Nódulos y Pólipos Vocales

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Por el Dr. Andrés Sánchez González
Especialista en Otorrinolaringología
y Cirugía de Cabeza y Cuello.

Los nódulos de cuerdas vocales son tumoraciones benignas, simétricas y bilaterales del epitelio de la propia cuerda, generalmente son el resultado de un microtrauma vocal crónico, por uso excesivo o inapropiado de la voz. Se presentan en el punto de vibración máxima de las cuerdas vocales durante la fonación.

Los pólipos son lesiones unilaterales del epitelio de la cuerda vocal, los cuales en ocasiones tienen un pedúnculo, y se encuentran en la porción anterior de la misma cuerda.

Son más frecuentes en adultos por el abuso intermitente de la voz, o en aquellos pacientes con intubación traumática y que han estado bajo tratamiento con aspirina y anticoagulantes.

El síntoma común en estas patologías es la disfonía. En el caso de los nódulos, el paciente puede iniciar su día con voz ronca pero no intensa, sin embargo conforme va pasando el tiempo y al estar utilizando la voz, este cuadro se acentúa y la disfonía se manifiesta de manera muy importante.

En el pólipo laríngeo hay una voz débil y fatiga al hablar, sobre todo durante un periodo prolongado, debido al escape de aire que se produce al fonar por la incompetencia de cierre de las cuerdas vocales. Se pueden presentar en cualquier etapa de la vida.

Otras características que pueden presentarse ante estas patologías son ronquera, dolor que corre de oreja a oreja, sensación de tener algo atorado en la garganta y dolor en el cuello.

Los nódulos vocales son más comunes en niños y mujeres adultas, aunque también los hayamos en adolescentes y adultos en general.

Por su parte, los pólipos se presentan con mayor frecuencia en personas adultas.

Además de los mencionados anteriormente, existen otros factores de riesgo para la formación de estas tumoraciones, como son tabaquismo, presencia de reflujo gastroesofágico o faringolaríngeo, y la tensión muscular en cuello que provoca disfonía alterando la dinámica de las cuerdas vocales.

Algunas medidas de prevención que se pueden implementar son: hablar adecuadamente tomando lapsos de respiración y no forzar la voz con el último suspiro de aire, hacerlo de modo pausado, no gritar, evitar usar tonos agudos al platicar, no fumar, controlar las alteraciones acidopépticas, evitar procesos infecciosos recurrentes de vías aéreas que repercutan en laringe, entre otros.

El diagnóstico siempre es clínico, basado en una anamnesis completa, y se apoya en la exploración, sobre todo mediante laringoscopía, ya sea indirecta o directa con un fibroscópio flexible, o bien, uno rígido.

El tono, volumen, timbre y la capacidad de mantener la producción de la voz, junto con otras características, son parte importante de la evaluación que se debe hacer a los pacientes.

En cuanto al tratamiento farmacológico, en este tipo de lesiones el uso de antiinflamatorios de tipo esteroide son útiles, en pacientes sensibles a éste pueden utilizarse no esteroides, aunque en términos generales el tratamiento farmacológico no da resultados halagadores, por lo que deben tratarse los factores condicionantes y las patologías que originan la alteración. El régimen médico debe acompañarse de reposo de la voz y rehabilitación foniátrica.

El procedimiento quirúrgico es considerado como la intervención resolutiva de elección, sobre todo en lesiones de tamaño importante que provocan una disfonía severa o quizá hasta obstrucción respiratoria. Para ello se utiliza microcirugía laríngea con resección de la o las tumoraciones que se encuentran en las cuerdas vocales.

Lo mejor es tratar estas lesiones a tiempo, ya que la voz se va afectando paulatinamente al perder tono, timbre e intensidad, la persistencia de la voz ronca o disfonía que en casos graves puede ser prácticamente afonía, ya sea a mediano o largo plazo y aunada a la fatiga vocal, que se traduce en el cansancio al hablar, condiciona en gran dificultad que los pacientes sean escuchados con buena intensidad.

El problema puede derivar en un problema serio para respirar debido al tamaño de las tumoraciones o lesiones que ocasionan la obstrucción en la vía aérea, pudiendo llegar hasta requerir una atención de urgencia médica. Lo anterior en caso de presentarse, es más frecuente en sujetos con pólipos.

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