Trastorno bipolar en niños, consecuencias del subdiagnóstico

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El 70 % de los pacientes con este trastorno no recibe un diagnóstico oportuno y adecuado, lo que complica el tratamiento multi e interdisciplinario.

Se define como una enfermedad psiquiátrica ocasionada por factores genéticos, que se caracteriza por estados patológicos de depresión, euforia, hiperactividad y mixtos, en periodos recurrentes.

Al ser el trastorno bipolar (TB) una enfermedad multifactorial, es difícil probar que un gen específico influye en la edad de inicio temprano. En un estudio europeo realizado en 2010 por Mathieu F. y col., sobre evidencia genética en el TB de inicio temprano, se describe la presencia de numerosos genes involucrados que interactúan entre sí. También después de diversos estudios se ha sugerido que existen algunos factores genéticos que comparten la presentación de inicio temprano y la de inicio tardío del TB.

Se manifiestan a lo largo de toda la vida y aunque no existe una cura, la calidad de vida y la prevención de recaídas que se pueden lograr con los medicamentos y las intervenciones psicoterapéuticas son cada vez más esperanzadoras.

Actualmente este trastorno se presenta en el 1 o 1.5 % de la población pediátrica, y aproximadamente 1 de cada 5 adultos con trastorno bipolar reporta síntomas desde la adolescencia.

Los principales síntomas de trastorno bipolar en niños y adolescentes, son conductuales, cognitivos y afectivos, ahí radica la confusión, provocando diagnósticos incorrectos como trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o depresión; pudiendo presentar alteraciones del sueño, como insomnio o dormir mucho en el día, terrores nocturnos o pesadillas, impulsividad, falta de percepción de factores de riesgo que puede poner en peligro su integridad física, explicó la Dra. Yolanda Del Río Carlos, paidopsiquiatra, Presidenta de la Asociación Mexicana de Psiquiatría Infantil A.C.

Agregó además que la confusión de los síntomas de la enfermedad complica el diagnóstico y tratamiento y sobre todo evita el apego favorable al mismo, debido al estigma que gira en torno a las enfermedades mentales.

Dentro de los factores de riesgo para el TB destacan la falta de atención por un especialista adecuado, diagnóstico incorrecto (TDAH el más común), estigma social o miedo sobre el tratamiento psiquiátrico, ambiente disfuncional en el entorno familiar, medio escolar hostil, tiempo en que se tarda en integrar el diagnóstico (mientras más se prolongue, más difícil será lograr la adherencia terapéutica), así como el tratamiento incorrecto.

Los factores de éxito del TB son el diagnóstico y tratamiento temprano, adherencia al tratamiento, ajustes en el entorno psicosocial, contar con una red de apoyo psicosocial y médico adecuado, atención multi e interdisciplinaria, adecuado manejo farmacológico, terapias innovadoras de fácil administración que faciliten el apego al tratamiento.

“Actualmente, es muy difícil hacer el diagnóstico en niños y adolescentes debido a la escasez de profesionales especializados en TB para este tipo de población, y aún para nosotros es complicado porque uno no va buscando el diagnóstico de trastorno bipolar, sino que tiene que ver todo el cuadro clínico hasta llegar a este diagnóstico; lamentablemente muchos de los pacientes probablemente no recibirán diagnóstico ni tratamiento adecuado, lo que tendrá como consecuencia que los futuros adultos estén en riesgo de caer en adicciones, se vean afectados importantemente en el aspecto psicosocial y de autopercepción, tener más episodios psicóticos, y más grave aún, que los pacientes atenten contra su vida, disparando los índices de suicidio” resaltó la Dra. Del Río.

Es por ello que el tratamiento multi e interdisciplinario es vital para la mejora de los pacientes, hacer que el niño comprenda su enfermedad, y que exista un cambio importante en el entorno familiar; así como tener un tratamiento farmacológico que garantice el apego al tratamiento con terapias como valproato de magnesio, que ha dado buenos resultados para atender estados de alteración en niños y adolescentes.

Finalmente, la doctora Yolanda del Río, alentó a la comunidad médica para poner atención en la sintomatología de los niños y adolescentes a fin de dirigirlos con el especialista adecuado, y resaltar que el costo-beneficio de hacer un diagnóstico y tratamiento oportunos es incalculable al tener una población más sana y mejor atendida con terapias innovadoras.

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