Enfermedad celiaca, un diagnóstico cada vez más frecuente

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Por el Dr. Galo Flores Rojas

También conocida como celiaquía o esprue celiaco, es un padecimiento inmunitario de origen genético, en el cual los pacientes al consumir gluten manifiestan alteraciones intestinales.

El gluten es un conjunto de proteínas que está presente en diversos granos de nuestra alimentación. Se encuentra principalmente en el trigo, avena, cebada y centeno, los cuáles se enlistan intencionalmente en este orden para formar las siglas TACC y así agruparlos como los alimentos que no deben ser consumidos por quienes padecen celiaquía.

Es importante resaltar que los alimentos derivados de estos cuatro granos también producen la intolerancia y no sólo el consumo directo de los granos que lo contienen. Incluso, en algunos productos se especifica que aunque no lo contienen como ingrediente, pueden portar trazas de las proteínas que conforman al gluten por el hecho de haber sido preparados en maquinaria o envases que contuvieron TACC.

Epidemiología y cuadro clínico. La intolerancia a esta proteína puede presentarse desde la infancia o aparecer en la edad adulta, y afecta con una discreta predominancia al género femenino. La epidemiología de la enfermedad celiaca se ha revisitado en tiempos recientes debido a que se le clasificaba como un padecimiento raro que se presentaba sólo en algunos grupos sociales conformados por individuos de origen europeo, sin embargo, mediante algunos estudios de tamizaje se ha observado que es un mal crónico con una amplia distribución en el mundo. Los estudios de escrutinio para la detección y diagnóstico tenían como base la presencia obligada de los síntomas digestivos característicos, y se confirmaban mediante una biopsia de tejido intestinal. La desventaja de estos métodos es que en los pacientes con formas silentes, el diagnóstico llegaba de forma tardía o probablemente jamás ocurría.

Los síntomas, cuando se presentan, pueden afectar diversas regiones anatómicas e involucrar a más de un aparato o sistema. Dentro de los datos clínicos con los que cursa en el sistema digestivo se encuentran diarrea, dolor abdominal, esteatorrea, flatulencia y distensión abdominal, sin embargo siempre se debe tomar en cuenta que en cada persona se puede manifestar de una forma distinta, existiendo quien sólo refiere irritabilidad, astenia o síntomas similares a los de un cuadro depresivo. Un dato presente con elevada frecuencia es la pérdida de peso. En los niños puede manifestarse mediante un estado de irritabilidad sin estímulo aparente. La base tisular de este padecimiento es la atrofia de las vellosidades y la hiperplasia de las criptas de la mucosa intestinal.

Detección, diagnóstico y tratamiento. En la actualidad, se utilizan pruebas y reactivos serológicos para realizar el diagnóstico, esto es, mediante anticuerpos específicos que incluyen los anticuerpos antigliadina, antiendomisio y antitransglutaminasa. La confirmación se da ante la positividad de las pruebas serológicas y la biopsia. Se requieren ambas positividades debido a que las lesiones de la mucosa intestinal son características pero no patognomónicas, ya que son similares a las que aparecen en otros padecimientos. Es muy importante señalar que la serología y la biopsia se deben realizar mientras el paciente tiene una dieta que contiene gluten, con la finalidad de encontrar en los estudios los resultados que definen el diagnóstico. Una vez confirmado, el tratamiento consiste en una dieta de por vida sin gluten. Las recomendaciones incluyen un seguimiento cada tres a seis meses durante el primer año después del diagnóstico y una vez que el paciente se ha mantenido estable, las consultas se pueden espaciar a una vez por año.

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