Chaturanga

Por Rolando Baca Martínez

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“Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja“.

proverbio italiano

Ancestral juego de origen indio que pasó a Persia como Shatranj, y fue a partir de éste que los árabes desarrollaron más tarde el ajedrez. Sus inicios son inciertos pero existen referencias suyas desde el siglo III a.C. Según cuenta el poeta persa Fardusí en El libro de los reyes, que data del siglo XI, el juego fue creado para resolver una disputa entre dos hermanos que rivalizaban por acceder al trono a la muerte de su padre, un rey de la India. Las rencillas entre ambos llevaron a desatar una guerra cuyo resultado no quedó claro para ninguna de las partes. Para solucionarlo, se convocó a varios sabios para que recrearan el campo de batalla sobre un tablero y trataran de reproducir lo que había sucedido. Utilizaron figurillas de madera que representaron una línea frontal de soldados, y tras de ellos las estatuillas del rey, su general, dos elefantes, dos carruajes y dos caballeros montados.

Chaturanga significa “cuatro miembros” en sánscrito, en referencia a los cuatro elementos que componen al ejército tradicional de la India: infantería, caballería, elefantería y carruajes.

El primer tablero desarrollado para jugarlo recibió el nombre de Ashtapada y, al igual que el del ajedrez actual, presenta un campo en cuadrícula de 8×8 casillas, pero con las siguientes diferencias: todas las casillas eran del mismo color —es decir, el campo no estaba ajedrezado o con escaques de intercalación contrastante—; además, los espacios en las esquinas, así como los laterales centrales y las cuatro casillas en el centro estaban marcados con una X, cuyo uso se desconoce pero se presupone que sirvieran para ejecutar un juego de dados aprovechando el mismo tablero.

De igual modo, se desconocen las reglas originales del Chaturanga pero los expertos creen que deben haber sido las mismas que en el juego del Shatranj, aunque persisten dudas sobre los movimientos permitidos al elefante, elemento que el ajedrez moderno sustituyó por el alfil.

Si bien lo más lógico es que el juego posiblemente se haya difundido a Irán, China, Japón y Arabia como parte de los objetos llevados a través de la Ruta de la Seda (la mayoría de las veces sólo como entretenimiento para los mercaderes durante sus escalas), algunos informes antiguos señalan que llegó a Persia como un regalo que le fue llevado desde la India a Cosroes, el sah del reino durante la dinastía sasánida en el siglo VI, para de ahí evolucionar paulatinamente en el Shatranj. Un poema persa, el Mâdâyan î chatrang, aparentemente redactado en algún momento entre los siglos VII y IX, describe la llegada del Chaturanga a Persia y hace una inspirada y romántica descripción de las piezas con las que cuenta para jugarlo.

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