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ÁCIDO ACETIL SALICÍLICO PARA PREVENIR PARTO PREMATURO

El ácido acetilsalicílico (AAS) al parecer es útil para las mujeres con riesgo de preeclampsia, de acuerdo con una revisión sistemática y un metanálisis.

«El ASS en bajas dosis es un tratamiento efectivo en el embarazo para prevenir el parto prematuro espontáneo, uno de los principales problemas de la obstetricia moderna», dijo el autor principal, doctor Martijn Oudijk, del Centro Académico de Medicina de Ámsterdam, Países Bajos.

En Obstetrics & Gynecology, su equipo publica los resultados de un metanálisis de los estudios sobre el efecto de los anticoagulantes para reducir la preeclampsia (la Revisión del Uso Perinatal de Anticoagulantes con los Datos de los Participantes de los Estudios Internacionales).

Los autores analizaron los resultados de más de 27,000 mujeres que habían participado en 17 ensayos aleatorizados; en 15 se habían comparado una dosis baja de ASS con un placebo o ningún tratamiento (grupo control). En dos ensayos pequeños, algunas participantes habían recibido ASS con dipiridamol o dipiridamol solo.

El equipo investigó el parto espontáneo antes de las 37, 34 y 28 semanas de gestación. Las usuarias de anticoagulantes tenían menos riesgo de tener un parto espontáneo antes de las 37 y las 34 semanas de gestación que el grupo control.

El riesgo relativo de tener un parto espontáneo antes de las 37 semanas de gestación era 0.83 en las embarazadas con un hijo previo y 0.98 en las madres primerizas.

La doctora Iffath Hoskins, profesora asociada del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Centro Médico Langone de NYU, Nueva York, dijo: “Dado que el parto prematuro es una de las principales causas de complicaciones maternas y neonatales, cualquier intervención para reducir su frecuencia es muy útil”.

“Estos resultados no sorprenden”, dijo sobre el estudio, “porque se sabe que las anormalidades vasculares de la placenta favorecen la aparición de la preeclampsia y el parto prematuro. Los anticoagulantes reducen el riesgo de desarrollar anormalidades vasculares placentarias”.

Se anticipó que el equipo está haciendo un estudio clínico aleatorizado sobre los efectos de la ASS en el parto prematuro espontáneo y recurrente (estudio APRIL).

CREAN EMBRIONES HÍBRIDOS ENTRE HUMANOS Y CERDOS CON CÉLULAS MADRE

La incubación de órganos humanos en animales para su uso en trasplantes y medicina regenerativa ha dado un nuevo paso, según los resultados de un estudio publicado esta semana en la revista Cell que cuenta con participación española.

Investigadores del Instituto Salk de Estudios Biológicos (EU), entre los que se encuentra el español Juan Carlos Izpisua Belmonte, han logrado incubar con éxito los primeros embriones con células madre de humanos y cerdos.

“La meta es desarrollar tejidos orgánicos y órganos funcionales que puedan usarse en trasplantes, aunque aún estamos muy lejos de conseguirlo. Pero es un primer paso muy importante”, explica Izpisua.

Uno de los principales problemas durante décadas de trabajo ha sido conseguir que las células madre creadas en placas de Petri se convirtieran en órganos funcionales.

Izpisua lo compara con duplicar una llave, “pueden parecer idénticas, pero al llegar a casa, la copia no abre. Algo estábamos haciendo mal”. Para los investigadores, el cambio de enfoque e incubar estos órganos en animales resultó ser una idea mucho más fructífera.

Los primeros experimentos se llevaron cabo con ratones, inyectando células madre de rata en embriones de ratón y dejándolos madurar. Mediante herramientas de edición de genoma, como CRISPR, se ha trabajado con embriones fertilizados. En esos embriones se eliminaron genes involucrados en el crecimiento de órganos como los ojos, el corazón o el páncreas y se rellenaron esos huecos con su equivalente en genes de rata. El resultado fue un animal quimérico, un ratón híbrido con ojos, corazón y páncreas de rata.

El siguiente paso fue integrar genes humanos en embriones animales. Aunque en un primer momento se barajó usar vacas y cerdos debido a su tamaño, finalmente el equipo se centró en el ganado porcino por su potencial económico.

Los resultados iniciales muestran que el nivel de contribución de las células humanas a estos embriones quiméricos no era demasiado alto, algo que los científicos consideran buenas noticias, precisamente por la preocupación ética que supone crear quimeras “demasiado humanas”.

DESCUBREN NUEVA MAQUINARIA DE REPARACIÓN DE ERRORES EN EL ADN

Para corregir los errores que se hayan producido durante la replicación del ADN, algunos microorganismos utilizan una maquinaria diferente a la conocida hasta ahora en el resto de los seres vivos. Esto es lo que ha desvelado un trabajo publicado en la revista científica Nature Communications y liderado por Jesús Blázquez, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC (CNB-CSIC), con la participación de la Universidad de Sussex (Reino Unido), el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS-CSIC), el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid y el Hospital de Oslo (Noruega).

Según los autores, este descubrimiento puede tener aplicaciones en el desarrollo de soluciones a problemas de salud pública y contaminación ambiental, así como ayudar a optimizar procesos biotecnológicos de interés industrial.

En la gran mayoría de los organismos, existe un sistema encargado de revisar y corregir los errores que se hayan producido al copiar el ADN, impidiendo que se produzca un elevado número de mutaciones. “Si falla este proceso se acumulan mutaciones y se pueden producir nuevas combinaciones de genes, originando importantes consecuencias. Por ejemplo, las bacterias patógenas pueden adquirir fácilmente resistencia a los antibióticos, que dejan de ser eficientes contra la infección”, explica Blázquez.

Hasta ahora tal mecanismo era considerado único en los seres vivos. Sin embargo, este estudio ha demostrado que existe un nuevo mecanismo completamente diferente. “Hemos descubierto que algunas bacterias y arqueobacterias presentan un sistema de corrección diferente, en el cual la encargada de detectar y resolver este tipo de errores en el ADN es una proteína llamada NucS –explican los investigadores–. La actividad de esta proteína previene que algunas bacterias como Mycobacterium tuberculosis, causante de la tuberculosis, adquieran muy fácilmente resistencia a los antibióticos.”

La tuberculosis es una de las enfermedades que más muertes causa en el mundo. En 2015 se contabilizaron cerca de 1.8 millones y casi 500,000 desarrollaron resistencia a los dos antibióticos más utilizados en su tratamiento, según datos de la OMS.

“Si queremos combatir el desarrollo de resistencias a antibióticos en bacterias patógenas, el primer paso es conocer los mecanismos naturales que controlan la aparición de mutaciones. Por tanto, el descubrimiento de este nuevo mecanismo puede ofrecernos estrategias para combatir el desarrollo de resistencia a antibióticos y la aparición de lo que se ha dado en llamar superbacterias”.

FÁRMACOS CONTRA EL CÁNCER AYUDAN A PERDER PESO
A RATONES CON OBESIDAD

Científicos de Mayo Clinic que se encontraban realizando estudios acerca de la repercusión de la obesidad sobre el tratamiento para el cáncer, hicieron un descubrimiento inesperado que los llevó a cambiar de enfoque: desde el cáncer a la obesidad.

Los investigadores observaron que dos medicamentos comunes en el tratamiento contra el cáncer ocasionaron una pérdida de peso importante en ratones obesos, pese a que éstos continuaron consumiendo de forma excesiva una alimentación alta en grasa. Los resultados, se publicaron en la revista Oncotarget.

“Nos sorprendió observar que cuando los ratones con obesidad mórbida recibieron tratamiento con ciertos fármacos contra el cáncer, esos fármacos no solamente apuntaron contra éste, sino que también tendieron a resolver la obesidad, incluso sin dejar de atiborrarse de una alimentación alta en grasa”, señaló el Dr. Peter Cohen, inmunoterapeuta para cáncer, quien dirigió el estudio junto con la Dra. Cheryl Myers y la inmunóloga Sandra Gendler.

“Es importante el hecho de que dos sustancias empleadas en la quimioterapia, el metotrexato y la ciclofosfamida, pueden dosificarse para revertir completamente la obesidad sin toxicidad detectable, incluso en ratones sin cáncer”, explicó la Dra. Myers. “Curiosamente, estos medicamentos ya se utilizan para tratar algunas condiciones no cancerosas, como la artritis reumatoide”. Es necesario investigar más para ver si se puede obtener el mismo resultado en pacientes con obesidad mórbida.

La reducción de peso observada en los ratones obesos no podía atribuirse a explicaciones triviales, tal como una disminución en la ingesta alimentaria, un mayor gasto de energía o la mala absorción. En su lugar, los investigadores identificaron múltiples efectos del metotrexato o de la ciclofosfamida que funcionaron juntos para acelerar la reducción del peso excesivo en los ratones. Muy parecida a la capacidad tan conocida de la quimioterapia de reducir transitoriamente los precursores de los glóbulos rojos y blancos, el metotrexato o la ciclofosfamida mermaron los precursores de las células grasas, lo que condujo a una gran disminución en los depósitos grasos. “Eso hizo que las calorías excesivas de la alimentación tuviesen que ir a algún otro lugar del cuerpo, en vez de al hígado”, señala el Dr. Cohen.

“Sorprendentemente, el hígado mantuvo un nivel sólido de actividad metabólica durante el tratamiento con metotrexato o ciclofosfamida, pero casi se apagó en la producción de grasa y depósitos de grasa”, añade la Dra. Myers.

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