113

El 14 de septiembre de 1867 salió de imprenta un libro trascendental para el mundo. Se trata de Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie. O sea, El capital. Crítica de la economía política. Su autor: Karl Marx (1818-1883)

Trabajado entre 1861 y 1863, y profusamente revisado para su publicación, es considerado el texto seminal de la filosofía, la economía y la política del comunismo. Marx partió de analizar los patrones de producción del capitalismo, en ese momento en auge por la llamada sociedad industrial. Se basa en un análisis de las ideas y teorías de Adam Smith, John Stuart Mill y otros.

Éste fue el primer tomo de tres planeados, que su autor no publicó como tenía pensado. Tras la primera edición, revisó sus teorías y publicó una segunda, corregida y aumentada, en 1873. A su muerte, su amigo y colaborador, Friedrich Engels (1820-1895), publicó los tomos dos y tres. El primero en 1885; el segundo en 1894. Se basó en los apuntes dejados por Marx.

Enfrascado en perfeccionar el tomo uno, que aborda “El proceso de producción del capital”, Marx descuidó los otros dos. El segundo es sobre “El proceso de circulación del capital”; el tercero: “El proceso global de la producción capitalista”. A Engels le llevó tiempo entregar a imprenta estos tomos porque los manuscritos de Marx estaban en una etapa preliminar, bastante dispareja, con capítulos completos y de escritura madurada, pero con lagunas, partes sin desarrollo, notas a las que faltaba una redacción definitiva, y, en general, con un descuido estilístico que Engels pacientemente subsanó siguiendo fielmente las ideas, el estilo y la filosofía de Marx.

A la muerte del leal Engels, Karl Kautsky (1854-1938), destacado amigo de Engels, entre los primeros teóricos marxistas importantes, completó un cuarto tomo, publicado entre 1905 y 1910. Éste es un buen testamento marxista, por su historia crítica de las doctrinas económicas y el análisis sobre la teoría de la plusvalía.

Pero El capital nada más son los tres tomos originales. En el primero se habla de “mercancía y dinero”, “la transformación del dinero en capital” y “el proceso de acumulación del capital”. El segundo es sobre “la metamorfosis del capital” y “la rotación, reproducción y circulación del capital”. El tercero diserta ampliamente en la competencia y acumulación del capital y en la transformación de la plusvalía en ganancia.

Poco imaginó Marx que sus teorías serían la base del régimen soviético. A medio siglo de su publicación, en 1917, los bolcheviques tomaron ideas de Marx para convertirlas en gobierno. La distribución del ingreso, la posesión de los medios de producción, la lucha de clases, la revolución proletaria, el carácter contradictorio de la economía, fueron algunas con las que transformaron la política, la economía, la ley y la ética.

Desde la publicación del primer tomo, la obra ha sido polémica tanto para aquellos que hicieron una lectura rigurosa, como para los que hicieron una descuidada, sobreinterpretando partes del texto que volvieron dogma. Su base filosófica está en el método dialéctico de G. W. F. Hegel, tomado de Ciencia de la lógica y La fenomenología del espíritu, así como de los socialistas franceses Charles Fourier y Pierre-Joseph Proudhon, más los escritos clásicos de Aristóteles, Demócrito y Epicuro. Por ello tuvo un repunte en ventas en Alemania cuando la crisis económica global de 2008-2009.

Traducido prácticamente a todos los idiomas del mundo, en 150 años de existencia ha tenido traductores célebres, como el ruso Mijaíl Bakunin (1814-1876), o curiosas reinterpretaciones, tipo la versión en cómic publicada en 2012 como Capital: in Manga!

En español, la mejor traducción es del historiador Wenceslao Roces, quien en 1946 dio a imprenta, para el Fondo de Cultura Económica, la primera parte. Basó su traducción en la cuarta edición alemana publicada en 1890, del tomo uno; la segunda del tomo dos (1893), y la primera del tres (1894). Hizo varias revisiones, siendo la más importante la de 1959. Dadas las inherentes dificultades del texto original, Roces revisó y corrigió su traducción hasta crear una definitiva en 1988. Editada en 2014, incorporó correcciones y anexos de la considerada a su vez edición definitiva alemana publicada en 1962.

Roces no fue el primero en traducir la obra. Otro español, Pablo Correa, lo hizo en 1883, sólo que traduciendo del francés. Y el argentino Juan B. Justo, tradujo directamente del alemán la versión que publicara en 1898.

A siglo y medio de su primera edición, la obra de Marx se mantiene como tratado vivo de filosofía y economía políticas; mantiene pertinencia a pesar de los vuelcos históricos que inspiró a la historia mundial durante el siglo XX.

Compartir