Resequedad ocular, importancia de una lubricación adecuada

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Por el Dr. Saúl González Hernández
Especialista en Oftalmología.

Computadoras, televisores y todo tipo de pantallas son una herramienta de trabajo y diversión fundamental, sin embargo el abuso y falta de higiene ocular ha originado la aparicion de problemas de salud.

La irritación ocular, sensación de cuerpo extraño y fotofobia son parte de los síntomas y signos que constantemente originan que los pacientes acudan a revisión oftalmológica. Como parte de la rutina durante la integración diagnóstica, además de la evaluación general, es fundamental la exploración detallada de los ojos más un interrogatorio dirigido a uno de los problemas que gracias a las características de la sociedad actual cada vez se presenta con mayor frecuencia la resequedad y molestia ocular secundaria al uso de computadoras o monitores durante tiempos prolongados.

Aunque pudiera creerse un problema de poca importancia, es usual que angustie y disminuya de manera trascendental la calidad de vida de los pacientes, ya que sin duda, la vista está incluida en un gran porcentaje de las actividades que consuetudinariamente realizamos.

Las lágrimas naturales tienen funciones fundamentales, tales como mantener el metabolismo de la superficie (especialmente de la córnea), favorecer un campo liso que permita la refracción regular de la luz, y la lubricación adecuada para el parpadeo; además de lo anterior, también permiten la actividad antimicrobiana específica y no específica,  así como la acción limpiadora y tampón. Éstas tienen una composición compleja, siendo el agua el principal componente, seguido de sales, proteínas, glucoproteínas, lípidos y otros elementos en menor cantidad.

De acuerdo con estimaciones, se considera que una persona que trabaja con la computadora ejecuta por día entre 12 mil y 33 mil movimientos de cabeza y ojos, de 4 mil a 17 mil reacciones de pupilas y cerca de 30 mil pulsaciones del teclado; un esfuerzo demasiado grande, por lo que no es de extrañar la presencia de problemas de cuello, hombros, manos y muñecas.

Los síntomas oculares son causados por demandas acomodativas continuas producidas por los píxeles o pequeños puntos luminosos del monitor. Otras causas son movimientos sacádicos frecuentes, demandas de convergencia y la posición de la pantalla. Las alteraciones que ha generado el uso indebido de estos dispositivos ha llevado a integrar un síndrome, que bien puede identificarse entre estas personas:

  • Visión borrosa, fatiga, lagrimeo o fobia a la luz.
  • Sequedad, ojos rojos, pesadez y dolor ocular.
  • Rigidez, dolor de hombros, cuello, espalda, brazos, muñecas y mano.
  • Cefalea, náusea, mareo y vértigo.

El trabajo frente al ordenador durante la jornada la-boral exige un gran esfuerzo por parte del sistema visual. Pequeñas alteraciones de índice refractario, acomodativo o de alineamiento de los ojos, que en otras circunstancias no producirían casi molestias al individuo, se hacen difíciles, y dan lugar a síntomas marcados cuando la demanda visual es tan intensa y sostenida.

Como parte de la higiene ocular que debería implementarse está el inclinar el monitor hacia atrás cinco o diez grados respecto a la vertical, buscando que el usuario no baje tanto la cabeza al momento de trabajar (los contenidos que aparecen en la pantalla deben estar un poco por debajo de la línea de la mirada).

En cuanto a la iluminación ambiental, es recomendable que ésta no se base en un solo foco, ya que produce una intermitencia lumínica casi siempre imperceptible, por lo que dos fuentes luminosas evitarían lo anterior. Además cuando se funde uno de ellos, conviene cambiar los dos a la vez.

El tamaño de la letra del ordenador también debe ser el adecuado, ya que al ser muy pequeño, obliga a adquirir malas posiciones corporales al intentar leerlas y a un esfuerzo visual innecesario.

Aunado a lo anterior, se recomiendan periodos de reposo visual, donde se levante la vista para tratar de relajar y evitar la fatiga continua.

Para mantener la lubricación ocular existen productos como los que se componen de glicerina, los cuales actúan al prevenir la irritación excesiva que ocasiona el ojo seco provocado por la exposición al monitor de la computadora o pantalla de los juegos de video.

Sin duda, la tecnología es un apoyo insustituible en nuestro quehacer, pero se debe de cuidar la manera en la que se utiliza para evitar las consecuencias de un mal uso.

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