Carro de Paciente

En México, llegó el primer robot en el año 2006, y actualmente se cuenta con un total de 10 sistemas instalados.

En el área de la cirugía robótica, se han incluido prácticamente la totalidad de las especialidades quirúrgicas, por nombrar a algunas: urología, cirugía general, ginecología, cirugía pediátrica, cirugía bariátrica, cirugía de colon y recto, otorrinolaringología, cirugía cardiotorácica, cirugía cardiaca, entre otras.

La cirugía robótica no sólo facilita al cirujano algunos de los pasos de los procedimientos, sino que también:

• Mejora los resultados de las cirugías por lo que toca a tiempos quirúrgicos.

• Disminuye el riesgo de complicaciones durante la intervención.

• Disminuye el dolor posoperatorio.

• Reduce la estancia hospitalaria de los pacientes y la recuperación de su salud.

• Incorpora de manera más rápida al paciente a sus actividades cotidianas.

En cuanto a su funcionamiento, el sistema de visión es en tercera dimensión y en alta definición, esto quiere decir que el cirujano cuenta con tres planos de visión: alto, ancho y profundo; esta profundidad que se agrega es la que brinda el mayor de los beneficios al proveer al cirujano la visión tridimensional de los planos sobre los que está trabajando al mismo tiempo que los instrumentos articulados, que alcanzan áreas de difícil acceso para la mano humana, favorecen la intervención precisa.

Al ser una cirugía de mínima invasión, con la posibilidad de realizar disecciones más finas y en lugares pequeños sin necesidad de grandes incisiones, el paciente tiene una pronta recuperación, debido a que la cirugía se lleva a cabo con mínimas complicaciones y sin interferir con tejidos circundantes al área a tratar.

Para ser un cirujano capacitado en esta tecnología primero se debe de recibir un entrenamiento por personal especializado en el uso de esta tecnología, este entrenamiento requiere de conocimientos previos de laparoscopía básica y avanzada; posterior a ello, se puede iniciar con la familiarización de las partes e instrumentos del robot, para que así, cuando tengamos las nociones y teoría del funcionamiento del mismo, podamos iniciar con la simulación, que es prácticamente realizar ejercicios virtuales en la consola del robot para adquirir y mejorar nuestras habilidades en el manejo de los instrumentos del robot.

Al concluir esta etapa de la capacitación debemos acudir a centros donde se realice un entrenamiento por médicos expertos en cirugía robótica dentro de nuestra especialidad, que serán los que nos guíen con nuestros primeros pacientes reales, estos centros quirúrgicos son de alto volumen y reconocidos a nivel mundial.

Grosso modo, el tiempo de instrucción personal en estos centros fue de 6 meses, la cual fue tanto teórica como práctica, dentro del l’Institute Mutualiste Montsouris, que es actualmente uno de los centros hospitalarios de referencia mundial en cirugía robótica, teniendo la oportunidad de llevar a cabo cirugía oncológica urológica en la mayor parte de mi formación.

En nuestro país se han realizado 2071 cirugías de múltiples especialidades; y se cuenta con más de 100 cirujanos entrenados y certificados en cirugía robótica da Vinci.

Una de las ventajas, desde mi punto de vista, con que cuenta el sistema quirúrgico es brindar mejores resultados cuando los cirujanos que lo manejan se encuentran dentro de un programa de cirugía robótica activo dentro de sus hospitales de trabajo, ya que al mantenerse operando constantemente mejoran sus habilidades y destrezas quirúrgicas.

Sin duda, este sistema es el ejemplo de cómo la tecnología busca avanzar cada vez más, con el fin primordial de beneficiar a cada uno de nuestros pacientes.

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