Artritis reumatoide, más allá de las articulaciones

213

Por la Dra. Fedra Irazoque Palazuelos
Especialista en Reumatología. Jefa de Reumatología
del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.

La artritis reumatoide (AR) es la enfermedad inflamatoria articular más frecuente, y de acuerdo con estimaciones, afecta de 1-2 % de los adultos entre 35 y 60 años; sin embargo es importante destacar que no solamente afecta las articulaciones, ya que puede causar una variedad de manifestaciones sistémicas; los principales síntomas y signos que reflejan el compromiso sistémico incluyen malestar general, fiebre y pérdida de peso; pueden ocurrir en cualquier edad y su frecuencia es igual en hombres que en mujeres, además, se encuentran aproximadamente en 40 % de los casos durante el curso de la enfermedad, y destacan los siguientes:

• Nódulos: ocurren en 20-35 % de los pacientes, son masas ovales indoloras que se localizan en áreas de presión o trauma, principalmente en los codos, tendón de Aquiles y la región sacra, aunque también se pueden encontrar en cualquier parte del cuerpo incluso en la laringe, esclerótica y el sistema nervioso central.

• Manifestaciones hematológicas: la anemia es la manifestación extraarticular común (especialmente de tipo normocítica normocrómica), su grado se correlaciona con la actividad, gravedad, duración de la enfermedad y es de causa multifactorial. La trombocitosis también puede ser un hallazgo frecuente.

• Sindrome de Felty: se presenta en menos del 1 % de los pacientes con AR de larga evolución (más de 10 años) principalmente en mujeres, caracterizado por organomegalia, leucopenia, trombocitopenia, puede cursar con complemento bajo y anticuerpos antinucleares positivos.

• Manifestaciones hepáticas: se puede encontrar elevación de enzimas hepáticas principalmente transaminasas y fosfatasa alcalina. Con frecuencia el compromiso hepático se asocia con anemia, trombocitosis y aumento de reactantes de fase aguda.

La morbilidad asociada con la enfermedad es considerable, y las complicaciones cardiovasculares son la principal causa de muerte en estos pacientes.

• Manifestaciones pulmonares: Aunque esta alteración suele ser infrecuente, la pleuritis reumatoide puede ser bilateral y asintomática. La afección del parénquima pulmonar varía, los nódulos reumatoideos subpleurales suelen ser asintomáticos y pueden ser únicos o múltiples. El padecimiento intersticial difuso precede a la aparición de la AR entre 10 y 20 % de los pacientes. La hipertensión pulmonar clínica es rara (menos del 6 % de individuos se ven afectados).

• Manifestaciones cardiacas: la pericarditis es la más común (suele ser asintomática o descubrirse por la presencia de un roce pericárdico). El derrame pericárdico es un exudado y suele coexistir con uno pleural (puede haber compromiso miocárdico, valvulopatía cardiaca y enfermedad arterial coronaria). El aumento de la prevalencia de la mortalidad cardiovascular en la AR es consecuencia de la arterioesclerosis acelerada, relacionada con la lesión de la pared endotelial a causa de la inflamación crónica e independiente de los factores de riesgo cardiovascular.

• Afección ocular: alrededor de 25 % de los pacientes la presentan y la más frecuente es la queratoconjuntivitis seca debido a un síndrome de Sjögren asociado.

• Manifestaciones renales: se clasifican como primarias (se relacionan con la actividad de la enfermedad) o secundarias (resultado de los efectos tóxicos de los fármacos utilizados para el control de la afección).

• Manifestaciones neurológicas: se puede comprometer tanto el sistema nervioso periférico como el central.

• Vasculitis: suele afectar arterias de pequeño y mediano calibre. Los vasos más afectados comúnmente son las arterias cerebrales, coronarias y mesentéricas. Se vincula con un peor pronóstico y con una mayor mortalidad por comorbilidad cardiovascular e infecciones graves. El signo clínico mas frecuente es la presencia de microinfartos en los pulpejos de los dedos o en los bordes periungueales, que se traducen en zonas de isquemia local de las arterias digitales. La arteritis necrosante de vaso  pequeño se manifiesta habitualmente en forma de púrpura palpable de predominio en las extremidades inferiores. Otras alteraciones debidas a vasculitis son el fenómeno de Raynaud, neuropatía periférica, mononeuritis múltiple, úlceras crónicas en las piernas.

Compartir