Semana Santa: entre lo sacro y lo profano

317

Si bien la Semana Santa es una celebración cristiana en la que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Cristo, lo que la convierte en uno de los momentos más importantes del año para los católicos, también en el inconsciente colectivo los pueblos reviven antiguos ritos paganos.

 

No, no son inventos actuales

En esta misma época, las antiguas civilizaciones europeas glorificaban la consagración de la primavera, estación relacionada con la fertilidad, por lo tanto, con la nueva vida. Para los egipcios y los romanos, estos huevos tenían un significado especial y simbolizaban el nacimiento y la fertilidad. Ellos mismos los decoraban y regalaban al inicio de la primavera. Durante la Edad Media, los europeos solían coleccionar huevos de colores de diferentes aves y, gradualmente, esta costumbre se asoció a la Pascua. Después comenzaron a pintar y decorar los huevos con motivos festivos y alegres y los conejos también fueron usados como símbolos de fertilidad en algunas culturas, y con el paso del tiempo acabaron convirtiéndose en una referencia a la posibilidad de alcanzar esa nueva vida que Jesús nos trae.

El conejo de Pascua tampoco es invento moderno, y tiene su origen en las celebraciones anglosajonas precristianas. El conejo, animal muy fértil, era el símbolo terrenal de la diosa Eastre (origen del vocablo inglés Easter, que significa Pascua), a quien se le dedicaba el mes de abril. El conejo como símbolo Pascual parece tener sus orígenes en Alemania, en el siglo XVI.

 

¿Por qué Semana Santa no tiene una fecha fija?

Varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril de cada año. No hay una fija porque se realiza el domingo siguiente a la primera luna llena de la primavera del hemisferio norte. Esta fiesta determina, a su vez, cuándo se celebran otras fiestas católicas.

De hecho, el Papa Francisco retomó el debate de épocas del beato Pablo VI, que versa acerca de que la Semana Santa ya no dependa del calendario lunar y en vez de ello se celebre todos los años en la misma fecha, que podría ser la segunda semana de abril.
El Papa considera que como se sigue la tradición clásica del judaísmo y de los monasterios más conservadores ortodoxos, las fechas se retrasarán año tras año y “se corre el riesgo de acabar festejando la Pascua en agosto, de aquí a 60 años”.
Celebración del Vía Crucis

El Vía Crucis significa “camino de la cruz” (también conocido como “estaciones de la cruz”) y se refiere a los diferentes momentos que vivió Jesús desde el momento que fue arrestado hasta su crucifixión y resurrección. Esto se representa con una serie de catorce imágenes (estaciones) que, particularmente en estas fechas, miembros de las comunidades religiosas suelen representar en la calle. El más grande de América Latina se realiza en nuestro país, concretamente en Iztapalapa.

Quema de Judas

Es una tradición muy antigua que se originó en pueblos de España, y que después de la Conquista de América pasó a algunos lugares de nuestro continente, como Venezuela, México o Uruguay. Generalmente el Domingo de Resurrección se quema un muñeco que simboliza a Judas Iscariote, por su traición a Cristo.

¿Comer o no comer (carne)?

En los orígenes de la Iglesia, el ayuno implicaba privarse de la comida durante un día para darle eso a los pobres. La carne era un alimento lujoso y caro, pero el pescado era gratis: sólo bastaba con ir a pescarlo. Así, estaba excluido de la penitencia, porque no se ahorraba nada al comerlo.

En la actualidad, la Iglesia propone que por lo menos el Miércoles de Ceniza –cuando comienza la Cuaresma– y el Viernes Santo (se conmemora la muerte de Jesús), cada uno realice un esfuerzo individual y se prive de algo placentero, no necesariamente tiene que ser carne, porque no tiene sentido hacer penitencia de carne y comer una maravillosa cazuela de mariscos o una abundante paella.

 

Compartir