Generalidades sobre artritis séptica de cadera

265

Por el Dr. Manuel Robles San Román
Especialista en Reumatología. Director Ejecutivo de Proyectos
de FUMERAC de la Fundación Mexicana para Enfermos Reumáticos A.C.

La artritis séptica (AS) es la invasión del espacio articular por microorganismos que generan una infección y por tanto inflamación local y sistémica; el agente etiológico más común en los lactantes y adultos es el Staphylococcus aureus, enterobacterias y estreptococo del grupo B. Su evolución lleva a la supuración y destrucción del cartílago articular, así como al aumento de la vascularización.

Todas las articulaciones son susceptibles de presentar un proceso infeccioso, ya sea por una infección a distancia en la garganta, piel, o cualquier parte del organismo, o bien, cuando se realiza una punción articular sin el cuidado indicado; esto puede provocar que los gérmenes se introduzcan a la articulación y la causen.

Los pacientes más vulnerables son aquellos que han sido sometidos a una cirugía de cadera, o quienes tienen enfermedades crónicas que condicionan inmunodeficiencias. Se puede presentar en cualquier etapa de la vida, sin embargo, por fortuna no es tan frecuente. Se estima que la incidencia es de entre 1 y 2 por ciento de la población en México.

En la sintomatología de la AS destacan fiebre, dolor intenso, calor e inflamación en la zona afectada, además de incapacidad y limitación de movimiento. Este problema genera pus en la articulación, lo que en poco tiempo destruye el tejido de forma irreversible, de ahí la importancia de buscar una pronta atención por parte del médico traumatólogo o reumatólogo para la realización de un lavado articular.

La integración del diagnóstico se basa en la realización de biometría hemática completa, velocidad de sedimentación globular, proteína C reactiva, punción articular para análisis citológico y bioquímica, así como tinción de Gram. El análisis del líquido sinovial es muy importante y su cultivo se considera la piedra angular diagnóstica.

Las radiografías de la zona afectada pueden mostrar alteraciones sugerentes del problema infeccioso. El ultrasonido permite identificar la artritis séptica en etapas tempranas, e incluso puede ayudar a ubicar la infección cuando la articulación es de difícil acceso.

El proceso que se recomienda es el drenaje del material purulento acompañado de tratamiento con dosis altas de antibióticos, los cuales se definen dependiendo de la tinción de Gram; cualquier retraso en el inicio del antibiótico puede desembocar en una destrucción articular irreversible y aumento de la mortalidad.

El método quirúrgico, ya sea en cadera, rodilla, codo u hombros, debe ser mediante artroscopia, ya que disminuye la estancia hospitalaria, el dolor y cicatrización, sin embargo, esto dependerá de las características de cada paciente. Se estima que se requiere de, por lo menos, entre 10 a 15 días de hospitalización.

Los resultados óptimos se obtienen cuando la artroscopia se realiza en forma temprana, sin esperar a que el problema tenga una larga evolución, además se previene con ello la diseminación del proceso infeccioso, se evita la destrucción del tejido sinovial y el daño óseo.

La artritis séptica constituye un reto para los médicos debido al incremento de la resistencia bacteriana a los antibióticos y a la dificultad para realizar un diagnóstico precoz e iniciar el tratamiento adecuado; sin duda, el diagnóstico y la terapia oportuna reducen en forma significativa la morbimortalidad de los enfermos.

Los pacientes mayores de 60 años con comorbilidades como diabetes, hipertensión arterial o enfermedad cardiovascular son más vulnerables a este tipo de infecciones, ya que cualquier tipo de infección desestabiliza el organismo y pueden presentarse más complicaciones importantes.

Compartir