Capacidad auditiva y su relación con la función cognitiva

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El deterioro de la audición parece guardar un vínculo con la existencia o la progresión de problemas cognitivos. En vista de que en el mundo las personas con pérdidas auditivas superan los mil millones, es fundamental el tener datos sobre esta posible relación, y es bajo esta justificación que Taljaard y colaboradores implementaron una revisión y metanálisis publicado en Clinical Otolaryngology que tuvo como fin determinar, a partir de información de medicina basada en evidencias, el posible vínculo entre estas codiciones.

Los principales aspectos de evolución debían ser evaluados en conexión con una serie de preguntas: ¿La cognición es más eficaz en los individuos con audición normal que en aquellos que presentan deterioro auditivo, tratado o no tratado? ¿En los sujetos tratados y en los no tratados, el nivel de cognición se relaciona de manera directa con el grado de deficiencia auditiva presente? ¿Mejora el nivel de cognición tras las intervenciones para la corrección del deterioro auditivo?

Se incluyeron 33 estudios que reunieron 40 muestras en total, tomadas a 5,710 participantes. De ellos, 602 eran sujetos con deterioro auditivo significativo no tratado, 672 tenían deterioro significativo y recibían tratamiento, 176 eran controles sanos y 4,260 individuos con algún grado de deterioro auditivo, tratados o no.

Las características de las comparaciones, y las estimaciones formuladas por los responsables de la revisión con base en los análisis parciales realizados fueron las siguientes:

– Las pruebas de capacidad auditiva utilizadas en las distintas mediciones consistieron en i) audiogramas, ii) relación señal-ruido (abreviada SNR, por sus iniciales en inglés), iii) PTA4, PTA 7 o umbrales de PTA (audiometría de tonos puros, más adecuadamente denominada “audiometría tonal liminal”), iv) factores de riesgo de pérdida auditiva, v) PAF, prueba de articulación de fonemas, vi) prueba SRT de captación o inteligibilidad, vii) FAAF, viii) Protocolo NHANES (cuestionario de EE.UU. para la determinación del estado de nutrición, ix) prueba de sonido WIN-test, x) registros de historias clínicas de los participantes.

– Las áreas cognitivas exploradas en relación con la pérdida de la audición fueron i) memoria de trabajo, memoria de corto plazo, memoria de largo plazo, memoria general, ii) capacidad idiomática, iii) función ejecutiva, iv) atención, velocidad de procesamiento, v) cociente de inteligencia, vi) capacidad cognitiva general.

La relación observada fue que en las personas con pérdidas auditivas y que no reciben tratamiento, la capacidad cognitiva es significativamente más baja que en aquellas con capacidad auditiva normal. En individuos con pérdida auditiva que se encuentran bajo tratamiento se observan grados de deterioro más leves de la capacidad cognitiva. Tanto entre los pacientes tratados como entre los no tratados, el grado de pérdida auditiva guarda relación directa con la intensidad del deterioro cognitivo observable. La influencia de la pérdida de audición es comprobable en todas las áreas de cognición evaluadas. La cirugía de corrección de la pérdida auditiva mejora en grado significativo la capacidad cognitiva.

De las comparaciones desarrolladas en los distintos subgrupos evaluados surge que la existencia de un deterioro auditivo significativo puede ser relacionada con la aparición y el desarrollo de problemas cognitivos. Sin embargo, las diferentes características de los estudios incluidos, el tamaño en general reducido de las muestras y la posible falla en el control de los demás factores de salud abren la posibilidad de que haya sido sobreestimada la verdadera importancia de la relación entre ambos factores.

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