El papel ritual de la magia

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La distancia entre el rito religioso y el mágico estaría dada por la distancia entre el sacrificio y el maleficio. Pero entre estos dos polos hay una serie de actos que no están ni prohibidos ni prescritos de manera especial, es decir, actos religiosos eminentemente individuales o actos mágicos considerados lícitos: los campesinos que exorcizan ratones, las madres que adivinan el sexo de un bebé por nacer con la ayuda de una silla o de una tijera, los aborígenes que encantan sus medicinas o los cazadores que conjuran sus armas para que sean más efectivas, todos ellos están llevando a cabo actos permitidos.

En este sentido es notable la definición de Jacob Grimm, el folcklorista alemán famoso por sus recopilaciones de cuentos populares: “La magia es una especie de religión creada para las necesidades inferiores de la vida doméstica.”

Mauss menciona una serie de rasgos que sí permiten diferenciar los ritos religiosos de los mágicos: por ejemplo, la elección del lugar y del momento del día para realizarlos (público y diurno en el primer caso, apartado y nocturno en el segundo).

El mago, a diferencia del sacerdote, busca el aislamiento y el secreto, su acto es esencialmente individual. La práctica mágica, aunque se haga con regularidad, siempre está vista como algo anormal y poco estimable. Por el contrario, la liturgia religiosa siempre es oficial, prestigiosa, y siempre está prevista y regulada como parte del culto. Los cultos mágicos que se conocen, como el culto a Hécate entre los griegos, al diablo en la Edad Media o al dios hindú Rudra Shiva, son imitaciones de cultos religiosos.

Por lo tanto, Mauss llega a una definición de rito mágico que tiene consenso entre los estudiosos del tema: es todo acto que no forma parte del culto organizado, que es privado, secreto, misterioso y que tiende a lo prohibido.

El nombre magia deriva de los magos, la casta sacerdotal de Babilonia que se ocupaba de lo oculto al hombre común, de la relación con lo sagrado. Los magos de Medio Oriente realizaban prácticas como la adivinación, la comunicación con los muertos, la numerología, la astrología y la confección de amuletos de la suerte. Fueron estos magos los que, según la tradición, leyeron en el cielo las señales de un nacimiento portentoso y visitaron los primeros a Jesús en el pesebre de Belén.

Hay dos categorías principales en la magia: la blanca o la que se usa para el bien, y la negra o del mal. La primera tiene la facultad de atenuar los efectos de la segunda, que principalmente es usada para perjudicar o matar.

Si bien la magia fue practicada fuera del culto oficial, como ya dijimospor egipcios, griegos y romanos, es en la Edad Media cuando se la termina asociando con la hechicería, la brujería y los cultos satánicos.

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