Virus del papiloma humano y terapia fotodinámica

356

La científica del Instituto Politécnico Nacional, Eva Ramón Gallegos aplica con éxito la terapia fotodinámica para tratar los tipos 16 y 18 del virus del papiloma humano (VPH), los más frecuentes y oncogénicos. Después del tratamiento realizó estudios de biología molecular de alta sensibilidad que permitieron corroborar que la infección se eliminó en el 85 por ciento de las pacientes.

La investigadora de la Escuela Nacional De Ciencias Biológicas del IPN y titular del proyecto que ha desarrollado a lo largo de 20 años, explicó que la terapia es una técnica no invasiva, únicamente elimina las células dañadas, no incide sobre las estructuras sanas, lo cual se comprobó en un estudio con 420 pacientes de Oaxaca, Veracruz y la Cd. de México.
En la etapa preliminar del protocolo, la doctora Ramón probó la terapia fotodinámica en líneas celulares, posteriormente en ratones tipo nu/nu, y en la fase clínica en mujeres diagnosticadas con VPH. “Inicialmente realizamos estudios de colposcopía y Papanicolaou, detección de secuencias genómicas del VPH mediante las pruebas denominadas caputura de híbridos y reacción en cadena de la polimerasa (PCR), así como biopsias para diagnosticar lesiones premalignas o infección con VPH a 900 mujeres de entre 25 y 40 años. De ese total, 420 presentaron problemas y fueron tratadas. Después de la terapia repetimos las investigaciones y corroboramos el éxito del procedimiento”. Por otra parte, también descubrieron que la vaginosis se redujo 90 por ciento, y el cuello uterino no sufrió ningún tipo de deformación, como ocurre con otros procedimientos.

Por su parte Elizabeth Maldonado, quien obtuvo el grado de doctora en ciencias con esta investigación, explicó que la terpia consiste en la aplicación de un fármaco en el cuello uterino, que las células trasforman en protoporfirina IX (molécula fotosensible), y ésta se concentra en las unidades dañadas. Después con un sistema láser especial, las estructuras impregnadas con la sustancia química fluorescente se eliminan.

Al ser un método muy seguro y no generar efectos secundarios, pudo aplicarse a las pacientes en tres ocasiones. El tiempo de radiación depende del tamaño del cérvix, debido a que el epitelio del cuello uterino recambia cada trimestre; se realizaron revisiones a las pacientes a los tres, seis y un año de tratamiento. Posteriormente, se repitieron los estudios de diagnóstico y corroboraron el éxito del procedimiento.

Compartir