Regresión de ateroesclerosis en pacientes con CAD

181

En México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en 2013 las enfermedades cardiovasculares fueron la principal causa de mortalidad tanto en hombres como en mujeres, con 195 mil muertes (incluye enfermedad isquémica del corazón –79.3 mil muertes–).

El porcentaje de población en México con niveles altos de C-LDL (>130 mg/dl) es de 46 %. La prevalencia de hipercolesterolemia (colesterol >200 mg/dl) en México asciende a 43.6 %. Las entidades con prevalencias de hipercolesterolemia mayores son: Tamaulipas, Chihuahua, Baja California, Quintana Roo, Baja california Sur, Jalisco y Sinaloa.

Con respecto a este padecimiento, en el Congreso 2016 de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), se anunció que la adición de evolocumab al tratamiento óptimo con estatinas dio como resultado una regresión de la ateroesclerosis estadísticamente significativa en pacientes con enfermedad arterial coronaria (CAD, por sus siglas en inglés). Los resultados detallados del ensayo fase 3 GLAGOV de imagenología por ultrasonido intravascular coronario (IVUS, por sus siglas en inglés) se presentaron en una sesión de ensayos clínicos en las presentaciones científicas del Congreso 2016 de la AHA y se publicaron de manera simultánea en la Revista de la Asociación Americana de Medicina.

El estudio GLAGOV evaluó si evolocumab, un inhibidor de la proproteína convertasa subtilisina/kexina tipo 9 (PCSK9) para el tratamiento de ciertos pacientes con altos niveles de colesterol LDL (C-LDL), podría modificar la formación de la placa ateroesclerótica en las arterias coronarias de los pacientes que ya reciben tratamiento óptimo con estatinas, lo cual se valoró mediante IVUS al inicio del estudio y en la semana 78.

La comunidad cardiovascular comenzó a realizar estudios de imagen con tratamientos para el C-LDL para medir el retraso en el progreso de la ateroesclerosis. Este estudio muestra que la reducción máxima de C-LDL con evolocumab genera una regresión de la ateroesclerosis coronaria en comparación con el tratamiento solo con estatinas.

El estudio cumplió con su objetivo primario, demostrando que el tratamiento con con este fármaco produjo una regresión estadísticamente significativa con respecto al valor inicial del volumen porcentual de ateroma (PAV, por sus siglas en inglés), que es la proporción de la luz arterial ocupada por la placa. Los pacientes tratados con el fármaco experimentaron una disminución del 0.95 por ciento respecto del valor inicial de PAV en comparación con un incremento del 0.05 por ciento frente al valor inicial en pacientes que recibieron tratamiento óptimo de estatinas más placebo. La diferencia entre los dos tratamientos fue significativa (P<0.0001).

Las complicaciones secundarias a este padecimiento obligan a la búsqueda de nuevas estrategias terapéuticas más costo-eficientes.

Los pacientes tratados con el medicamento experimentaron una disminución media del volumen total del ateroma (TAV) normalizado, lo cual es una forma de medir el volumen de la placa, de 5.8 mm³ comparado con los 0.9 mm³ observados en quienes recibieron tratamiento con placebo.

“Con base en estudios anteriores, no teníamos certeza sobre si GLAGOV mostraría una regresión adicional de la placa en niveles de C-LDL por debajo de 60 mg/dL”, señaló el Dr. Stephen J. Nicholls, profesor de Cardiología y subdirector del South Australian Health & Medical Research Institute, en Adelaide, Australia. “Uno de los resultados más contundentes de GLAGOV es la reducción continua de placa en niveles de lC-LDL muy por debajo de los umbrales aceptados”.

Al inicio del estudio, los pacientes tuvieron un C-LDL medio de 92.5 mg/dL. Durante las 78 semanas del tratamiento, el nivel medio ponderado en el tiempo de C-LDL fue de 36.6 mg/dL en quienes recibieron el fármaco, lo cual representa una reducción del 59.8 por ciento, en comparación con 93.0 mg/dL de quienes recibieron placebo; en la semana 78, el valor medio de C-LDL en los pacientes fue de 29 mg/dL, lo cual representa una disminución del 68.0 por ciento con respecto al valor inicial, mientras que en quienes recibieron placebo fue de 90 mg/dL.

Aunque el estudio no tuvo el objetivo de valorar los efectos en los eventos cardiovasculares, un análisis exploratorio reveló que se presentaron eventos cardiovasculares adjudicados en el 12.2 por ciento de los pacientes que recibieron el medicamento y en un 15.3 por ciento en aquellos que recibieron placebo. La mayoría de los eventos adjudicados fueron revascularizaciones coronarias, seguido por infarto al miocardio. Todos los demás eventos cardiovasculares se presentaron en ≤0.8 por ciento de los pacientes en cada grupo de tratamiento.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial.

De acuerdo con la OMS, las enfermedades cardiovasculares son un grupo de desórdenes del corazón y de los vasos sanguíneos, entre los que se incluyen:

• Cardiopatía coronaria: enfermedad de los vasos sanguíneos que irrigan el músculo cardiaco.

• Enfermedades cerebrovasculares: enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro.

• Arteriopatías periféricas: enfermedades de los vasos sanguíneos que irrigan los miembros superiores e inferiores.

• Cardiopatía reumática: lesiones del músculo cardiaco y de las válvulas cardiacas debidas a la fiebre reumática (causada por estreptococos).

• Cardiopatías congénitas: malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento.

• Trombosis venosas profundas y embolias pulmonares: trombos en las venas de las piernas, que pueden desprenderse (émbolos) y alojarse en los vasos del corazón y los pulmones.

Además, las causas identificadas como principales factores de riesgo para el desarrollo de cardiopatía y accidentes cerebrovasculares son una dieta malsana, inactividad física, consumo de tabaco y alcohol. Los efectos de los factores de riesgo comportamentales pueden manifestarse en las personas en forma de hipertensión arterial, hiperglucemia, hiperlipidemia y sobrepeso u obesidad.

En Estados Unidos hay aproximadamente 11 millones de personas con ateroesclerosis cardiovascular (ASCVD, por sus siglas en inglés) y/o hipercolesterolemia familiar (HF) con niveles no controlados de lipoproteína de baja densidad (C-LDL) de más de 70 mg/dL, a pesar del tratamiento con estatinas u otros tratamientos reductores del colesterol.

Por otro lado, más del 60 por ciento de los pacientes de alto riesgo en Europa siguen sin poder disminuir adecuadamente sus niveles de C-LDL con estatinas o con otros agentes reductores de lípidos aprobados. En los pacientes de muy alto riesgo, el porcentaje aumenta a más del 80 por ciento. Se estima que, en la mayoría de los países, menos del uno por ciento de las personas con HF (en sus formas heterocigota y homocigota) están diagnosticadas.

¿Qué es el Estudio GLAGOV?

GLAGOV (Evaluación Global de la Regresión de Placa con el Anticuerpo PCSK9 Valorada mediante Ultrasonido IntraVascular) es un ensayo de fase 3 multicéntrico, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo diseñado para evaluar el efecto de evolocumab sobre el cambio en la carga de CAD en 968 pacientes que se sometieron a cateterización cardiaca y con antecedente de tratamiento óptimo con estatinas.

Los pacientes estaban bajo tratamiento con una dosis estable de estatinas durante al menos las últimas cuatro semanas y tenían un nivel de C-LDL≥80mg/dL o de entre 60 y 80 mg/dL con un factor de riesgo cardiovascular mayor (definido como enfermedad vascular ateroesclerótica no coronaria, infarto al miocardio u hospitalización por angina inestable en los dos años anteriores o diabetes mellitus tipo 2) o tres factores de riesgo cardiovascular menores (definido como tabaquismo, hipertensión, niveles bajos de colesterol HDL, antecedentes familiares de cardiopatía coronaria prematura, proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us) ≥ 2 mg/L o edad ≥ 50 años en varones y ≥ 55 años en mujeres).

Los pacientes fueron aleatorizados 1:1 en dos grupos de tratamiento para recibir inyecciones subcutáneas de evolocumab 420 mg o de placebo. El tratamiento óptimo con estatinas se definió como la toma de al menos 20 mg de atorvastatina diariamente o su equivalente, ajustada para lograr una reducción de C-LDL según las guías regionales. Se recomendó a todos los pacientes el tratamiento altamente efectivo con estatinas (equivalente a 40 mg de atorvastatina diariamente o una dosis mayor). Aquellos pacientes con CLDL > 100 mg/dL que no estuvieran recibiendo tratamiento altamente efectivo con estatinas, requirieron una certificación por parte de los investigadores que señalara la razón por la cual tales dosis no resultaban adecuadas. El criterio de valoración primario fue el cambio en el PAV con respecto al valor inicial en la semana 78 en comparación con placebo, determinado mediante IVUS. IVUS es una técnica de imagen de alta resolución que permite la cuantificación del ateroma coronario dentro de las arterias coronarias.

Los criterios de valoración secundarios incluyeron regresión del PAV (cualquier reducción con respecto al valor inicial); cambio en el TAV con respecto al valor inicial en la semana 78 y regresión (cualquier reducción con respecto al valor inicial) en el TAV.

Este nuevo tratamiento está aprobado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

Compartir