Diagnóstico tardío en cáncer de colon

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Por el Dr. Eduardo López Infante
Subespecialista en Oncología

A nivel mundial este padecimiento ocupa el tercer lugar en número de muertes en hombres y el segundo en mujeres. En nuestro país, se estima que diariamente, cerca de 12 defunciones son secundarias al cáncer de colon.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 65 % de los casos la neoplasia es detectada en etapas avanzadas, lo que disminuye significativamente la posibilidad de recuperación, así lo informó la Doctora Erika Betzabé Ruíz García, Coordinadora del Laboratorio de Medicina Traslacional y Médica Adscrita a la Unidad Funcional de Tumores Gastrointestinales del INCan.

El cáncer colorrectal se origina en el colon o recto, y se agrupa como cáncer colorrectal, debido a que ambas enfermedades comparten síntomas y características. “Sangrado rectal y en heces, cambios en los hábitos intestinales como diarrea y estreñimiento, dolor abdominal, pérdida repentina de peso, vómito e inflamación, son algunos de los síntomas más representativos; sin embargo se ha observado que muchos pacientes son diagnosticados con colitis o amibiasis, cuando en realidad se trata de cáncer”, afirmó la doctora Ruíz, además, también hizo énfasis en que el tabaquismo, el estrés, los malos hábitos y la vida sedentaria han duplicado la mortalidad por este padecimiento en los últimos diez años.

Múltiples son los factores que intervienen en el desarrollo y tratamiento de la patología, incluyendo el estilo de vida y características genéticas.

Según las estadísticas, la mayor prevalencia se localiza en la población con edad superior a los 65 años, aunque debe destacarse que cada vez es más común encontrar casos en pacientes jóvenes (entre los 20 y 40 años), por lo que la detección temprana de la sintomatología es vital, lo que favorecerá el tratamiento oportuno de la enfermedad.

Por su parte, el Dr. Samuel Rivera, presidente de la Sociedad Mexicana de Oncología, señaló que datos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) calculan que en México cada año se diagnostican 6,500 casos, y que en promedio fallecen 4 mil personas por este padecimiento. Vale indicar que en nuestro país se ha observado un incremento en el número de casos nuevos, de 3.5 % en 2002 a
5.8 % en 2012, revela la OMS.

Los especialistas precisaron que las probabilidades de recuperación de un paciente con cáncer de colon dependerán de la etapa en que se descubra, es decir, si está sólo en el revestimiento interior del colon (Etapa 1); o se diseminó a través de la pared del colon (Etapa II); o bien en los ganglios linfáticos (Etapa III); u otros lugares (Etapa IV o avanzada).

En cuanto al tratamiento, la cirugía sigue siendo el esquema más común en las primeras etapas de la enfermedad (Etapa I y II) que es cuando el paciente logra hasta 90 % de supervivencia a 5 años.

Mutaciones KRAS: factor clave para la toma
de decisiones terapéuticas

De acuerdo con investigaciones recientes para encontrar la causa del cáncer se ha logrado integrar que la carga genética es un factor muy importante a la hora de desarrollar la enfermedad. Asimismo, se sabe que alteraciones genéticas específicas pueden favorecer la determinación del mejor tratamiento para un paciente. Se ha logrado identificar que las mutaciones de los genes KRAS se presentan hasta en 40 %, mientras que las mutaciones de los genes NRAS están en 6 % de los casos.

Por ello, el enfoque actual basado en los estándares para el tratamiento de los pacientes con cáncer de colon metastásico, recomienda analizar al menos ambas mutaciones para predecir la respuesta a terapias dirigidas anti-EGFR como cetuximab y panitumumab; sin embargo, pese al filtrado con estos genes, existen un grupo de personas que no responderán al tratamiento.

La integración de marcadores como BRAF entre otros (adicionales a KRAS y NRAS) mejora las tasas de respuesta de las terapias dirigidas para el padecimiento. Actualmente existe una prueba que está integrada por los genes KRAS/NRAS/BRAF e inestabilidad microsatelital (MSI) para predecir de manera precisa la respuesta al tratamiento con inhibidores anti-EGFR; además, el análisis AGT-50 (que incluye los 50 genes de mayor importancia clínica en oncología) puede predecir mecanismos de resistencia cuando ya se ha administrado dicha terapia.

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